De las aulas del CONICET a la resistencia colectiva: Fidela Azarián propone «la ternura» frente a la avanzada de odio de la derecha

 

La reconocida politóloga conversó en el programa Las Brujas de Salem sobre su premiado libro, las deudas históricas del Estado, el rol corporativo de los medios masivos y la urgencia de construir un frente común que una a científicos, trabajadores y jubilados frente al ajuste.

El conocimiento científico y la militancia territorial no caminan por andariveles separados en la biografía de Fidela Azarián.

Recientemente galardonada a nivel internacional por su deconstrucción histórica del activismo disidente en el país, la investigadora del CONICET dialogó de forma extensa con el ciclo radial Las Brujas de Salem.

En una entrevista marcada por la conmoción tras los brutales ataques perpetrados contra trabajadoras travestis y trans en los bosques de Palermo, Azarián analizó las deudas estructurales del Estado, defendió el pensamiento crítico frente a los discursos hegemónicos y detalló cómo el activismo trans ha transformado las fronteras del deseo y la participación política en la Argentina contemporánea

 

El legado intergeneracional: «Para mis estudiantes el mundo ya no es binario»

Lejos de la frialdad corporativa que a veces impera en los claustros, Azarián encuentra en la docencia un espacio de retroalimentación y esperanza. Para ella, el contacto cotidiano con las juventudes universitarias representa el verdadero sentido de su labor científica y activista.

«A mí lo que más me gusta de mi proyecto es cómo se enganchan los estudiantes, cómo quieren empezar a hacer sus primeras armas de investigación con este tema. Muchos no son trans y probablemente nunca van a investigar cuestiones trans, pero eso a mí es lo que más me gusta de mi trabajo: poder trabajar en un legado intergeneracional, transmitir eso y que ellos se apropien para que puedan pensarse al mundo de otra forma]. Para ellos ya el mundo no es binario, y eso me parece maravilloso»

Las deudas históricas de la estatalidad frente al discurso del «topo»

Durante la charla, las conductoras abordaron el contexto de desfinanciamiento y desmantelamiento de las políticas públicas, recordando la propia definición del presidente Javier Milei, quien se autopercibe como «un topo que vino a hacer detonar el Estado desde adentro»

Al ser consultada sobre si las falencias institucionales venían arrastrándose desde gestiones anteriores, la politóloga aportó una mirada aguda y despojada de ingenuidad:

«Estas son deudas históricas que tiene el Estado con los pueblos, y de eso da cuenta la estadística de la pobreza.

Con esto del desfinanciamiento, Milei busca detonar el Estado desde adentro, pero hay un discurso hegemónico que está tratando de deslegitimar todo lo que tiene que ver con lo público, con el rol del Estado y con la militancia.

Entonces siempre uno tiene que saber desde dónde se hace la crítica; no se puede ser ingenuo en repetir discursos armados»

Previamente, Azarián ya había desnudado los «cuellos de botella» burocráticos que traban la inclusión en provincias como Córdoba, donde un peronismo local se negó sistemáticamente a reconocer el cupo laboral trans

«Hay inercias burocráticas y una brecha entre lo formal y lo material. Hay que revisar la estatalidad; el Estado hoy realmente no es eficiente y eso nos genera muchos problemas, porque no se puede legitimar socialmente. La gente está enojada y por eso caló el discurso en muchas instituciones estatales que no están pudiendo responder a esas demandas Cuando encima falta voluntad política, la inclusión queda a la buena de Dios»

DE LOS CALABOZOS A LAS LEYES GLOBALES

Origen: El activismo travesti-trans en Argentina forjó su identidad resistiendo la persecución en los calabozos policiales y los códigos de faltas vigentes tras la dictadura.

Hito: Junto a referentes como Lohana Berkins y Diana Sacayán, transformaron la persecución en organización, conquistando las leyes de Identidad de Género y Cupo Laboral Trans más avanzadas del mundo

Fidela Azarián charló con Las Brujas que Salem en vísperas de una nueva Marcha del Orgullo

Alianzas: La consolidación como sujeto político se construyó tejiendo redes afectivas e históricas con el movimiento de derechos humanos, los feminismos y el kirchnerismo

El método «licuadora»: Epistemología trans frente al archivo silenciado

Rastrear las huellas históricas de un colectivo cuyas vidas fueron silenciadas requirió una audacia metodológica que Azarián definió con admirable sencillez y soltura teórica, lejos del acartonamiento científico tradicional

«Te lo voy a decir llanamente porque no estamos en un ámbito científico acartonado: yo metí todo en una licuadora. Las entrevistas, los documentos que relevé de notas periodísticas, los documentos de los propios activismos, los panfletos y los volantes.Yo lo puse todo en pie de igualdad, tanto como cuando usaba a Judith Butler, Michel Foucault o Ernesto Laclau como marco teórico. Eran todos discursos con los cuales yo iba analizando, como una psicoanalista, lo que iba escuchando de las voces de Luana, de Diana, de esas activistas y de otras más anónimas. No hubo un método de ‘paso uno, paso dos y paso tres’ como para hacer una torta. Me dejé llevar por ellas, por sus propios testimonios» [

Liderazgos que inspiran y la trampa del amarillismo mediático

Al profundizar en las lecciones que el activismo le hereda a la política tradicional, la investigadora del CONICET remarcó que las estructuras disidentes han resignificado la noción misma del poder y del liderazgo social:

«El activismo le deja muchas enseñanzas a la política. Nosotros tenemos muchas líderes y no queremos renunciar a esas figuras tradicionales como la de liderazgo o la de organización. Lo que pasa es que son liderazgos que no se fundan en la obediencia, sino en la persuasión, en la capacidad de que justamente, cuando habla esa travesti que me inspira, como Luana, yo me reconozco en su voz. Entonces le doy ese poder de representarme.Hemos movido mucho el avispero y hoy nos atacan porque las cosas ya no son iguales. El activismo trans ha logrado que las personas que menos te imaginás se replanteen cuestiones sobre su vida más íntima, sobre su sexualidad o sus deseos.Se les resucitó una emoción que antes ni se les permitía dejar sentir»

Al ser consultada sobre el tratamiento que los medios masivos de comunicación reservan a las disidencias en este contexto hostil, Azarián señaló la complicidad corporativa e institucional:

«Tampoco se les puede pedir mucho a los medios masivos, siempre es más o menos lo mismo. Lo que pasa es que hoy tenemos más fuerza para ir e imponer nuestra propia voz. Sigue habiendo amarillismo, estigmatización… Los medios son parte de un dispositivo que después termina en la Justicia con la criminalización y la judicialización de la política, de las mujeres y de los colectivos LGBT. Es un lugar donde se condensan muchas fantasías fascistas que conviven entre nosotros, y nos tenemos que hacer cargo de eso»

Romper el gueto: «Ya no somos una minoría, somos el pueblo argentino»

Frente a una Justicia a la que catalogó de forma cruda como «el resorte institucional del conservadurismo moral y sexual», la autora reivindicó la urgencia de romper los guetos identitarios y edificar una resistencia amplia, transversal y afectiva que apele a las mayorías damnificadas por el modelo económico actual:

«La lucha no es hacer un gueto LGBT o que el feminismo sea solo de mujeres. Tenemos que poder interpelar y reconocer esos dolores que tienen esos varones heteros, incluso esos jóvenes que a lo mejor votaron a Milei porque estaban hartos. Tenemos que poder reconciliarnos desde un lugar más humano. Si no podemos superar esa frontera de género e incluir a los que hoy no están llegando a fin de mes, estamos muertas. Tenemos que armar un arco de solidaridad muy grande: trabajadores, jubilados, científicos, docentes, feminismos. Somos la mayoría la que la está pasando mal hoy .Si se unieran todas las luchas, seríamos la mayoría de los argentinos los que estaríamos contra la derecha»

Hacia el final de la entrevista, Azarián dejó un mensaje urgente, cargado de mística y lucidez, destinado a las nuevas generaciones que se plantan en el espacio público:

«Hay que salir a luchar sin miedo, con mucho coraje y siempre pensando en el mundo que queremos construir y dejarles a los seres que amamos. Desde el amor, con mucha convicción y sin ceder a lo que conviene o a lo más estratégico en un sentido racional; no somos solo racionalidad, también somos emocionalidad.

Esto no nos puede amedrentar, nos tiene que dar más fuerza para redoblar la lucha y cuidarnos también entre nosotres. Eso es de lo más lindo que nos dejan las luchas feministas: el cuidado, la ternura, hacernos responsables por esos otros que amamos y sin los cuales no podríamos ser tampoco . Hoy somos parte del pueblo argentino, ya no somos una minoría tampoco. Hay que abrazarnos entre todos y hacerlo con alegría. Las marchas del Orgullo son momentos para ir a luchar con alegría»

¿Quién es Fidela Azarián?

  • Doctora en Ciencia Política (UNC), docente e investigadora postdoctoral del CONICET.
  • Militante peronista transfeminista.
  • Galardonada internacionalmente por el Consejo Cultural Mundial en el marco de los premios Albert Einstein.
  • «Luchas travestis trans en Argentina. Emergencia, constitución y devenir identitario de un sujeto político».
  • Dónde conseguirlo: Editorial de la Universidad Católica de Córdoba (en IG: @librosucc) o en su web oficial para compra online y envíos.

Reviví la entrevista completa en Radio Trinchera

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