Literatura cinematográfica y de supervivencia: por qué leer López López, de Tomás Downey

 

Por Gabriela Chamorro

Hay libros que se leen con los ojos bien abiertos, como si estuviéramos sentados frente a una pantalla de cine. Eso es lo que ocurre con López López, la deslumbrante primera novela de Tomás Downey, publicada por Fiordo Editorial. Downey, ya consagrado como un cuentista exquisito, salta a la novela con una prosa tersa, circular y de un trazo espectacular que convierte la lectura en un verdadero placer y en una experiencia sumamente visual.

La trama nos sumerge en una genialidad absurda. López es un soldado del «Ejército Negro» que está a punto de ser fusilado. En medio de un ataque, logra escapar y, en su huida, encuentra el cadáver de un soldado del bando enemigo, el «Ejército Naranja». Al revisarlo, descubre una coincidencia irónica: el muerto también se apellida López. Para salvar el pellejo, decide ponerse su uniforme, asumir su identidad e infiltrarse en las filas contrarias.

Lo que impacta de la novela es el brutal instinto de supervivencia y los extremos a los que nos puede llevar. Este «nuevo López» se ve obligado a derribar todos sus prejuicios para seguir vivo. Empieza a hacer cosas que el López original jamás se habría animado a hacer, transformándose en su propio doble. La historia avanza con un ritmo frenético y nos muestra la desesperada necesidad que tienen las guerras de fabricar héroes y mostrarlos como trofeos, cuando en realidad, detrás de la propaganda, ambos bandos protagonizan una carnicería salvaje donde no existen los límites y donde la violencia arrasa con mujeres y niños por igual.

Downey maneja esta crudeza con un sutil toque de humor negro y nos invita a tener una mirada mucho más amplia de las cosas, obligándonos a mirar la realidad desde distintos ángulos. Hay un detalle en el libro que resulta profundamente conmovedor y que refleja la complejidad humana en medio del horror: el mito de la bala de salva. Cuando un pelotón debe fusilar a alguien, a uno de los soldados se le da un fusil con una bala de mentira para aminorar la culpa de matar, un secreto que los propios condenados conocen para calmar el miedo a morir. Es un intento desesperado de hacer menguar la crueldad en medio de la salvajada.

López López tiene toda la potencia para ser una gran película o una serie de televisión. Sin embargo, el verdadero disfrute está en la maestría de su autor para contar el horror con una belleza y una inteligencia que se quedan grabadas en el lector. Una novela espectacular.

 

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