Travesticidio social tras las rejas: El Centro Universitario Ezeiza denuncia la muerte de Alexa Álvarez Ríos en el penal de mujeres

El abandono estatal y el desprecio hacia las identidades travestis y trans cobraron una nueva vida en el sistema carcelario. El Centro Universitario Ezeiza (CUE) denunció la muerte por presunto suicidio de Alexa Álvarez Ríos, una mujer trans de 29 años que se encontraba privada de su libertad en el Complejo Penitenciario Federal IV de Ezeiza, la unidad penal destinada a mujeres.

La muerte de Alexa no es un hecho aislado. Ocurrió tras supuestas y reiteradas peticiones de asistencia en salud mental que nunca recibieron respuesta por parte de las autoridades.

El centro de estudiantes del penal responsabilizó directamente al Servicio Penitenciario Federal y al Estado por desoír las alertas, configurando un claro escenario de desidia y «abandono de persona».

 

Crónica de una muerte evitable

Alexa Álvarez Ríos tenía toda una vida por delante. Su fallecimiento dentro del pabellón expone de la manera más cruel cómo las cárceles argentinas operan como espacios de castigo y deshumanización, ensañándose con mayor fuerza sobre los cuerpos de las identidades de la diversidad sexual.

Los ejes urgentes del caso:

  • Ausencia de salud mental: La denuncia penal resalta la sistemática falta de tratamiento psicológico adecuado, un derecho básico que le fue negado a Alexa de forma reiterada a pesar de sus pedidos de auxilio.
  • Investigación en curso: La Justicia Federal de Lomas de Zamora intervino en el caso para esclarecer las circunstancias del deceso e investigar a fondo las condiciones de habitabilidad y encierro de la unidad.
  • Exigencia colectiva: Diversas organizaciones de derechos humanos y colectivos de la diversidad sexual se sumaron de inmediato al reclamo. Exigen una investigación exhaustiva que identifique y castigue a los responsables políticos e institucionales de esta muerte.

 

LA CADENA DEL ABANDONO ESTATAL

 

[Alertas]    ───► Pedidos reiterados de asistencia psicológica.

[Negación]   ───► Falta de respuesta de las autoridades de la CPF IV.

[Desenlace]  ───► Muerte de Alexa. Denuncia penal por desidia y abandono.

 

 

El encierro como tortura para las identidades trans

Este trágico final vuelve a poner sobre la mesa la urgente necesidad de una verdadera perspectiva de género y diversidad en los espacios de encierro. Las mujeres trans en las prisiones federales enfrentan barreras sistemáticas para acceder a la salud, tratos degradantes y un aislamiento institucional que destruye su salud psíquica. Cuando el Estado encierra a una persona, asume la responsabilidad total sobre su vida e integridad física. En el caso de Alexa, el Estado desertó.

La comunidad educativa del penal y el activismo travesti-trans de la región permanecen en estado de asamblea permanente. No se trata de una fatalidad individual; es un travesticidio social amparado por los muros de la prisión. Las vidas trans importan, también detrás de las rejas. ¡Justicia por Alexa Álvarez Ríos!

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