En un trámite exprés que expone los hilos de la nueva configuración de Comodoro Py, la Sala I expulsó a los damnificados de la causa. Basado en un agudo análisis de la periodista Irina Hauser, el fallo de los camaristas Bertuzzi y Llorens no solo paraliza la investigación que salpica de lleno al Presidente y a su entorno, sino que instala un peligroso precedente: para la Justicia, el «engaño presidencial» en redes sociales es solo un riesgo voluntario del mercado.
La parsimonia judicial en la Argentina es selectiva. Mientras miles de expedientes por estafas, narcotráfico o corrupción duermen el sueño de los justos en los pasillos de Comodoro Py durante años, existen ocasiones donde la maquinaria de los tribunales federales adquiere una velocidad supersónica. Casualmente —o no—, esa celeridad suele activarse cuando los intereses del poder político de turno están en juego.
El último y más brutal ejemplo de esta dinámica quedó plasmado en el reciente fallo de la Sala I de la Cámara Federal, que confirmó la expulsión de las querellas de los cinco damnificados en la causa $LIBRA. La resolución, firmada por los camaristas Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens, deja el expediente prácticamente paralizado y en manos de la pasividad fiscal. El dato político y temporal no es menor: el fallo se dictó justo para estrenar la nueva configuración de la Sala, con el flamante camarista Pablo Yadarola convenientemente de licencia hasta mediados de la semana próxima. Una decisión relámpago que, tal como analiza minuciosamente la periodista Irina Hauser en su última investigación, parece un evidente gesto de «agradecimiento» y pleitesía hacia los despachos de la Casa Rosada.
El cinismo del «riesgo asumido» ante el engaño oficial
El argumento central utilizado por Bertuzzi y Llorens para echar a las víctimas del expediente roza el cinismo legal. Según los jueces, quienes compraron el token $LIBRA «asumieron voluntariamente los riesgos inherentes» de un mercado volátil y no regulado. Para la Cámara, la pérdida patrimonial es una simple consecuencia financiera y no el producto de un plan delictivo organizado. Con esto, la Justicia pone en duda la existencia misma de la estafa.
Sin embargo, como bien señala Hauser, el fallo ignora deliberadamente el corazón de la denuncia presentada por damnificados como Martín Romeo (representado por el abogado Nicolás Oszut): el engaño estuvo en la propia palabra presidencial. Fue un tuit del mismísimo Javier Milei el que se utilizó como anzuelo definitivo para generar confianza, anunciando que el token fondearía pequeños emprendimientos a través del inexistente «Viva La Libertad Project». No se trató de una inversión a ciegas; fue una trampa programada donde se utilizó el «lavado de prestigio» de la figura del Jefe de Estado para que los ahorristas pusieran su dinero.
Los hilos de una investigación paralizada
La decisión de apartar a los inversores bloquea la posibilidad de que las víctimas sigan impulsando la investigación, dejando el caso bajo el cómodo letargo del fiscal Eduardo Taiano. ¿A quién beneficia este freno de mano judicial? El principal favorecido por el fallo de la Cámara es el trader Mauricio Novelli, un hombre del riñón presidencial.

La investigación de Hauser desnudó que Novelli mantenía comunicaciones frenéticas con Milei en el momento exacto en que se lanzaba la criptomoneda desde Dallas, el 1 de febrero de 2025, y también durante el posterior colapso del activo. En los chats de su celular se hallaron borradores de supuestos acuerdos con el estadounidense Hayden Davis por 5 millones de dólares y la trastienda del evento Techo Forum, organizado meses antes en la propia Casa Rosada para pavimentar el negocio. Incluso el propio Davis reconoció públicamente haberse quedado con 100 millones de dólares «de los argentinos» mientras esperaba instrucciones oficiales que jamás llegaron.
A pesar de las transferencias millonarias y la evidente manipulación coordinada de información que denunciaron los abogados de los otros damnificados —Yamil Castro Bianchi, Nicolás Rechanik y Juan Grabois—, la Cámara Federal prefirió mirar para otro lado y catalogar términos técnicos como rug pull o insider trading como «fórmulas genéricas».
Comodoro Py y la urgencia de cumplir
El fallo a la medida de Milei, su hermana Karina y el entorno de Novelli deja en evidencia cómo funciona la justicia de doble vara. Cuando la víctima es el ciudadano común y el imputado habita Balcarce 50, las billeteras virtuales, las capturas de pantalla y los perjuicios económicos demostrados no alcanzan para ser considerado «víctima directa».
Los damnificados ya adelantaron que apelarán ante la Cámara de Casación Penal Federal con la esperanza de revertir este atropello institucional. Mientras tanto, la causa $LIBRA se hunde en el freezer judicial, demostrando que en la nueva era de Comodoro Py, los favores políticos se pagan con la velocidad de un tuit y el silencio de un expediente.







