El ataque físico y verbal ocurrió en las inmediaciones del Lago de Regatas. Los agresores, que se movilizaban en bicicleta, golpearon a las víctimas con palos y ramas, filmaron la agresión entre risas y la difundieron en Instagram. No hay detenidos.
Las inmediaciones de la Avenida Figueroa Alcorta y el Lago de Regatas, en los Bosques de Palermo, fueron escenario de un grave y explícito ataque transodiante. Un grupo de jóvenes y adolescentes ejecutó lo que en redes sociales calificaron abiertamente como una «cacería» de mujeres trans que trabajan en la zona, sembrando el terror y la indignación comunitaria.
De acuerdo con los registros fílmicos viralizados y las denuncias públicas de organizaciones de derechos humanos, la agresión se desarrolló en dos etapas.
En un primer momento, los jóvenes —que se trasladaban en bicicleta— se acercaron a las víctimas para hostigarlas, insultarlas y provocar una reacción. Tras un intercambio verbal en el que las mujeres intentaron defenderse, la patota se retiró para regresar minutos después en un número mayor de integrantes, portando palos, ramas gruesas y conos de señalización vial con los que comenzaron a golpearlas salvajemente.
El odio como contenido digital
Uno de los factores que mayor repudio generó en la sociedad y el activismo LGBTIQ+ fue la impunidad con la que actuaron los agresores. Los propios jóvenes documentaron con sus teléfonos celulares la persecución y los golpes hacia las trabajadoras.
Horas más tarde, las imágenes fueron subidas a cuentas personales de Instagram acompañadas de emojis de risa y frases despectivas, exponiendo el ataque físico como una «broma» o contenido de entretenimiento para sus seguidores.
A pesar de que automovilistas que circulaban por Figueroa Alcorta y vecinos que transitaban la zona dieron aviso inmediato a la Policía de la Ciudad al percatarse de los palazos y las corridas, las fuerzas de seguridad no lograron llegar a tiempo.
La patota de agresores logró dispersarse en distintas direcciones y escapar del lugar, por lo que hasta el momento no se registran detenciones ni personas identificadas formalmente por el hecho.
Alerta por la escalada de discursos de odio
Diversos colectivos transfeministas y organizaciones defensoras de la diversidad sexual advirtieron que este ataque no se trata de un hecho aislado.
Activistas señalan que la violencia física explícita en el espacio público guarda una relación directa con la validación de discursos deshumanizantes que circulan en entornos institucionales y plataformas digitales.
La investigación ahora busca apoyarse en las cámaras de seguridad públicas y privadas del perímetro de los lagos de Palermo para lograr identificar los rostros y las patentes de las bicicletas de los involucrados en lo que se perfila como una causa por lesiones y discriminación agravada.










