Romper el pacto de impunidad: El histórico fallo por la violación grupal en Villarino que sienta un precedente feminista

 

 

El Tribunal en lo Criminal N° 1 de Bahía Blanca condenó a siete varones a 7 años de prisión por el abuso sexual de una adolescente en Médanos.

El valor de la sentencia radica en la aplicación de la «coautoría funcional»: todos son responsables por sostener el entramado de violencia, sin importar el rol físico individual.

 

En una región históricamente esquiva a incorporar la perspectiva de género en sus tribunales, el fallo dictado por el juez Hugo De Rosa de la Justicia de Bahía Blanca marca un quiebre en la jurisprudencia penal argentina

Siete hombres fueron condenados a la pena de 7 años de prisión de ejecución efectiva por la violación grupal de una adolescente de 17 años

El hecho ocurrió en el año 2017 en la localidad de Médanos, partido de Villarino, provincia de Buenos Aires

Más allá del monto de la pena, la relevancia de esta resolución judicial reside en su fundamentación jurídica

Por primera vez en el ámbito local, la Justicia aplicó de forma rigurosa la figura de «coautoría funcional» para resolver un caso de abuso sexual múltiple, desarmando las estrategias de defensa que suelen ampararse en el anonimato de la masa para consagrar la impunidad.

La importancia de la sentencia: Desarmar el «pacto de caballeros

«Históricamente, los juicios por violaciones grupales representan un laberinto de revictimización para las sobrevivientes. Las defensas de los agresores suelen utilizar la falta de precisión científica sobre «quién hizo qué» para diluir las responsabilidades penales.

En este caso, la fiscalía especializada en Delitos Sexuales, liderada por Marcelo Romero Jardín, logró demostrar que el ataque fue un acto coordinado, planificado y corporativo

Los siete condenados —Alan Kevin Ábalos, Franco Fabián Apis, Erik Dalla Riva, Kevin Dalla Riva, Fernando Herrera, Alexis Gaspar Roa y Enzo Gustavo Torres— funcionaron como un engranaje único

LA REVOLUCIÓN JURÍDICA DE LA SENTENCIA
┌─────────────────────────────────────────────────────────────┐
│ 1. Coautoría Funcional
│ No importa quién ejecutó la acción física directa: todos
│ aportaron al plan común para anular a la víctima.
└─────────────────────────────────────────────────────────────┘
┌─────────────────────────────────────────────────────────────┐
│ 2. Validación del Tiempo del Trauma
│ El fallo reconoce el proceso de asimilación de la
│ denunciante, quien pudo hablar cuatro años después.
└─────────────────────────────────────────────────────────────┘
┌─────────────────────────────────────────────────────────────┐
│ 3. Ruptura del Desamparo Territorial
│ Condena la violencia machista en pueblos chicos, donde
│ suele imperar el silenciamiento de las víctimas.
└─────────────────────────────────────────────────────────────

 

La sentencia ratifica que quien apaga la luz, quien vigila la puerta, quien distrae a las amigas y quien sostiene a la víctima es tan violador como quien realiza el acceso carnal  

El aporte de cada uno fue indispensable para que el delito se consumara, rompiendo penalmente el pacto de cofradía masculina.

La pedagogía de la crueldad en los pueblos chicos

El calvario de la denunciante, cuyo nombre de resguardo es Enerina, expone las dinámicas de violencia de género en los contextos de cercanía . El abuso se perpetró el 30 de noviembre de 2017 en una casa-quinta durante los festejos de un cumpleaños . Varios de los agresores formaban parte de su círculo de conocidos y amigos. Tras apagar las luces del cuarto, abusaron de ella en grupo. Denunciar en comunidades pequeñas implica un costo social altísimo. Enerina habitaba el mismo territorio que sus agresores, cruzándoselos en la calle, en los comercios y en las plazas públicas.

El trauma tardó cuatro años en poder ponerse en palabras. Fue recién en 2021 cuando, sostenida por redes feministas y terapéuticas, pudo formalizar la acusación en la Comisaría de la Mujer y la Familia. El fallo del Tribunal dignifica ese tiempo subjetivo de las víctimas, alejándose de los sesgos patriarcales que exigen reacciones inmediatas o «víctimas perfectas».

El proceso continúa: Alerta frente a las libertades y el fuero juvenil

A pesar del triunfo que representa la condena, el activismo y la querella mantienen las alarmas encendidas. Al no encontrarse la sentencia firme, los siete condenados seguirán el proceso en libertad provisoria hasta que Casación resuelva las apelaciones de las defensas.

Las organizaciones territoriales exigen el cumplimiento efectivo inmediato de la pena ante el riesgo latente de amedrentamiento en el pueblo.

Por otra parte, la causa original involucraba a diez varones. Dado que tres de ellos tenían entre 17 y 19 años al momento del hecho, sus situaciones procesales fueron derivadas al Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, donde se espera el inicio de un segundo debate oral para determinar sus sanciones correspondientes

Esta sentencia envía un mensaje político directo a las estructuras judiciales del país: la impunidad grupal se terminó. Las violaciones grupales ya no podrán ampararse en el caos de la escena. El derecho penal, cuando incorpora las herramientas del transfeminismo, es capaz de convertirse en una herramienta de reparación colectiva.

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