Justicia por Daniela Villalba, la joven asesinada en Córdoba

 

Una valija con sangre en la basura abrió la investigación de un crimen atroz en el barrio Cofico. El celular de la víctima fue robado y la comunidad organizada exige una investigación inmediata y libre de estigmas.

La violencia machista vuelve a golpear con crueldad en la provincia de Córdoba. Daniela Villalba, una joven madre de 29 años, fue encontrada asesinada en su departamento del barrio Cofico en la capital provincial, en un hecho que la Justicia ya investiga bajo el protocolo de femicidio.

La trama detrás del hallazgo expone la impunidad con la que actúan los agresores. El caso comenzó a salir a la luz gracias al alerta de recolectores de residuos urbanos, quienes encontraron una valija con manchas de sangre dentro de un contenedor de basura pública. El equipaje contenía un nombre que coincidía con el de Daniela, cuya desaparición ya generaba preocupación entre sus allegadas, dado que una amiga no lograba contactarse con ella desde hacía días.

Al presentarse en su vivienda, ubicada sobre el bulevar Las Heras, el personal policial se topó con una escena escalofriante: el cuerpo de Daniela yacía sobre la cama, cubierto con sábanas y con múltiples heridas cortantes en el cuello y los brazos. Además, los investigadores constataron que el teléfono celular de la joven fue robado del lugar, un elemento que se considera clave para rastrear las últimas comunicaciones de la víctima.

Cámaras y sospechas en la mira

La Fiscalía de Violencia de Género, a cargo de Pablo Camacho, se encuentra peritando las cámaras de seguridad de la zona. Las filmaciones ya habrían registrado el ingreso y egreso de un hombre desconocido en el edificio durante el rango horario en el que se sospecha ocurrió el crimen. Mientras las autoridades descartan la vinculación del padre de su hijo y de personas de su entorno directo, la principal hipótesis apunta a que el femicida pudo haber pautado un encuentro con Daniela.

Daniela tenía un hijo, trabajaba en un comercio de indumentaria y su vida fue truncada por la expresión más extrema del patriarcado.

El grito organizado: «Exigimos justicia»

Frente a la inacción estructural, el tejido transfeminista y de trabajadoras organizadas no tardó en reaccionar. Desde la Asociación Civil de Trabajadoras Sexuales (Ammar Córdoba) emitieron un enérgico comunicado en el que repudiaron el crimen y exigieron respuestas urgentes al Estado cordobés, demandando además una investigación judicial con verdadera perspectiva de género, libre de prejuicios y estigmatizaciones sobre la vida de la víctima.

 

 

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