Políticas de memoria: El gobierno bonaerense retoma las jornadas que Milei quiso borrar

“Pese a las limitaciones derivadas de la política nacional hacia la provincia, existe la voluntad política de sostener y organizar este seminario”, explica el subsecretario Matías Moreno.

El seminario internacional Políticas de la Memoria, que se desarrolló sin interrupciones durante más de tres lustros y tres gestiones distintas pero que fue censurado y cancelado por el gobierno de Javier Milei en 2024, volverá a resurgir como espacio de debate crítico y plural de la mano de la Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense, que encabeza Matías Moreno. La cita, bajo el lema “Memoria, Verdad, Justicia y Democracia”, ya no será en el Centro Cultural de la Memoria “Haroldo Conti”, cerrado desde fines de 2024, sino en La Plata, entre el 12 y 14 de noviembre. En las próximas dos semanas, hasta el 5 de mayo, se recibirán propuestas de mesas temáticas, que serán evaluadas por los organizadores.

Creado en 2008, con Eduardo Jozami al frente del Conti, el seminario reunió durante más de quince años a intelectuales, académicos, estudiantes, activistas, áreas de derechos humanos de municipios, universidades y sindicatos, así como a organizaciones por la memoria territoriales, con el objetivo de compartir mesas temáticas y presentar ponencias a partir de una convocatoria abierta a toda la comunidad.

El 16 de octubre de 2024, apenas iniciada la primera jornada de la primera edición que se organizaba bajo la administración de Milei & Villarruel, su entonces secretario de Derechos Humanos, Alberto Baños, anunció que se cancelaban y les prohibió a los trabajadores bajo su mando participar del seminario. Ante el estupor de más de 600 participantes, las mesas debieron mudarse a otra locación: Abuelas de Plaza de Mayo abrió las puertas de la Casa por la Identidad para que los investigadores no se quedaran sin el espacio de intercambio. En diciembre de 2024, directamente cerraron el Centro Cultural Conti. Pese a estar cerrado, Baños se las ingenió para designar a su profesor de bajo como director.

La política pública que había atravesado los gobiernos de Cristina Fernández, Mauricio Macri y Alberto Fernández, y que desapareció del organigrama del Ejecutivo nacional con Milei, fue recuperada ahora por la gestión del gobierno bonaerense.

“Creemos que el consenso en torno al Nunca Más quedó demostrado en las diferentes actividades realizadas en el marco del 24 de marzo, y que esta herramienta del seminario apunta justamente a eso: generar un ámbito en la provincia de Buenos Aires para juntarse, debatir, reflexionar, construir y reforzar colectivamente el Nunca Más”, dice Moreno –que convocó a trabajar en las jornadas a quienes, como el politólogo Matías Cerezo, venían organizándolas en la ex ESMA.

“Desde la provincia de Buenos Aires, así como lo hicimos con la oficina de búsqueda de niños y niñas apropiados durante la última dictadura cívico-militar —que era auxiliar de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) y reabrimos aquí, con articulación incluso con la fiscalía—, hoy estamos organizando este seminario desde la Subsecretaría, reconociendo en él una trayectoria que ha contribuido a la consolidación de las políticas de memoria, verdad y justicia. En esa misma línea, y pese al ahogo financiero y las limitaciones derivadas de la política nacional hacia la provincia, existe la voluntad política del Ministerio de sostener y organizar este seminario”, añade.

La promoción del debate

A medio siglo del último golpe de Estado, el seminario “busca promover reflexiones en torno a las disputas y debates contemporáneos en relación a los procesos de memoria, y generar un espacio de intercambio acerca de la última dictadura y las marcas que ha dejado en nuestra sociedad”, explica la Subsecretaría en su convocatoria.

“Las políticas públicas de memoria, que hicieron de la Argentina un referente mundial, hoy están siendo amenazadas por el actual gobierno nacional, que sostiene posiciones revisionistas y negacionistas de los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura. Es un momento propicio para interrogarnos sobre la solidez de lo construido, sobre aquello que parece peligrar en el presente y sobre el futuro que pretendemos construir”, plantean los organizadores.

Entre las “cuestiones acuciantes” que proponen abordar, mencionan las dimensiones económica, política, social y cultural de la dictadura; el rol del Estado y del movimiento de Derechos Humanos, la mirada comparativa sobre los procesos de justicia en los diversos países; el desarrollo de los espacios de memoria; el problema de la transmisión a las nuevas generaciones, la situación actual de los derechos humanos, y la responsabilidad del Estado en garantizar las políticas de memoria, verdad, justicia y la garantía de no repetición y reparación.

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