Frente al odio y «lo líquido», la patria es una fiesta colectiva y autogestiva: DURATIERRA llega a La Plata con «La Patria Viva»

 

Este sábado 19 de septiembre a las 21:00 hs, el escenario del Auditorio Charly García de Casa Metro (Calle 4 N.º 978) se encenderá con la mística de Duratierra. La reconocida banda independiente —que lleva más de 20 años de recorrido y resistencia cultural— desembarca en la ciudad para presentar las canciones de su último material discográfico, La Patria Viva (El Folklórico Vol. 2). Un álbum nacido de una obsesión grupal: pensar y sentir la Patria en un contexto social y político muy duro.

A diferencia de los relatos patrióticos solemnes o escolares, Duratierra propone que la patria es algo vivo, federal, popular, marrón, diverso y en movimiento, que late en las comidas, en el barrio, en la calle, en los trabajadores y en las luchas de los pueblos.

En una profunda charla radial con Las Brujas que Salem, dos de los integrantes de la formación consolidada como septeto, el percusionista Martín Beckerman y el guitarrista y cantante Valen Bonetto, dejaron declaraciones sumamente potentes sobre lo que significa hacer arte, habitar las nuevas voces del folclore comprometido y fijar posición política en el complejo escenario actual.

 

Identidad, memoria y la decisión política de posicionarse

Al ser consultado sobre el peso de presentarse públicamente en sus redes como un «cantautor travesti cordobés» en tiempos donde abundan los discursos de odio desde las esferas gubernamentales, Valen Bonetto fue rotundo sobre la enorme carga política de sus palabras:

«Es una decisión al cien por cien; nada es casualidad. Somos un país que tiene una historia donde la identidad es fundante. Me tocó vivir la adolescencia en un momento político muy particular, que arrancó cuando gobernaba Cristina Kirchner y Néstor Kirchner bajó los cuadros de los dictadores. Hay una construcción de la identidad y de la lectura política del presente que construimos en base a la memoria, los derechos humanos y la patria».

Para Bonetto, esa juventud estuvo marcada por debates profundos que moldearon su presente:

«Nos tocó vivir un auge absoluto en la lucha de los derechos humanos, pero también una gran discusión con cierto sector social sobre qué significaba la memoria para nosotros y cómo se construía la política abriendo esos frentes. Por eso, para mí es inherente mencionarme como quien soy, porque es parte de lo que me constituye como persona y lo que me hace un ser social».

En este sentido, el músico vinculó su identidad directamente con la propuesta de la banda:

«Esto va de la mano con el nombre del disco y con los frentes temáticos que se abren en las canciones. En esta época, donde pareciera que posicionarse ya no está de moda, pararse en un lugar es importante no solo para visibilizar, sino porque cuando uno habla, lo hace desde un lugar determinado. Yo sé dónde estoy parado y dónde quiero estar parado, incluso en las contradicciones que uno pueda tener con su propio pensamiento. Me parece fundamental posicionarse porque hay una mirada del mundo que es importante y que no quiero soltar. Militarlo es llevarlo en la espalda permanentemente, importando el contexto en el que sucede todo».

 

Territorio vs. Discurso reaccionario: Martín Beckerman y la disputa por el sentido

La banda define a este último disco como un acto de amor pero, fundamentalmente, como una herramienta de resistencia. Martín Beckerman profundizó en cómo el concepto de la patria está presente de manera constante en sus conversaciones cotidianas y en cómo las experiencias itinerantes del grupo moldearon este nuevo trabajo:

«Hay algo del concepto de la patria que en la música que hacemos, en las conversaciones que tenemos y en lo que nos pasa está todo el tiempo dando vueltas. Nuestro disco anterior, ‘Los Amores’, nos llevó a viajar por muchos lugares del país y nos generó una sensación muy primaria. El estar en casi cualquier punto del territorio y decir: ‘Loco, qué país espectacular’. Conocer el territorio y conocer a las personas que lo habitan, entender que este país tiene una tradición muy federal pero también absolutamente unitaria y muy política, fue algo bastante movilizante para todos nosotros».

Fue a partir de ese asombro y de esa lectura del mapa actual que el guitarrista Juan Saraco llevó la idea conceptual a la sala de ensayo. Beckerman analizó con lucidez la urgencia de habitar este término frente al desarraigo intelectual que proponen los sectores de la nueva derecha:

«Por un lado, hay un discurso muy reaccionario en este momento que se basa en la liquidez absoluta y que ni siquiera se arroga el término ‘patria’. Eso juega con la idea de que, si uno no tiene un arraigo territorial ni histórico, es mucho más fácil ser maleable para que te digan hacia dónde tenés que ir. En cambio, cuando uno conoce su territorio, su historia, su gente y sus paisajes, tiene otra percepción cuando te hablan de que los van a vender. Por otro lado, la patria aparece a priori como un concepto abierto y en disputa: lo usaron los militares para hacer las suyas, pero también está la selección cantando por Malvinas».

Frente a esta ambivalencia histórica, el percusionista diferenció la visión de su generación —marcada por las tensiones de los años noventa— y rescató la emblemática advertencia de Charly García para explicar el espíritu con el que Duratierra abordó las nuevas composiciones:

«Nuestra generación creció en los noventa, y tanto nuestra adolescencia como nuestra adultez se desarrollaron alrededor de una idea de patria solidaria y presente en los conciertos y en la gente en la calle. Pero a la vez, no hay que irse un millón de años para atrás para escuchar en la letra de Charly que ‘si ellos son la patria, yo soy extranjero’. Por eso, en nuestra conversación grupal apareció la necesidad de que este no fuera un disco panfletario que dicte taxativamente qué es la patria y qué no, sino que busque tejer ideas alrededor de ese concepto: los lugares, las personas, las comidas, los vínculos y las fiestas populares. Se trata de sentar posición pero en términos abiertos, planteando qué idea de patria y de comunidad tenemos ganas de que sea»

Un diálogo con los ancestros y el territorio

La Patria Viva demandó casi dos años de debates conceptuales en la sala de ensayo. En esa búsqueda musical, el grupo se expandió hacia nuevos ritmos tradicionales como el gato, el huayno, la milonga y la murga porteña, sintiendo la necesidad inevitable de regresar a las fuentes del cancionero popular y revisitar a figuras como Armando Tejada Gómez, Manuel J. Castilla, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y María Elena Walsh.

«Es imposible no ir a Tejada Gómez, a Castilla, a Atahualpa o a Mercedes. A veces naturalizamos que el recorrido musical, social y político con el que convivimos se construyó gracias a esas personas; tener a María Elena Walsh en nuestra historia no es menor. Hicimos un trabajo de revisitar y entender cómo esa herencia dialoga con nuestro presente. Como país hemos crecido en algunas estructuras sociales, pero en otras hemos retrocedido. El desafío no es traer a Tejada Gómez al presente de forma nostálgica, sino entender cuál es nuestro lugar artístico actual en diálogo con su obra», explicó de manera clara Valen Bonetto.

Los faros de la patria y la trinchera autogestiva

Uno de los puntos más altos del disco radica en sus colaboraciones simbólicas. El álbum abre con «Tesoro», una declaración de principios sobre la memoria histórica colectiva («Guardo un tesoro en la memoria: los pueblos siempre pueden transformar la historia») que cuenta con un potente recitado que la artista Susy Shock escribió especialmente para la ocasión. El cierre del disco queda en manos de la indiscutible Liliana Herrero.

En palabras de Valen, la elección de estas dos referentas fue una decisión orgánica y cargada de afecto:

«Abre Susy y cierra Liliana Herrero. Para nosotros es una decisión indiscutible porque son las superheroínas de la patria. Compartimos el camino con Susy hace tiempo; es una referenta artística, política y una gran pensadora. Tanto ella como Liliana son nuestros faros. La apertura de Susy y el cierre de Liliana sirven simbólicamente para este ejercicio de pensar desde dónde estamos mirando la patria y cómo llegamos hasta acá».

Durante la entrevista también sonó «¿Qué le pasa a mi patria?», una de las piezas más introspectivas y viscerales del disco, compuesta por Valen Bonetto, quien toma la voz principal. La canción funciona como un grito de dolor ante las heridas actuales del país, pero cantada desde el amor al territorio, no desde el desánimo: «Le andan faltando palabras / Se le confunde la libertad con una aldea de soledad… La furia de mis ancestros no retrocede ni un paso más / El barrio cuida de nuestro andar», reza su poética.

A pesar de sus más de dos décadas de trayectoria y su enorme reconocimiento, Duratierra no pierde su esencia horizontal. Martín Beckerman se encargó de recordar que la mística de la banda sigue estando en el barro de la autogestión diaria:

«Seguimos siendo una banda independiente y autogestiva. Mientras charlamos, tengo acá al lado un bombo que acabamos de usar en el ensayo y que tengo que terminar de arreglar para el show. No crean que Duratierra está en un lugar inalcanzable; la luchamos y la remamos como la luchan todos los proyectos independientes, y eso es lo que tiene un valor inmenso».

De cara al recital del sábado, adelantaron que el público platense se va a encontrar con una propuesta estética completamente renovada a nivel de vestuario e instrumentación en comparación con sus visitas previas al Galpón Ferroviario: «Hay temas de los de siempre, de los anteriores, y hay bastante de lo nuevo también. El show ya es diferente: hay otros instrumentos, hay otra ropa», concluyó Beckerman.

Ficha del show

  • Fecha y hora: Sábado 19 de septiembre de 2026 a las 21:00 hs.
  • Lugar: Auditorio Charly García de Casa Metro (Calle 4 N.º 978, entre 51 y 53, La Plata).
  • Formación actual de Duratierra: Micaela Vita (Voz), Juan Saraco (Guitarra y voces), Tomás Pagano (Bajo y contrabajo), Nicolás Arroyo (Batería y percusión), Valen Bonetto (Guitarras, ronroco, percusión y voces), Martín Beckerman (Percusión y voces)
  • Entradas: Disponibles a través de la boletería virtual o física de Casa Metro. Consultas y enlaces en las redes de la banda: @duratierra y @labalabateatrolp.

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