En el cierre del programa radial Las Brujas que Salem, el espacio se vistió de zambas y chacareras para charlar con Ine Crespo y Seba Dorso. Ella, egresada de la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA), docente y voz activa del prestigioso ensamble La Colmena; él, un pianista y compositor con una extensa trayectoria en la escena nacional, quien supo abrir el concierto de Caetano Veloso y Gilberto Gil en el Luna Park. Juntos, se unieron a una charla íntima sobre el lanzamiento de su álbum debut «La Vida Mía» y revelar cómo un proyecto musical que nació al calor del hogar se transformó en una propuesta contemporánea de raíz profunda.
«Nos cruzó la vida»: del living a los escenarios
Al indagar sobre los orígenes del dúo, los músicos explicaron que el proyecto no surgió de un cálculo comercial, sino de la sintonía cotidiana y espontánea en la intimidad de su casa a mediados de 2024:
«Bueno, nos cruzó la vida. Primero nos cruzó la vida y después nos pusimos a tocar juntos. Un poco el proyecto surge en principio del gusto de hacer música juntos y de compartir en espacios de intimidad mientras nos cocinábamos algo… Comenzamos a cantar a voces, jugar a eso, encontrarnos en que coincidíamos mucho en repertorio que nos gustaba.»-nos cuenta Seba
La química fue tan inmediata que las fronteras entre sus recorridos solistas comenzaron a desdibujarse a través de colaboraciones cruzadas: «Los dos venimos como de otras carreras, de otros recorridos... Surgió como algo de: ‘Bueno, te invito a cantar unos temas en un concierto mío’, y ella me invitó a cantar unos temas en un concierto de ella. Y en un momento decidimos darle una continuidad».
Ante la inevitable veta curiosa de la mesa, el dúo blanqueó entre risas que el nacimiento de la música y el de su relación sentimental avanzaron a la par: «Casi la misma edad tienen los proyectos, porque hace dos años más o menos que estamos juntos. El dúo se oficializó hace un año y medio, digamos. De entrada, cuando nos juntábamos, tocábamos». Aunque se venían «esquivando» en la escena porteña compartiendo fechas y conocidos en común, el destino finalmente los unió en el momento indicado.
Volver a la raíz y debatir el folclore actual
La elección de las ocho canciones que integran el álbum fue un proceso natural y fluido. Ine venía de varios años abocada a otros géneros y sentía la necesidad de regresar al cancionero nativo en el que se formó: «Cuando empezamos a decir de darle forma a esto, hubo una decisión de recortar. ¿Qué tenemos ganas de tocar? Yo venía de varios años sin tocar folclore… venía medio con eso pendiente. Lo mencioné y Seba se copó porque le pasaba lo mismo». Sobre la selección final, agregaron: «Elegir en nuestro repertorio fue ver cuál iba a la final, pero no hubo discusiones al respecto; estaba bastante claro».

La mesa radial propuso un debate interesante sobre la irrupción actual del folclore en la agenda juvenil de la mano de artistas urbanos como Milo J, Seba desde su rol docente en conservatorios y en la EMPA, aportó una mirada optimista:
«A mí me lo trajeron mis hijos, y también alumnos y alumnas. De pronto encontrarme con un pibe de 15, 16 o 17 años que está enganchado con el folclore… ¡Enhorabuena, me encanta! Porque si no, el folclore pareciera ser que hay que sostenerlo desde un lugar rígido. Esa cosa de nacionalismo que tenemos los argentinos tiene una contracara: siempre pensar que lo de afuera es mejor o más engrasado. Está bueno ligar esta irrupción a las narrativas actuales de soberanía y cuidado de nuestra tierra».
El INAMU como salvavidas de la autogestión
Un pilar fundamental para materializar el disco fue el subsidio otorgado por el Instituto Nacional de la Música (INAMU) a fines de 2025. Los músicos celebraron la existencia de estas políticas de fomento público: «Es muy importante. De hecho, la sorpresa es que el INAMU todavía esté en pie. Lo decimos bajito para que no lo escuchen… Acaba de salir la convocatoria de fomento de este año y es tipo: ‘¡Por favor, siga ahí sobreviviendo!'».
Además, revelaron una herramienta clave y gratuita que ofrece el organismo y que es desconocida por muchos proyectos independientes: la agregadora de música pública. «Es una distribuidora gratuita para subir tu música a Spotify o YouTube sin tener que pagarle a una discográfica privada. Subimos el disco de esa manera. Y lo mejor es que llamás al INAMU por teléfono y te atiende una persona real», destacaron agradecidos.
Presentación oficial: Pasado mañana en «El Zonco» y una foto «robada»
La presentación oficial de La Vida Mía en Capital Federal tendrá lugar pasado mañana, sábado, en El Zonco, un espacio cultural autogestivo e íntimo ubicado en la calle Pavón, en el barrio de San Cristóbal. Las entradas se pueden adquirir en la puerta o reservarse previamente por mensaje de texto/WhatsApp para transferir el valor.
Al aire, los conductores elogiaron la estética del flyer oficial, cuya foto esconde una desopilante anécdota de «resistencia» urbana en el Parque Avellaneda:
«Nos sacamos la foto en la Casona de los Olivera. Fuimos de forma muy informal, sin camarógrafos ni estructuras grandes, solo a tomarnos unas fotos para las redes. ¡Y una señora de la guardia nos terminó echando porque decía que no se podía! Qué mala onda… pero por suerte logramos robar un par de capturas hermosas mirándonos antes de que nos saquen», recordaron entre risas.

De cara al futuro, el dúo planea llevar sus canciones a Zona Sur (con una fecha en carpeta en la localidad de Temperley) y se encuentran gestionando un concierto en el auditorio del Museo Histórico Nacional, lindero al Parque Lezama.
Al cierre del bloque, y bajo una mirada con perspectiva de género y paridad, la mesa indagó sobre quién lleva las riendas del proyecto. «Hay personas más obsesivas que otras», bromeó Seba, mientras Ine concluyó con complicidad: «Es una responsabilidad compartida… aunque la carga mental la lleva la mujer, como siempre». El programa se despidió fundiéndose en los acordes de «Si yo fuera río», corte de difusión del dúo que ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales.
Lo que nos pasa cuando escuchamos el disco: La Vida Mía
Por Gaby Chamorro
Lo que más me atrapó de La Vida Mía es que cuando le das «play» no sentís que estás escuchando un álbum de estudio frío o acartonado. Al contrario, se nota un montón que estas ocho canciones nacieron en el living de una casa, entre mates, charlas y guitarreadas mientras se cocinaba algo. Lograron llevar esa intimidad y ese calorcito de hogar directo a las canciones, y eso es algo que te llega inmediatamente.
Musicalmente es un disco súper tierno y despojado. No necesitan mil instrumentos para llenarte el pecho: alcanzan el piano de Seba, que le mete unos toques re modernos y frescos, la guitarra criolla de Ine y el bombo que te marca el latido del folclore más nuestro. Pero lo que realmente te desarma es cómo suenan sus voces juntas. No es el típico folclore solemne que se canta desde un pedestal; es un diálogo re horizontal, donde se nota la paridad, el amor y el respeto que se tienen. Se van acompañando, se entrelazan y crean unos climas hermosos que te invitan a cerrar los ojos y bajar un cambio.
En tiempos donde todo va a mil por hora y la música a veces parece descartable, escuchar temas como «Si yo fuera río» (con el que cerramos el programa) es como un abrazo. Te da la sensación de que el folclore independiente no solo está vivito y coleando, sino que se está reinventando desde el lugar más lindo del mundo: la honestidad, el disfrute compartido y el corazón.
Si tenés un ratito este fin de semana, hacete un favor y buscalo en Spotify, porque es una belleza que te acaricia el alma.
Redes Oficiales del Dúo:
- Instagram: @inecrespoysebadorso
- Plataformas (Spotify / YouTube): Ine Crespo y Seba Dors
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