A 11 años del Ni Una Menos, Raquel Vivanco advierte: «Nunca estuvimos peor desde la vuelta de la democracia»

 

 La fundadora del Observatorio de Violencias de Género «Ahora Que Sí Nos Ven» dialogó con el programa radial Las Brujas que Salem. Analizó el impacto del brutal ajuste económico en las mujeres, el desmantelamiento de los programas de acompañamiento como el Plan Acompañar y destrozó el mito oficialista de las denuncias falsas: «Representan apenas el 0,09%».

A más de una década del hito fundacional del 3 de junio de 2015, las calles volvieron a poblarse en todo el país. Sin embargo, el clima social actual combina la histórica indignación con una resistencia inédita frente a un Gobierno nacional de tintes negacionistas.

En una extensa entrevista brindada al programa Las Brujas que Salem, Raquel Vivanco —referente feminista y compiladora del reciente libro Ni Una Menos, nuestro Nunca Más (Editorial Sudestada)— repasó las urgencias del movimiento, el recambio generacional en las plazas y la alarmante desprotección estatal que sufren las mujeres y disidencias.

 

El clima en las calles: bronca, organización y la base del iceberg

Al ser consultada sobre las diferencias entre aquella primera movilización de 2015 y la última convocatoria, Vivanco destacó la madurez política del movimiento.

Aunque persiste el dolor, la soledad ya no es una opción

Estuvo presente de nuevo la bronca y el hartazgo de indignación, pero sumadas a esas emociones y a esos sentimientos también estuvo el optimismo de saber que nos tenemos, que somos muchas, que estamos juntas, que desde el 3 de junio del 2015 a esta fecha hemos construido esta fortaleza».

Para la directora del Observatorio, las marchas multitudinarias en Córdoba, Rosario y Buenos Aires demostraron que la causa trasciende las fronteras partidarias. Sin embargo, remarcó que el desafío cultural sigue siendo enorme, especialmente en lo que respecta a la interpelación de los varones

Raquel Vivanco fundadora y responsable del Observatorio de Género «Ahora que si nos ven»

Falta un montón para que esta sociedad entienda y comprenda que el feminicidio es la forma más extrema, es la punta del iceberg, pero que para que existan hay todas otras formas de violencia mucho más naturalizadas, aceptadas, toleradas».

En ese sentido, apuntó de forma directa a la responsabilidad masculina en la estadística criminal del país, que arroja casi una muerte por día:

«Por cada mujer violentada hay un hombre que ejerce esta violencia, por cada mujer asesinada hay un hombre que se convierte en feminicida, y esto es casi un feminicidio por día, un feminicidio cada 31 horas según el relevamiento que hacemos de nuestro observatorio».

El rol de los varones: «Están haciendo mal las preguntas”

 Respecto a la incipiente reacción de algunos influencers y varones jóvenes en redes sociales que intentan romper la complicidad machista, Vivanco se mostró cauta. Cuestionó que la televisión y las plataformas sigan delegando la responsabilidad formativa en las víctimas.

«Lo vi poco… creo que están haciendo mal las preguntas, porque en muchos medios la pregunta era: ¿qué creen las mujeres que tenemos que hacer los varones? Y la verdad que la respuesta la tienen ellos, y las preguntas también. Habilitar esa conversación es invitarlos a que ellos se piensen, se repiensen, se pregunten, se cuestionen entre ellos, que sean ellos mismos quienes interpelen a otros, porque ya tenemos demasiada carga nosotras».

La activista insistió en que la violencia no se limita al asesinato, sino que se configura en las asimetrías cotidianas: «Tienen que poder comprender, por ejemplo, que no asumir la carga de cuidados en paridad con sus compañeras es una forma de establecer una desigualdad». Asimismo, recordó la crudeza de los datos del entorno íntimo:

«El 85% de las mujeres asesinadas fue asesinada por un hombre del círculo íntimo o conocido, y en el 75% de los casos estos hechos sucedieron dentro de su hogar».»Si todas conocemos a una mujer que atravesó violencia, entonces todos conocemos a un hombre que ejercía esa violencia, en la misma proporción. Y son estos, son los hombres con los que transitamos nuestra cotidianeidad, los que ejercen estas violencias, no son otros, no están afuera».

 

Un Estado que promueve discursos odiantes

El tramo más duro de la entrevista estuvo dedicado al análisis del escenario político y económico bajo la gestión actual, un contexto que Vivanco calificó como el más peligroso de las últimas décadas para los derechos humanos.

«Estamos en un contexto sumamente preocupante, nuestros derechos, nuestras libertades, están seriamente cuestionadas por parte del propio Estado Nacional. Lo que ha cambiado en estos 11 años, significativamente, es que por primera vez esta violencia y estos discursos odiantes, que alientan y arengan distintas formas de violencia cotizadas por el género, son llevados adelante por el propio presidente y su gabinete».

Vivanco denunció que el cierre del Ministerio de las Mujeres y el recorte presupuestario tienen consecuencias materiales y humanas drásticas, citando eventos recientes como el ataque lesbofóbico en el barrio porteño de Barracas.

«Estamos en un contexto de resistencia… este gobierno no va a hacer nada, porque está claro que desde una mirada negacionista de las violencias quieren eliminar la figura del femicidio como agravante del homicidio en el Código Penal. De la recuperación de la democracia a la actualidad, nunca hemos estado peor».

 

La trampa económica y el derrumbe del mito de las denuncias falsas

Al analizar la reciente baja en el número de denuncias policiales y judiciales advertida por colectivos como Mumalá, la directora de Ahora Que Sí Nos Ven desarmó la retórica oficialista que criminaliza a las mujeres.

Explicó que la caída responde al desamparo económico y al miedo a la estigmatización.

«El contexto es un contexto que es desalentador para que lleven adelante esas denuncias… Primero por este dedo acusador por parte del Estado Nacional, que por un lado te deja sin recursos, sin acompañamiento y por otro lado te está diciendo: ojo, que vamos a ver si no sos una mentirosa. Hay una amenaza de criminalización sobre las mujeres».

La falta de recursos habitacionales se erige hoy como la principal barrera de salida para quienes sufren violencia doméstica, tras la eliminación del histórico subsidio de emergencia estatal.

«¿Cómo ir a denunciar si no tengo a dónde irme a vivir? ¿Cómo ir a denunciar si no tengo para alquilar una pieza para irme a dormir esa noche con mis hijos y tengo que volver a la casa del agresor?

Antes teníamos el programa Acompañar, que brindaba en principio seis meses de acompañamiento económico… Eso ya no existe. Frente a ese desamparo, muchas mujeres no tienen otra opción que seguir conviviendo con los agresores».

Finalmente, Vivanco sentenció el debate sobre las «falsas denuncias» utilizando los propios registros oficiales del Poder Judicial para demostrar que la desprotección es casi total.

«El observatorio del Ministerio Público de los Fiscales sale a decir que esas falsas denuncias representan sólo el 0,09% de las denuncias. Y que encima, dentro de ese porcentaje ínfimo, la motivación no es la violencia de género. Lo que hay que leer es el dato al revés: hay más del 80% de mujeres en situación de violencia que NO denuncian».

 

Datos duros

2827 femicidios a 10 años del NiUnaMenos. Datos del Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven”

 

Cifras destacadas

 entre el 3 de junio de 2015 y el 25 de mayo de 2025 son :

– 2827 femicidios (2543 directos y 284 vinculados)

– ⁠1 femicidio cada 31 hs.

– ⁠En el 85 % de los casos el femicida pertenecía al círculo íntimo o era conocido de la víctima

– ⁠El 64 % de los casos tuvieron lugar en la vivienda de las víctimas

– ⁠El 17% (2 de cada 10) de las víctimas de femicidio habían realizado al menos una denuncia y el 10% (1 de cada 10) tenían una medida de protección judicial.

– ⁠Al menos 2507 niñxs quedaron huérfanxs

– ⁠El 23% de las jóvenes asesinadas fueron desaparecidas con anterioridad, y el 21% de ellas sufrió ataques contra su integridad sexual.

En lo que va del 2025 hubo 108 femicidio en Argentina.

Las cifras reflejan una realidad cruda y persistente, agudizada por el contexto actual.

El gobierno de Javier Milei ha impulsado una agenda regresiva en materia de derechos humanos, desfinanciando políticas claves de prevención y atención de las violencias de género. A ello se suman discursos negacionistas que naturalizan o banalizan estas violencias, lo que incrementa aún más los riesgos para nuestras vidas.

En este marco de precarización extrema, las violencias estructurales se agudizan, con un Estado que no sólo se retira, sino que vulnera sistemáticamente los derechos conquistados, el recrudecimiento de la violencia machista se hace cada vez más visible.

 

Para ver el informe completo ir a la página del Observatorio: www.ahoraquesinoaven.com.ar

 

Escuchá la entrevista completa en Radio  Trinchera

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