Llega la segunda edición del ciclo autogestivo coordinado por Vonnegut Libros y el taller NSPF en La Plata. Frente a un brutal desplome del sector editorial motorizado por las políticas de Javier Milei, los entramados culturales de la región tejen redes de supervivencia a través de la palabra transgresora y la música como trincheras colectivas.
«Plan V»: Poesía, narrativa y música colectiva para que el domingo no baje
Frente a la intemperie institucional, la autogestión platense responde ensanchando los márgenes del encuentro. El próximo domingo 25 de octubre a las 17:30 hs, el Barrio Hipódromo se convertirá en un territorio de resistencia cultural con la llegada de la segunda edición de Plan V, un ciclo concebido bajo la estricta premisa de visibilizar artistas emergentes de la región de La Plata.
Coordinado colectivamente por el espacio formativo @nspftallerliterario y la trinchera de libros independientes @vonnegutlibros, el ciclo convoca a vecinas, vecinos y militantes del arte a habitar el espacio ubicado en Calle 115 n°338, entre 38 y 39. La propuesta rompe el aislamiento del clásico «bajón» dominical mediante una grilla horizontal que entrecruza disciplinas:
- Palabra e Identidad: Las lecturas en vivo tramarán poéticas políticas y narrativas personales de la mano de José Kiefel, Marce (Dulces y letras de Marce), Martín F. de Souza, Lucía Schvartzman y Cruz Luna.
Edición Autogestiva: La feria contará con el catálogo de la editorial invitada @latalitadorada, un faro local en la producción de textos con apuestas estéticas y discursivas por fuera de los monopolios de distribución.
Música de Cierre: El paisaje sonoro correrá por cuenta de @cuarks_lp, complementando la jornada con un buffet popular con precios cooperativos para sostener la velada.
La jornada es con entrada libre y gratuita, bajo una dinámica indispensable para estos tiempos: contribución a la gorra para les artistas, defendiendo el derecho al goce estético colectivizado y reconociendo el valor del trabajo cultural de los cuerpos que ponen el pecho a la crisis.
La cita en el Barrio Hipódromo es puntual. Contra la motosierra que intenta pulverizar los lazos sociales y mercantilizar el pensamiento, la tinta insiste, la música resuena y los cuerpos se encuentran para disputar el sentido del porvenir.
La cultura en emergencia nacional: la asfixia en números
El ecosistema cultural argentino atraviesa un proceso de desmantelamiento estructural sin precedentes recientes. La llegada de la gestión de La Libertad Avanza colocó al pensamiento crítico, la literatura de autor y las redes de editoriales independientes bajo una línea de fuego directa. Los datos relevados por el sector exponen con crudeza la magnitud del industricidio cultural en estos últimos años: la facturación real de las librerías independientes cayó un drástico 41.5%, empujando a los comercios de barrio a procesos de descapitalización y endeudamiento asfixiantes.
Este desplome no es un hecho aislado, sino el resultado explícito de un plan de pinzas económico. Por un lado, el brutal ajuste sobre los salarios provocó una reducción del 25% en el volumen total de libros vendidos, convirtiendo al objeto libro en un artículo prohibitivo para las mayorías populares. Por el otro, la desregulación de los alquileres y la quita de subsidios a los servicios públicos dispararon un aumento del 31.1% en los costos operativos fijos de luz, gas, alquileres y logística. Ante la imposibilidad de sostener las ventas y absorber estos tarifazos, el eslabón productivo también se contrajo: la tirada promedio por título cayó un 34%, obligando a las editoriales independientes a publicar tiradas mínimas por el temor latente a no poder recuperar la inversión en insumos dolarizados como el papel.
A este ahogamiento financiero se le suma una amenaza legal inminente. El Ejecutivo Nacional, mediante proyectos de desregulación impulsados por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado a cargo de Federico Sturzenegger, insistió en derogar la Ley de Protección de la Actividad Librera (Ley N.° 25.542). Esta normativa es la columna vertebral que establece el precio único del libro en todo el territorio, asegurando que una gran superficie comercial o corporaciones transnacionales no puedan hacer dumping. Su abolición dejaría desamparadas a las librerías de barrio frente a las lógicas predatorias del mercado corporativo.
La bibliodiversidad como refugio de las disidencias
Las librerías de barrio y las editoriales independientes no operan meramente como despachos comerciales; funcionan como agitadores culturales indispensables para la circulación de discursos subversivos. Son los anaqueles donde encuentran refugio la poesía travesti-trans, el ensayo lesbofeminista, las narrativas de las periferias y los catálogos de escritoras emergentes que las corporaciones transnacionales descartan por «no ser rentables».
Cuando una librería de barrio cierra sus puertas, las primeras voces en ser silenciadas en el mercado concentrado son las de las mujeres, identidades feminizadas y varones trans.
La desaparición de la bibliodiversidad profundiza la brecha de género en el acceso a la palabra y destruye los espacios físicos de encuentro comunitario, debate y activismo territorial. En una coyuntura gubernamental que hostiga activamente las conquistas feministas, el sostenimiento de estos reductos es un acto de legítima defensa histórica.










