Freno a la usura en CABA: presentan el proyecto de Desendeudamiento Popular para auxiliar a las familias de los barrios más vulnerados

Impulsada por el bloque Fuerza por Buenos Aires y el diputado Alejandro “Pitu” Salvatierra, la iniciativa legislativa busca obligar a los bancos y billeteras virtuales a refinanciar los pasivos de los sectores con menores ingresos.

Denuncian que la gestión de Jorge Macri ejecuta un abandono planificado de los barrios populares para financiar la caja política de la Ciudad.

En un escenario socioeconómico marcado por el desplome de los ingresos y el encarecimiento de la canasta básica, el bloque Fuerza por Buenos Aires presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley para crear el Programa de Desendeudamiento Popular.

La iniciativa busca convertirse en una red de contención frente a la proliferación de deudas por subsistencia, poniendo un límite regulatorio a las entidades financieras, bancos y billeteras virtuales que extraen rentas de los sectores informales y los pequeños comercios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El acto de lanzamiento se llevó a cabo en el Salón Montevideo del parlamento local y estuvo encabezado por el diputado Alejandro “Pitu” Salvatierra, quien criticó con dureza el rol pasivo del Ejecutivo porteño frente al ajuste instrumentado a nivel federal. “La crisis la provocó Milei, pero Jorge Macri toma medidas que la agudizan”, fustigó el legislador en declaraciones exclusivas a medios de prensa, señalando que la administración de la Ciudad más rica del país decidió aplicar de forma voluntaria un fuerte ajuste sobre las poblaciones que habitan las villas y asentamientos de la Capital.

“Jorge Macri se ensaña con los que venden en la calle y desfinancia los barrios. El Gobierno de la Ciudad no puede mirar para otro lado mientras el sistema financiero le extrae el ingreso a los que menos tienen”.

— Alejandro “Pitu” Salvatierra, diputado de Fuerza por Buenos Aires.

 

El ensañamiento contra los barrios populares: ajuste y persecución

La presentación del proyecto sirvió como caja de resonancia para denunciar lo que los bloques opositores y las organizaciones territoriales califican como un «abandono planificado e ideológico» de los barrios populares por parte de la jefatura de Gobierno de Jorge Macri.

De acuerdo con el diagnóstico de los legisladores, la gestión local no solo se niega a amortiguar el impacto de la crisis nacional, sino que utiliza su estructura estatal para desmantelar las redes de contención socio-comunitaria en las comunas del sur.

La crítica política a la gestión del PRO se sintetiza en tres ejes de asfixia presupuestaria y persecución territorial:

Ataque a las infancias y la educación: El Ejecutivo porteño recortó de manera drástica más de 3.300 millones de pesos en viandas escolares, dispuso la cesantía de trabajadoras de la educación y avanzó con el cierre definitivo de jardines maternales ubicados estratégicamente dentro de los barrios populares, privando a las madres trabajadoras del único espacio seguro de cuidado para sus hijos.

Persecución al trabajo informal: En un contexto de desempleo creciente, la respuesta del Ministerio de Seguridad de la Ciudad ha sido el ensañamiento y la criminalización de la venta ambulante y las economías de subsistencia en la vía pública, persiguiendo a quienes intentan generar un ingreso diario en lugar de ofrecer alternativas de regularización.

Desfinanciamiento de la urbanización: Las organizaciones denunciaron el congelamiento total de las partidas destinadas a obras de infraestructura, redes de agua potable, cloacas y mejoras habitacionales en villas y asentamientos, lo que degrada de forma acelerada las condiciones de vida mientras el presupuesto general de la Ciudad se redirecciona hacia áreas de visibilidad puramente electoral.

 

Corresponsabilidad bancaria y auxilio a las economías familiares

El corazón de la propuesta legislativa radica en alterar la lógica de cobro tradicional del sistema crediticio, introduciendo el principio de corresponsabilidad de las entidades financieras.

El proyecto se sostiene sobre un andamiaje técnico dividido en tres ejes centrales:

Financiamiento mediante compensación: Se propone la ampliación del Fondo Fiduciario para el Desarrollo de la Economía Social existente en la normativa porteña.

Este programa de auxilio se financiará con aportes obligatorios de las propias entidades bancarias y de crédito, como una compensación por las rentas extraordinarias derivadas de las tasas de interés abusivas.

Reestructuración obligatoria y quitas: Habilita el diseño de mecanismos institucionales para exigir la quita de capital, la reducción drástica de tasas de interés y la suspensión de los mecanismos de cobro persecutorios o abusivos sobre las carteras de clientes en situación de vulnerabilidad.

Prioridad para las jefas de hogar y minorías: El documento estipula que el programa debe priorizar de forma urgente a las receptoras de la Asignación Universal por Hijo (AUH), jubilados de la mínima, trabajadoras de casas particulares, personas travestis y trans, jóvenes, personas con discapacidad, trabajadores de la economía popular y pequeños comercios de cercanía.

 

Del «superávit» de escritorio a las deudas para poder comer

La formulación del proyecto de ley contó con la participación directa de economistas y referentes de los territorios porteños. Durante la presentación, la investigadora Lucía Cavallero (Movida Ciudad) desarmó los fundamentos de las deudas familiares:

«La motosierra de Milei está sostenida en el endeudamiento de las familias, sobre todo de las mujeres que sostienen en los barrios el trabajo comunitario. Es un endeudamiento ilegítimo porque las deudas que se toman son para comer o para comprar medicamentos».

En esa misma sintonía, la economista Mercedes D’Alessandro apuntó contra los balances financieros corporativos que lucran con la desesperación social: “Este proyecto no es de escritorio: es el fruto de un recorrido que hacen un montón de compañeros en los barrios. Cuando Milei habla del superávit fiscal sepamos que se construye con las deudas de las familias. Esos problemas no desaparecen, se trasladan”.

Finalmente, la Negra Albornoz, referenta nacional de La Poderosa, aportó los datos estadísticos relevados por el Observatorio Villero sobre la triple jornada laboral de las mujeres (doméstica, informal y comunitaria). «En lo cotidiano se sobrevive para el día: vos trabajás hoy para hoy, mañana tenés que volver a levantarte para trabajar sino no podés comer», sentenció, ratificando que el desfinanciamiento de Jorge Macri obliga a las vecinas a endeudarse con financieras usureras para sostener los comedores que el propio Estado vacía.

La iniciativa ingresó formalmente al circuito de comisiones parlamentarias de la Legislatura con el acompañamiento de los legisladores porteños Juan Modarelli, Mariana González, Maru Bielli, Andrés Lablunda, Noemí Geminiani, Delfina Velázquez y Claudia Neira, junto al respaldo de asambleas de base y vecinos de las villas de la Ciudad que colmaron las tribunas del salón legislativo.

 

 

 

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