Frente a la crueldad programada, el ruido ensordecedor de las pantallas y la hostilidad de un presente que intenta pisotear la ternura, siempre aparece el arte colectivo para recordarnos quiénes somos. Para salvarnos. En ese mapa de la resistencia cultural que late en nuestra región, este sábado 29 de agosto a las 21 hs, la cita obligada es en Amorfatti. Fonda de fábrica (Calle 115 núm. 1467, La Plata). Allí, Torda presentará oficialmente su primer EP homónimo de canciones propias, una verdadera ceremonia de vuelo musical que invita a habitar el territorio desde el afecto y la poesía.

Torda es el proyecto de Jordana Eddi Azkoaga, creadora de la voz y la composición de estas canciones que funcionan como postales vivas. El disco, grabado en 2025 en @delnaranjo_estudio y mezclado en @elgallinero_estudio por Fermín Irigoyen (con el precioso arte de tapa de Vanina Moreno), es un viaje juglar que nos arranca de la alienación cotidiana para devolvernos a lo esencial.

Mapear lo cotidiano: Ríos, patios de infancia y naturaleza
En tiempos de desmontes, sequías y desprecio por los bienes comunes, Torda planta bandera en la defensa de la naturaleza. Sus canciones caminan por arboledas, conversan con pájaros, nadan en las profundidades del océano y recorren los ríos y las calles que nos configuran. No hay fronteras rígidas en su universo sonoro; hay valsecitos isleños, tangos de orilla, milongones costeros, chamarritas de amor platónico y bagualas que traen la humedad de la llanura y los perfumes del Río de la Plata.
Reivindicar lo cotidiano —el patio de la infancia, el sonido lejano de una orquesta familiar, el perfume del río— no es nostalgia vacía: es un acto político. En el rescate de la memoria sonora y afectiva, la banda construye una trinchera frente a un mundo que nos quiere desconectados, individuales y grises. Los archivos sonoros se mezclan en los arreglos musicales como hilos de un tejido colectivo que evoca a la ternura como narrativa poética y política.

La bandada como concierto: Cantar juntas para alzar el vuelo
El proyecto toma su nombre y su mística de las palabras del gran Guillermo Enrique Hudson, quien describía que cuando una bandada de tordos músicos se asienta en un árbol, no emiten cantos individuales aislados. Cantan todos juntos en concierto. Antes de partir, realizan una «ceremonia de vuelo»: emiten notas potentes para invitarse mutuamente a alzar el vuelo juntas.
Eso es Torda en vivo: una bandada que resiste en comunidad. Junto a Jordana, el concierto cobra vida gracias al enorme talento de Federico Boggino (producción general, arreglos y guitarras), Josefina Ignisci (guitarra), Pía Salinas (batería), Rosario Palma (acordeón y teclados) y Leti Carelli (bajo), potenciados por la propuesta escenográfica, de vestuario e iluminación de Agustina Bianchi.
Frente a la hostilidad, la respuesta es el encuentro. Este sábado, vayamos a Amorfatti a escuchar el llamado acústico de Torda. Vayamos a sanar en colectivo y a ensayar, entre música y poesía, nuestra propia ceremonia de vuelo.
@tord4music4










