El silencio de las muertes se quebró ante el grito por la crueldad de los crímenes y la inacción del Estado

 

Decenas de miles de personas se concentraron en Buenos Aires y las principales capitales del país. Fuertes cruces políticos entre los colectivos feministas y la ministra Patricia Bullrich, respaldada por Javier Milei.

 

Las inmediaciones del Congreso de la Nación volvieron a quedar colmadas este miércoles por una multitudinaria movilización de Ni Una Menos, al cumplirse 11 años de la primera convocatoria histórica de 2015. El reclamo central de este año estuvo atravesado por el impacto de los recientes femicidios de Agostina Vega (14 años, en Córdoba), Dulce María Beatriz Candia (17 años, en Misiones) y Noelia Carolina Romero (30 años, en Temperley), bajo un alarmante contexto estadístico: en Argentina una mujer es asesinada cada 31 horas.

Desde las primeras horas de la tarde, el microcentro porteño comenzó a llenarse de manifestantes autoconvocados, colectivos estudiantiles, organizaciones sociales y las centrales sindicales CGT y ambas CTA. El Ministerio de Seguridad de la Nación implementó un estricto operativo de control que incluyó un vallado perimetral restrictivo en los accesos clave de las avenidas Entre Ríos, Callao, Rivadavia y las calles Alsina y Solís.

Durante la presentación de la jornada, la socióloga e integrante del colectivo Ni Una Menos, Lucía Cavallero, brindó una conferencia de prensa en la que vinculó la protesta con la desprotección institucional generalizada: “Nos pareció que es importante dar un mensaje transversal desde todos los sectores para denunciar que en Argentina, bajo este Gobierno nacional, que también tiene otros ejemplos en las provincias, la vida de las pibas importa muy poco. Eso es lo que estamos viendo”. En sintonía, la periodista Vanina Escales alertó sobre el «enorme retroceso» en materia de resguardo estatal.

Madres con sus hijas marchando juntas fue un constante en la Marcha del 3J

Por su parte, la emblemática abogada y referente feminista Nina Brugo fustigó con dureza la ideología de la gestión de La Libertad Avanza: “Este es un gobierno de derecha, fascistoide y totalmente patriarcal”. En declaraciones televisivas, la referente remarcó que bajo la actual administración “se dé lugar” a la idea de que las mujeres son “lo peor que hay”, concluyendo que “las mujeres hemos dicho basta a una cantidad de situaciones que se están viviendo”.

 

Las aulas en la calle, el debate universitario y la visión de las jóvenes

La movilización contó con una fuerte e inédita presencia de centros de estudiantes secundarios y universitarios, quienes manifestaron sentir la violencia de género como una amenaza directa en sus rutinas cotidianas. El ámbito académico expuso su propia encrucijada respecto al vaciamiento estatal y la falta de implicación de los varones.

Florencia, representante del Movimiento Universitario de Libres del Sur, describió el desamparo que se vive en las facultades: “Nos volvemos a encontrar en las calles con dos femicidios de dos pibas muy chicas y básicamente por encontrarnos en una situación en la que el Estado no está presente, en la que no se activó el protocolo SOFIA en los dos casos… hoy en día nos encontramos totalmente desoladas”. La militante universitaria conectó el dolor colectivo con el futuro truncado de las víctimas: “El otro día estábamos leyendo una noticia sobre Agostina, que era una piba que tenía pensado entrar a la facultad, entonces es como que nos sigue golpeando todos los días… nos agarra un poco cansadas porque se vuelven a repetir estos hechos de que estamos nuevamente ante un gobierno ausente”.

Al ser consultada sobre el rol de los hombres en las aulas y la reciente violencia política, Florencia denunció la desprotección en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP): “Hace unas semanas en las facultades de Psicología de la UNLP y de Humanidades entraron grupos militantes libertarios que fueron a atacar a un montón de compañeras, y la realidad es que las que pusimos en el cuerpo fuimos las mujeres, porque tampoco estuvieron ahí los compañeros varones”. Ante esto, exigió un rol activo a las autoridades y estudiantes: “Es fundamental que los compañeros varones se pongan un poco la camiseta del feminismo, no solamente compartiendo por Instagram algo, sino que puedan discutir en los espacios en los que habitan, en los espacios más reducidos, que los lleven a las aulas, que los lleven a sus lugares de trabajo”.

En el segmento secundario, Micaela, representante del Normal N.º 1, detalló: “Vinimos a marchar con los estudiantes secundarios porque entendemos que nos matan cada 31 horas y no sabemos qué día llegamos a nuestras casas y qué día no”. A su lado, Cata, del Centro de Estudiantes de la Escuela Julio Cortázar, conectó su militancia con la conmoción del caso ocurrido en Córdoba: “Cuando vi el caso de Agostina me dio mucha indignación y enojo. Con todo lo que está pasando en nuestro país, cómo nos están ignorando como población y como mujeres, me parece que lo que tenemos que hacer es encontrarnos, reclamar y marchar por lo que nos merecemos”.

La pérdida de libertades debido al acoso fue el eje del testimonio de Morena (17 años), militante de la escuela Paula Albarracín de Sarmiento: “Como sociedad nos involucra a todos, sobre todo a las chicas, que no podemos salir a la calle a hacer dos cuadras sin tener miedo, tener que avisar todo el tiempo si llegamos; tener la ubicación compartida todo el tiempo. Me parece un montón tener que tener estos recaudos horribles porque te sacan toda la libertad que sentís que tenés”. La joven concluyó afirmando que “la calle está llena de gente que te puede hacer daño. Lucho por las que no están”.

 

La lectura del documento y el cruce con el oficialismo

Pasadas las 18:30 horas, sobre el escenario principal y ante cientos de personas que colmaban la plaza entre batucadas y carteles con los rostros de las 100 víctimas asesinadas en lo que va de 2026, se dio lectura al documento oficial encabezado por la actriz Thelma Fardín, la periodista Liliana Daunes y la cantante Cazzu. El texto expuso cifras alarmantes del registro histórico: «Entre el 3 de junio del 2015 y el 24 de mayo del 2026 se registraron al menos 3205 casos de víctimas letales de violencia de género: 3144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio. No son números, son vidas arrancadas por la violencia machista».

El documento apuntó contra las políticas de desmantelamiento y vaciamiento de los programas oficiales de prevención y asistencia: «Frente al odio, más organización; frente al saqueo, más solidaridad; frente a la crueldad, más comunidad. Contra el ajuste sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, vivas, libres y desendeudadas nos queremos». Además del pedido de justicia por Agostina, Dulce y Noelia, se exigió la continuidad de la Educación Sexual Integral (ESI), soluciones a la deuda alimentaria y se rechazó el proyecto sobre «falsas denuncias» de la senadora Carolina Losada. El pliego nacional resonó en simultáneo en las marchas federales de Rosario, Mar del Plata, Neuquén y Bariloche.

El cruce político: El descargo de Bullrich y el aval de Milei

Mientras las calles se llenaban de manifestantes, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, utilizó su cuenta de la red social X para confrontar el modelo del feminismo tradicional, recibiendo el apoyo inmediato del presidente Javier Milei.

  • El mensaje de la ministra:

“Desde que asumió el Gobierno de Javier Milei, y bajo nuestra gestión en Seguridad, logramos bajar un 25% los femicidios, fortalecimos el Sistema Penitenciario y creamos el Registro de ADN para Violadores”.

  • Crítica a las organizaciones: Bullrich calificó de «marketing e ideología» el enfoque de los colectivos convocantes y sentenció:

“Nuestro feminismo no encubre ni libera violadores y asesinos. No vota contra la prisión efectiva para ellos ni contra herramientas como el Registro de ADN (…) Un asesino o un violador no debe recibir un curso de género y una palmadita en la espalda, sino saber que hay consecuencias y que su lugar es la cárcel”.

  • El caso de Agostina Vega: La funcionaria desvinculó el crimen de Córdoba de variables estructurales o de género:

“En el caso de Agostina hay un asesino con nombre y apellido. No son todos los hombres, ni las políticas del Gobierno, ni el capitalismo. Es una persona concreta. La responsabilidad es individual y la pena también”.

  • El respaldo presidencial: Minutos después de la publicación, el presidente Javier Milei reposteó el mensaje en su perfil oficial de X. El mandatario convalidó el discurso de la ministra de Seguridad con una sola palabra:

«Masterclass».

 

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