El cuerpo como territorio y el cine como refugio: «El Agonista» llega al Festival de Mar del Plata para romper los moldes de la discapacidad

Dirigido por Sebastián Manusovich y Pablo Pintor, el documental competirá en la Selección Oficial de la 41° edición del certamen internacional.

A través de un diario íntimo, crudo y cargado de humor, la película desafía la lógica de la superación personal y el victimismo, expandiéndose además en una ambiciosa plataforma comunitaria.

 

El cine nacional vuelve a encender sus pantallas en el 41° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y en esta oportunidad la Competencia Argentina sumará una de las propuestas más valientes, incómodas y conmovedoras de la temporada. Se trata de El Agonista, un documental codirigido por Sebastián Manusovich y Pablo Pintor que cruza los límites del biodrama, la autoficción y el archivo familiar para retratar una vida por fuera de la norma.

La obra pone en el centro de la escena a Sebastián, un reconocido productor audiovisual que nació espástico. Tras cumplir 50 años, conviviendo con un cuerpo cuyos movimientos toscos empiezan a generarle dolores intolerables, se enfrenta a una encrucijada existencial: someterse a una cirugía cerebral de alto riesgo que promete apagar la espasticidad, pero con la latente incertidumbre de perder su propia identidad en el proceso. ¿Se puede seguir viviendo a cualquier costo? ¿Qué significa, verdaderamente, volverse otro?

A través de un tapiz que incluye a sus padres, hermanos, parejas, hijos y amigos, la película elude los discursos complacientes y moralistas sobre la discapacidad. Lejos del golpe bajo o el relato heroico corporativo, El Agonista se construye a lo largo del tiempo, mostrando los cuerpos que cambian, las barbas que crecen y los miedos que ganan terreno, invitando al espectador a revisar sus propias creencias desde la incomodidad y el humor.

Romper la palabra que asfixia

Para llevar adelante este complejo proceso de registrar la intimidad, Manusovich —fundador de la productora Matiz— decidió convocar a Pablo Pintor, una figura de larga y galardonada trayectoria en el cine documental argentino (El hombre que baila, Memoria fotográfica).

«El cine, para mí, es un proceso de sanación. Hago cine para hablar de cosas que en la vida real soy incapaz», confiesa Pintor sobre el cruce de miradas. «Nos dimos cuenta de que no hablábamos de un discapacitado. Esa palabra asfixia. Quisimos mostrar cómo Sebastián se ve a sí mismo y cómo mira el mundo. Transmitir su valentía inusual, su humor particular, su osadía. Su visión políticamente incorrecta, y la posibilidad de tratar un tema tan complejo desde el punto de vista de alguien que lo vive en cuerpo y alma».

El codirector añade que el valor definitivo de la película radica en su carácter universal:

«No trata solo de una persona con discapacidad, sino de una persona con limitaciones. Y limitaciones tenemos todos. Esta película transformó mi forma de vivir y ver la vida, desde la simpleza y la aceptación de lo extraño».

 

Soportar el dolor, filmar para seguir en pie

Por su parte, Sebastián Manusovich se planta frente a la cámara desarmando las estructuras tradicionales del «ejemplo de vida». Sus palabras en la gacetilla de prensa exponen la crudeza y honestidad intelectual con la que se concibió el largometraje:

«No sé por qué estoy haciendo esto. No quiero contar una película de superación. Ni dar pena ni vergüenza ajena… Pero ahora, ahora me duele, me duele el cuerpo al punto tal, que estoy pensando en que me abran la cabeza a ver si me curo o a ver si me muero».

Para el realizador, el rodaje funcionó como un dispositivo de supervivencia afectiva e intelectual durante los momentos más álgidos del dolor corporal

«¿Es muy absurdo pensar en que una película te puede mantener en pie? Es el espejo donde conecto con mi vida, recorro mis 50 años, y me pregunto: ¿se puede seguir a cualquier costo? Amo a mi familia, pero el esfuerzo por vivir a veces es agotador… ¿Puede el documental mantenerme en pie? Sí, por ahora, puede. Estoy soportando el dolor y pensando si jugarme o no la vida para estar mejor».

 

«Universo Agonista»: El encuentro que desborda la pantalla

La propuesta no termina cuando se encienden las luces de la sala. El Agonista funciona como la piedra fundacional de Universo Agonista, una robusta plataforma cultural, educativa y comunitaria diseñada para trasladar los debates del film a nuevos espacios a través de talleres participativos, proyecciones e instalaciones audiovisuales.

Entre las iniciativas artísticas destaca una muestra de dibujos concebida por diferentes artistas visuales a partir de sesiones de modelo vivo en las que Sebastián posó con su propio cuerpo, multiplicando las miradas y rompiendo los moldes de lo estético institucionalizado. Además, el proyecto prevé un circuito itinerante federal por diversas provincias y municipios argentinos a partir de 2027.

El lanzamiento oficial de este «Universo Agonista» tendrá lugar en el Foyer del Teatro Auditorium de Mar del Plata el domingo 8 a las 16:00 hs, ofreciendo un espacio de conversación abierto con el público del festival.

Cronograma de Funciones en el Festival:

Para quienes asistan a la 41° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el documental se proyectará en las siguientes salas y horarios:

Sábado 7 | 10:10 hs. | Paseo Aldrey 4

Sábado 7 | 19:10 hs. | Paseo Aldrey 4

Domingo 8 | 14:30 hs. | Teatro Auditorium

Domingo 8 | 16:00 hs. | Lanzamiento Universo Agonista (Foyer del Auditorium)

Las entradas e información sobre la programación oficial se pueden adquirir a través de la web del festival: mardelplatafilmfest.com. Toda la información sobre el proyecto transmedia se encuentra disponible en elagonista.com.

Tráiler en Youtube:

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