En una profunda y emotiva emisión de Las Brujas que Salem por Radio Trinchera, tuvimos el enorme placer de conversar con Miriam Morales. Ella es magíster en psicología social, docente de la Universidad Nacional de Jujuy y autora del libro «Niñas Sirvientas».
Su obra es el resultado de una rigurosa investigación cualitativa que echa luz sobre una de las realidades más dolorosas, silenciadas y naturalizadas de nuestro país: el trabajo infantil doméstico en condiciones de servidumbre cama adentro.
Durante la charla, Miriam desarmó los disimulos del lenguaje que la sociedad utiliza históricamente para esconder la explotación de niñas de cinco, seis o siete años, apartadas de sus hogares a cambio de techo y comida.
A continuación, compartimos los tramos más destacados y los testimonios más desgarradores de una entrevista que invita a la deconstrucción y a la acción colectiva.
El lenguaje como el velo perfecto
Históricamente, frases como «la chica que me ayuda» o «es como una ahijada» funcionaron para camuflar el sometimiento. Morales profundizó sobre por qué decidió usar un término tan incómodo y punzante para el título de su libro:
«El término ‘criada’ oculta el aspecto principal de esa vivencia, que es el trabajo. La crianza y la formación es un aspecto que está en segundo lugar, porque las 24 horas del día es la primera en levantarse, es la última en acostarse«
El nombre duele un montón. Con las herramientas de la psicología social, yo puedo decir claramente que esta es una práctica de trabajo infantil en condiciones de servidumbre, que es “servidumbre doméstica.»
El trauma de la entrega y la pregunta de por vida
Uno de los aspectos más complejos de la investigación aborda la subjetividad de las víctimas y el rol de las madres en contextos de extrema vulnerabilidad económica o de violencia intrafamiliar.
«Hay una pregunta que ronda toda la vida: ¿por qué mi mamá me entregó? No se puede racionalizar, no se puede entender. Y sigue ahí dando vueltas acompañada de sentimientos de orfandad, de soledad, de estar desguarnecida por la propia familia.»
«En esta sociedad la crianza sigue siendo principal responsabilidad de las mujeres y de las madres, tanto para quien entrega como para quien recibe. El varón en los relatos está totalmente ausente del hecho y de la culpa.»
Sin embargo, Miriam aclaró que no se debe juzgar linealmente, ya que muchas veces la entrega era un intento desesperado de protección:
«En muchos casos, las entrevistadas te dicen que el lugar donde peor estaban era su propia casa. Una compañera me contaba: ‘Yo no entendía por qué mi mamá nos iba dando a cada una de las hermanas a los ocho años… Cuando volví en la adolescencia me di cuenta que era para evitar el abuso de mi padre’. El abuso sexual es algo a lo que cualquier mujer está a merced dentro del modelo de familia patriarcal.»
La urgencia de la agenda política y la contradicción internacional
La autora alertó sobre cómo la crisis actual genera un alarmante retroceso en los derechos de las infancias, reflejado en el aumento de la deserción escolar. Además, analizó con dureza la postura geopolítica del gobierno argentino frente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU):
«No extraña que los tres países que votaron en contra de denominar como un crimen de lesa humanidad a la esclavitud hayan sido Estados Unidos, Israel y Argentina. Milei propone un modelo de dependencia extrema que se va acercando cada vez más al modelo colonial original.»
«El trabajo servil y el trabajo esclavo, que se refleja en la trata de personas, termina redituando en el bolsillo del mismo sistema capitalista. Son resabios que abonan a la ganancia y siguen coexistiendo con la inteligencia artificial a pleno.»
Justicia poética: Visibilizar para transformar
Hacia el cierre, la entrevista tomó un rumbo luminoso. Morales destacó cómo el tejido colectivo de los feminismos y los espacios de militancia popular permitieron que estas mujeres adultas rompieran el silencio, transformaran su dolor en arte y sanaran colectivamente.
«El libro me llevó mucho dolor y lágrimas; creo que durante muchos años no pude hablar del tema sin llorar. Pero hoy es darle una vuelta en el sentido de la transformación: repararlas. El mensaje es visibilizar para transformar y desnaturalizar.»
«En las presentaciones del libro hay mujeres que le han escrito coplas a sus mamás, y entonces pueden cantar y dedicárselas. El libro es un modo de homenaje para que esas voces den vueltas por todos lados.»
¿Cómo conseguir el libro?
Miriam Morales confirmó que «Niñas Sirvientas» estará disponible en una de las librerías de La Plata (pueden consultarle directamente a través de sus redes sociales). Además, con el firme objetivo de que el conocimiento circule, se encuentra disponible para descarga gratuita en el portal de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Jujuy.
Escuchá la entrevista completa en Radio Trinchera










