En el marco de la 40° Asamblea de Delegadas de la Comisión Interamericana de Mujeres en Washington D.C., la Coalición Derechos Humanos de las Mujeres de las Américas llevó las demandas de los movimientos sociales a los más altos niveles de discusión política regional.
La avanzada global y regional de los discursos antidemocráticos, sumada al sistemático debilitamiento de las políticas públicas de igualdad y el impacto de la crisis económica, configuran un escenario de alerta máxima para los transfeminismos en América Latina. En este contexto hostil, la Coalición Derechos Humanos de las Mujeres de las Américas ante la OEA desarrolló una intensa agenda de incidencia política y articulación regional en Washington D.C. entre el 26 y el 29 de mayo, con un objetivo claro: defender los derechos conquistados y poner la justicia económica en el centro de la mesa de negociaciones.
A pesar de las enormes dificultades de financiamiento que enfrentan actualmente las organizaciones feministas y de derechos humanos por el ahogo financiero de los Estados y organismos de cooperación, una delegación de Argentina y de Ecuador logró viajar y garantizar la representación de la sociedad civil en la OEA.
Una herramienta contra la regresividad de derechos
La agenda comenzó el 26 de mayo con la presentación de la publicación: “Compromisos Interamericanos e Internacionales de los países sobre los Derechos Humanos de las Mujeres”. Este documento es una recopilación de acuerdos, resoluciones, tratados y estándares internacionales ya adoptados por los Estados, tanto en el Sistema Interamericano como en las Naciones Unidas.
La herramienta aborda de forma integral materias clave como la igualdad de género, violencias, diversidad, y derechos sexuales y reproductivos. En tiempos donde los gobiernos de derecha intentan retroceder en las agendas de género, esta publicación busca convertirse en un escudo práctico para organizaciones sociales, la academia y delegaciones gubernamentales, aportando referencias concretas para sostener las negociaciones y defender a rajatabla el principio de no regresividad de los derechos humanos.
Sin justicia económica no hay democracia
Durante las jornadas del 28 y 29 de mayo, las activistas acompañaron de cerca los debates de la 40° Asamblea de Delegadas de la CIM/OEA, espacio donde ministras y altas autoridades de género de las Américas discutieron las prioridades del bloque.
Desde la Coalición plantaron una postura firme: hablar de justicia económica implica discutir la desigualdad estructural. Esto incluye poner sobre la mesa la injusta distribución de las tareas de cuidados que recaen mayoritariamente sobre las identidades feminizadas, la falta de acceso al empleo digno, el financiamiento para el desarrollo, la protección social y el impacto directo del empobrecimiento generalizado. Las mujeres y diversidades continúan sosteniendo gran parte de las economías latinoamericanas en condiciones de profunda inequidad. Por eso, la proclama de la Coalición fue contundente: sin justicia económica, justicia reproductiva, justicia ambiental y social no hay democracia posible.
El Foro de Sociedad Civil, celebrado el 27 de mayo, sirvió además como espacio de interpelación directa a las candidatas a integrar el Comité Directivo de la CIM. Las discusiones que se desarrollaron en Washington tendrán un impacto directo sobre las políticas internas de los países miembros de la OEA. Por esta razón, desde la Coalición extendieron una invitación abierta a medios de comunicación alternativos, feministas y periodistas independientes a dar seguimiento y visibilidad a estos debates que definen el piso mínimo de derechos en nuestra región.







