El cuerpo como territorio de la memoria: se presenta la 10ª edición de Danza x la Identidad

 

Hay verdades que no se pueden clausurar porque están guardadas en la memoria de los cuerpos.

En un presente complejo, donde los discursos oficiales intentan relativizar el horror y desmantelar los hilos de nuestra historia reciente, el arte se organiza para demostrar que el movimiento es una forma invencible de la resistencia.

Bajo el lema profundamente político de “Resistimos porque nos movemos”, el Festival Internacional Danza x la Identidad celebra su 10° edición, consolidando doce años de trayectoria comunitaria y reafirmando su pacto ético con las banderas de Memoria, Verdad y Justicia.

El festival nace y se sostiene para acuerpar la búsqueda incansable de las Abuelas de Plaza de Mayo, multiplicando los lenguajes para que los nietos y nietas que aún viven bajo una identidad robada puedan encontrarse con su historia.

Pero este año, al cumplirse 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar en la Argentina, la danza expande su abrazo integrando un homenaje fundamental a los excombatientes de Malvinas, reivindicando la soberanía de los territorios y el derecho a la memoria histórica desde una perspectiva profundamente soberana y federal.

La cartografía del movimiento: la agenda del festival

La propuesta de este año traza un recorrido que une diferentes territorios de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal, habitando universidades públicas y centros culturales de la memoria.

Todas las actividades y funciones se realizarán con entrada libre y gratuita, garantizando el acceso democrático a la cultura por orden de llegada.

El cronograma oficial de las jornadas centrales está compuesto por los siguientes hitos:

Viernes 30 de octubre | 12:00 hs (Inauguración Artística): El festival comenzará con la presentación de un mural realizado por el artista Hernán Cerutti Ricaldoni en las instalaciones del Departamento de Artes del Movimiento (DAM) de la Universidad Nacional de las Artes (UNA), ubicado en Martín Rodríguez 444, en el histórico barrio de La Boca (CABA). Una obra pensada para homenajear el legado de las Abuelas en un espacio de formación pública para las nuevas generaciones de bailarines.

Sábado 31 de octubre | 18:00 hs (Apertura Oficial): La inauguración de los escenarios de danza tendrá lugar en el Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino (Avenida 51 entre 9 y 10, La Plata), una de las salas culturales más emblemáticas de la provincia de Buenos Aires, que abrirá sus puertas para dar inicio a la grilla de obras nacionales e internacionales.

Domingo 1 de noviembre | Desde las 14:00 hs (Danza y Soberanía): El encuentro se trasladará al Centro Cultural y de la Memoria Islas Malvinas (Avenida 51 y 19, La Plata). La jornada incluirá un recorrido histórico coordinado por el CECIM La Plata, presentaciones de obras de danza contemporánea en las salas y un ciclo internacional de videodanza que explora los cruces entre el registro audiovisual, la corporalidad y la identidad de los pueblos.

Viernes 13 de noviembre | 20:00 hs (Cierre del Festival): El broche de oro de esta décima edición se realizará en el Multiespacio de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), situado en la localidad de Los Polvorines, provincia de Buenos Aires, sellando dos semanas de arte, debate y abrazo colectivo.

Guía de pantalla y cuerpos: Reseñas del Ciclo Internacional de Videodanza

El domingo 1 de noviembre, desde las 14:00 hs, el Centro Cultural y de la Memoria Islas Malvinas (La Plata) se transformará en un punto de cruce donde la pantalla y la presencialidad física se funden. El Ciclo Internacional de Videodanza de esta 10.ª edición no es una mera proyección de registros; es una selección minuciosa de producciones donde la cámara no solo filma, sino que baila con los intérpretes para interpelar el olvido, la huella transgeneracional del horror y las resistencias del Sur Global.

Presentamos una guía detallada de las tres obras centrales que hilvanarán la jornada:

  1. «Huellas de agua y barro» (Argentina, 2026)
  • Duración: 14 minutos.
  • Dirección y Coreografía: Colectivo de Danza del DAM (UNA).
  • Sinopsis: Filmada íntegramente en las costas ribereñas de Quilmes y Ensenada, esta pieza utiliza el barro y el oleaje como metáforas vivas de lo que permanece oculto pero puja por salir a la superficie. Los cuerpos de seis bailarinas se hunden, se arrastran y emergen de las aguas en una coreografía texturada que dialoga directamente con los «vuelos de la muerte» y las desapariciones forzadas de la última dictadura. El barro pegado a la piel funciona como el peso de la historia, pero también como el elemento primordial desde donde se reconstruye la identidad. Una obra visceral que duele, pero que sana a través del abrazo colectivo en la orilla.
  1. «Retratos de la Ausencia / Presencias Ocultas» (Chile-Argentina, 2025)
  • Duración: 18 minutos.
  • Dirección: Macarena Ocampo y Solano Benítez.
  • Sinopsis: Esta coproducción cordillerana cruza las memorias de las dictaduras del Cono Sur. La cámara fija habita espacios domésticos vacíos, excentros clandestinos de detención y archivos estatales recuperados. El movimiento de los bailarines es fragmentado, espasmódico y fantasmal; evoca la arquitectura del vacío que deja una desaparición en el seno de una familia. El diseño sonoro de la pieza está compuesto por testimonios cruzados de nietos restituidos por Abuelas de Plaza de Mayo y sobrevivientes chilenos. El clímax de la pieza se alcanza cuando las sombras proyectadas en las paredes de piedra interactúan con los cuerpos reales en escena, demostrando que la memoria no es un asunto del pasado, sino un pulso que reclama presencia aquí y ahora.
  1. «Territorios en Deriva: La herida de las Islas» (Argentina, 2026)
  • Duración: 12 minutos.
  • Dirección: Realizadores independientes de la UNGS en colaboración con el CECIM La Plata.
  • Sinopsis: Realizada especialmente en sintonía con el homenaje de esta edición a los excombatientes de Malvinas. La videodanza yuxtapone la inmensidad del paisaje hostil y ventoso de la estepa patagónica y las islas con los cuerpos de jóvenes bailarines que emulan la fragilidad, el frío y el desamparo de los soldados de 1982. Lejos de las narrativas belicistas hegemónicas, la pieza se centra en el trauma corporal de la guerra, el congelamiento del movimiento por el frío extremo y las marcas psicológicas del regreso. La danza se vuelve un ritual de abrigo y reparación histórica, un intento de sanar con el movimiento comunitario la herida abierta de la soberanía.

Desarmar el olvido desde la piel

Entendemos que bailar en un centro de la memoria o en una universidad pública no es un hecho estético inocente. El terrorismo de Estado intentó, precisamente, disciplinar los cuerpos, sembrar el miedo, congelar la palabra y fragmentar los lazos comunitarios.

Bailar colectivamente es hacer exactamente lo contrario: es activar la potencia de la presencia, es recordar que la identidad no es un dato estático en un documento, sino un territorio dinámico que se defiende y se reconquista todos los días.

Frente a quienes pretenden mercantilizar el arte o reducirlo a un objeto de consumo para unos pocos, Danza x la Identidad demuestra que la danza es un derecho, un lenguaje soberano capaz de convocar desde la diversidad y de sanar las heridas colectivas. Nos encontramos en los teatros, en las calles y en cada cuadrícula de movimiento para gritar, con la fuerza de nuestros pasos integrados, que la memoria sigue viva y que no vamos a dar ni un solo paso atrás.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí