En distintas partes del mundo, mujeres están construyendo otras formas de vivir, organizarse y sostenerse colectivamente, lejos de la violencia machista.
Un ejemplo vivo de que es posible crear espacios donde la seguridad, la autonomía y el cuidado mutuo sean prioridad se encuentra en el norte de Kenia, en una aldea llamada Umoja.
Fundada en 1990 por la matriarca Rebecca Lolosoli junto a un grupo de 15 sobrevivientes, esta comunidad surgió en la región de Samburu como una respuesta radical a un sistema rígidamente patriarcal.
En la cultura tradicional de la zona, las mujeres suelen carecer de derechos de propiedad y enfrentan crudas realidades de violencia doméstica, matrimonios forzados y mutilación genital femenina. Para romper con este ciclo, decidieron fundar su propio territorio: un espacio exclusivo para mujeres donde su nombre, que significa «unidad» en suajili, define su modelo de vida.
Economía colectiva y educación como pilares
Umoja no es solo un refugio de emergencia; es un proyecto político, social y económico sostenible en el tiempo. Las cerca de 50 mujeres y sus hijos que habitan la aldea gestionan su propia subsistencia de forma comunitaria:

- Artesanía identitaria: Crean y comercializan los mporos, collares tradicionales de abalorios muy representativos de la cultura samburu, cuyos ingresos se administran colectivamente para el beneficio de toda la aldea.
- Turismo cultural: Administran un campamento cultural cercano y reciben visitas guiadas, cobrando una tasa de entrada que ayuda a sostener la infraestructura local.
- Decisiones en asamblea: Todas las resoluciones importantes sobre el presente y futuro del pueblo se debaten democráticamente en su napoo o parlamento local.
Además, la aldea cuenta con una escuela comunitaria. En ella, no solo se educa a las infancias del pueblo, sino que se abre la oportunidad a niñas de zonas aledañas con una única condición hacia sus familias: que se les permita estudiar garantizando que no serán sometidas a matrimonios infantiles ni a mutilaciones.
Al desarticular las violencias históricas y asumir las riendas de su propia economía y organización, las mujeres de Umoja demuestran que la autogestión y el cuidado colectivo no son utopías, sino herramientas tangibles de supervivencia y soberanía para las mujeres en cualquier rincón del planeta.

Nota del portal: Este texto incluye información y conceptos compartidos originalmente por el medio de comunicación latinoamericano El Hilo Podcast en sus redes sociales, complementados con datos históricos de la comunidad.











