Tras el hallazgo de sus restos semisumergidos de Nanci Godoy en un potrero del paraje El Malezal, en el departamento correntino de Esquina, el informe preliminar emitido por el Instituto Médico Forense (IMF) de Corrientes determinó que Nanci, de 52 años, sufrió una muerte de carácter extremadamente traumático y violento.
Los forenses detallaron que el cuerpo de la maestra presentaba al menos 20 heridas cortantes y punzocortantes distribuidas con saña en regiones vitales como la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas. El dato más escalofriante del reporte científico confirma que varias de estas lesiones fueron provocadas mediante tortura cuando la víctima todavía se encontraba con vida.
Maniobras de resistencia y la saña en el cuerpo
La reconstrucción médica de los últimos minutos de Nanci echa por tierra cualquier intento de atenuar la responsabilidad de los atacantes. Los peritos identificaron múltiples heridas defensivas y lesiones de lucha en sus antebrazos y manos. Esto demuestra que la docente opuso una tenaz resistencia física antes de ser ejecutada, lo que afianza la hipótesis judicial de que fue emboscada y atacada en simultáneo por más de una persona.
Respecto a las versiones que aluden a mutilaciones corporales en zonas específicas, las fuentes judiciales precisaron que las lesiones detectadas en el tórax y la región genital dan cuenta de un ataque ensañado. No obstante, el avanzado estado de descomposición del cadáver —afectado por la acción prolongada del agua y la fauna del bañado— impidió establecer de forma inmediata si existió un abuso sexual previo al crimen.
Para resolver este punto crucial y determinar con exactitud la data del fallecimiento, el IMF solicitó la intervención urgente de especialistas de la provincia de Córdoba, quienes llevarán a cabo peritajes biológicos y entomológicos complementarios.
Las cinco detenciones y el trasfondo de una «escuela fantasma»
La Unidad Fiscal de Esquina, bajo la conducción de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, mantiene bajo prisión preventiva a cinco personas con diferentes grados de imputación.
- Coautores de femicidio: Ireneo Felipe Zarza (capataz de la estancia El Curupí), Felipe Dionisio Sandoval y Sergio Nahuel Rojas (puesteros del lugar) enfrentan cargos por el plan criminal. En una tapera utilizada por Zarza, ubicada a solo 150 metros de la escuela, la Policía Científica incautó prendas de vestir quemadas y un bozal.
- Homicidio simple y encubrimiento: Rosa Leguizamón, la puestera que solía acompañar a Nanci en sus traslados a caballo, fue imputada por homicidio simple tras secuestrarse en su vivienda una campera y alpargatas de la docente. Ernesto Ezequiel Bordón permanece detenido por falso testimonio y encubrimiento.
El trasfondo del crimen destapó una trama de corrupción institucional que la propia Nanci había denunciado formalmente semanas antes de su desaparición. En audios que hoy forman parte de la causa, la docente detallaba las extremas penurias que pasaba para llegar a caballo a la Escuela Primaria N° 626, a la que calificó como una «escuela fantasma con alumnos fantasmas».
Nanci había denunciado que el director titular del establecimiento asistió apenas tres veces en dos años pero seguía cobrando su sueldo de forma íntegra, señalando también a la supervisora escolar por omitir los controles.
El abogado Fernando Burlando ya asumió la querella de la familia, mientras los gremios docentes sostienen medidas de fuerza nacionales para exigir que la desprotección de las maestras rurales no quede impune










