El sur tucumano vuelve a vestirse de luto por la manifestación más extrema de la violencia patriarcal. Este lunes al mediodía, Yudith Nazarena Jerez, una mujer de 36 años, fue encontrada sin vida en su casa del paraje La Cañada, en el departamento de Graneros, Tucumán. Su pareja desde hacía 15 años y padre de su hija de 10, Pablo Salvador Pitali (38), quedó bajo arresto tras una secuencia horrorosa: la policía lo encontró oculto debajo de una cama y con manchas de sangre en el cuerpo.
El desgarrador hallazgo se produjo alrededor de las 12:10, cuando el hermano de la víctima, Jesús Alejandro Jerez, desesperado por la situación, acudió a la Comisaría de Graneros pidiendo auxilio urgente. Al ingresar a la vivienda, ubicada justo frente a una escuela local, el personal policial y del CAPS zonal confirmaron la peor escena: Yudith yacía sin signos vitales en uno de los dormitorios con un visible impacto de proyectil en la sien. Al momento del crimen, la hija de ambos afortunadamente se encontraba en el colegio«Cometí un grave error»: el cinismo del femicida descubierto
Mientras los peritos resguardaban el perímetro, los efectivos procedieron a registrar cada dependencia de la casa. En ese momento, descubrieron a Pitali agazapado debajo del mobiliario, vistiendo ropas con manchas pardo rojizas. Al ser descubierto, el agresor habría manifestado textualmente de forma espontánea que «había cometido un grave error con el uso de un arma de fuego».
La causa quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción. La fiscal ordenó la inmediata intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) para avanzar con las pericias balísticas y forenses definitivas. Nuevamente, una trama de posesión y violencia machista destruye una familia en el interior tucumano.










