Ayer fue el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo. En un contexto nacional donde las familias sienten cada vez más el peso de sostener el día a día sin acompañamiento, un enorme entramado de organizaciones sociales, universidades, sindicatos y especialistas de la salud se unió para lanzar una propuesta contundente: el Acuerdo Nacional por los Cuidados.
La iniciativa busca instalar un debate urgente en la sociedad y exigir que cuidar deje de ser visto como una carga individual o un gasto económico, para pasar a ser entendido como una inversión vital y un derecho humano básico.
Impulsado originalmente por la mesa intersectorial «La Cocina de los Cuidados», el documento plantea un proyecto de país federal donde el Estado, las comunidades y los hogares compartan la responsabilidad de sostener la vida. A continuación, te contamos de manera sencilla y clara cuáles son los 13 ejes fundamentales que propone este acuerdo para construir una sociedad más justa.
Los 13 puntos del Acuerdo Nacional por los Cuidados
- El futuro se construye hoy: Reconocer de forma urgente que el cuidado es una necesidad humana vital y una responsabilidad que debe ser compartida socialmente. Esto implica el diseño de políticas públicas que garanticen tanto el derecho a cuidar como el de recibir cuidados con dignidad.
- Una sociedad que cuida a las infancias: Proponer la ampliación y el fortalecimiento de los servicios de cuidado y de la educación pública desde los primeros meses de vida. Esto requiere destinar más recursos económicos, tiempo para las familias e infraestructura adecuada para acompañar las crianzas en condiciones dignas.
- Adolescencias y juventudes con proyectos de vida: Asegurar que los y las jóvenes tengan un acceso real a la educación, la salud física y mental, la vivienda y el empleo formal. También promueve la creación de espacios comunitarios que ayuden al desarrollo de su autonomía y sus proyectos personales.
- Personas con discapacidad con autonomía e independencia: Diseñar entornos accesibles y sistemas de apoyo personalizados que garanticen que las personas con discapacidad puedan vivir de manera independiente y tomar sus propias decisiones, eliminando las barreras que limitan su inclusión.
- Una sociedad donde se pueda disfrutar de la vejez: Promover sistemas previsionales y jubilatorios justos que reconozcan las trayectorias reales de las personas, incluyendo los años que dedicaron a cuidar de otros de forma no remunerada. También impulsa servicios de teleasistencia, cuidados a domicilio y alternativas de vivienda colectiva para evitar el aislamiento de las personas mayores.
- Familias con tiempo, espacio y recursos para cuidar: Ampliar las licencias por maternidad y paternidad, regulando esquemas que distribuyan las tareas de forma equitativa dentro del hogar. La idea es evitar que la crianza recaiga de manera exclusiva sobre las familias más vulnerables económicamente.
- Atender la diversidad de los cuidados en el territorio: Elaborar programas y políticas públicas que contemplen las realidades locales de cada rincón del país, incluyendo a las comunidades rurales, indígenas y periféricas, protegiendo al mismo tiempo sus tierras y bienes comunes.
- Trabajadoras y trabajadores del cuidado registrados, formados y bien remunerados: Lograr la profesionalización de quienes se dedican a cuidar. El punto exige mejores salarios, acceso a capacitación continua y condiciones laborales seguras y bajo registro formal en el mercado de trabajo.
- Reconocer como trabajo el cuidado comunitario: Formalizar, regular y remunerar económicamente la enorme tarea diaria de las mujeres y vecinas que sostienen los comedores populares, merenderos, espacios educativos y redes de asistencia en los barrios, fortaleciendo sus organizaciones territoriales.
- Mujeres y diversidades con soberanía sobre su cuerpo, tiempo y trabajo: Reducir las brechas económicas que sufren las identidades históricamente relegadas al ámbito doméstico. Busca redistribuir las cargas de cuidado para asegurar que mujeres y diversidades tengan soberanía sobre sus propios proyectos laborales, su tiempo de descanso y sus vidas.
- Un Estado que asegure el acceso universal a los cuidados: Integrar y expandir los programas de asistencia existentes mediante un sistema nacional integral. Esto garantiza que cualquier persona pueda acceder a servicios de cuidado de calidad, sin importar su nivel socioeconómico ni el lugar de la Argentina en donde resida.
- Disponer recursos para los cuidados y contabilizar sus beneficios: Implementar mecanismos de financiamiento sostenibles y políticas fiscales claras que reconozcan el valor económico que los cuidados aportan al país. Lejos de ser un gasto, cuidar es una inversión que dinamiza la economía y genera nuevos puestos de trabajo formal.
- Desde el cuidado, construir una sociedad más justa: Impulsar un pacto social amplio que convoque y articule el trabajo de movimientos feministas, sindicales, estudiantiles, ambientales y de derechos humanos. El objetivo final es consolidar una organización comunitaria basada en la solidaridad, la corresponsabilidad y la igualdad.
Multiplicar los puentes colectivos
La iniciativa, que ya cuenta con la firma de cientos de organizaciones sociales y universidades nacionales de todo el país, se planta como una respuesta ante el desfinanciamiento y el corrimiento de las herramientas estatales de protección social. En un momento donde las dinámicas económicas intentan aislar a los individuos, el Acuerdo Nacional por los Cuidados nos recuerda una verdad indispensable: nadie sostiene la vida en absoluta soledad.










