La diputada nacional y trabajadora social dialogó en exclusivo con Las Brujas que Salem al día siguiente de la movilización del 3J.
Denunció un lobby de varones multidenunciados en el Parlamento, el vaciamiento de las Comisarías de la Mujer y el avance de un proyecto que busca disciplinar a las víctimas. Además, alertó por el tarifazo de gas que se viene en la Costa Atlántica y adelantó un proyecto clave para regular los algoritmos y cobrarle una tasa de salud mental a las multinacionales tecnológicas.
A 11 años del hito fundacional del Ni Una Menos, la disputa por los derechos de las mujeres, las infancias y las economías familiares ya no solo se da en las calles, sino en una trinchera legislativa feroz.
En una extensa entrevista brindada al programa radial Las Brujas que Salem, al día siguiente de la masiva movilización popular, la diputada nacional Jimena López (vicepresidenta de la Comisión de Mujeres, Géneros y Diversidades) trazó una alarmante radiografía sobre el «mundo distópico» que se habita en las comisiones del Congreso, la trampa económica que encierra a las víctimas en sus propios hogares y las secuelas del desamparo estatal.
El debate en la «vara del inframundo» y la analogía con El Cuento de la Criada
López, quien comparte la conducción de la comisión parlamentaria junto a la legisladora cordobesa Gabriela Estévez, no ocultó su agotamiento frente a la degradación de los debates políticos y conceptuales impulsados por los bloques oficialistas y aliados.
«Estoy agotada. A mí más me agota por ahí este entorno en donde el debate está tan en la vara del inframundo, porque es una cosa increíble lo que estamos viviendo. ¿Leyeron El cuento de la criada? Yo estoy viendo la serie por segunda vez, y cuando estoy en la Comisión de Mujeres, Géneros y Diversidades a veces los discursos que se escuchan son muy similares al personaje de las tías del cuento».
La diputada advirtió que la ofensiva oficialista apunta directamente al desarme de los marcos regulatorios vigentes, buscando eliminar la figura penal del femicidio.
«Una de las cosas que más me preocupa es esta idea de que el femicidio como figura penal no es necesario, que es un homicidio porque el atentado principal es contra la vida, no importa de quién. Desconocen cómo se estructura un femicidio y cómo se estructura el femicida, y dicen que en realidad lo que nosotras buscamos es empastar el Código Penal. Estamos en un mundo que no hubiésemos imaginado hace algunos años atrás».
Para López, esta embestida se da bajo una lógica autómata que ignora las demandas de la sociedad.
«Esta gente tiene una responsabilidad histórica, nosotros somos funcionarios públicos y funcionarias públicas. ¿Ustedes se dan cuenta de que las definiciones que tomamos acá en el Congreso afectan la vida de todos nuestros vecinos y vecinas? Acá tenés que tener un criterio de lectura, de asesoramiento, de búsqueda. No es solamente la funcionalidad por obediencia debida: levanto y levanto la mano y no mido las consecuencias de lo que estoy votando, a quién le rompo su vida cotidiana, a quién endeudo más».
El mito de las «falsas denuncias» y el lobby de la impunidad
Al ser consultada sobre el proyecto de ley que avanza en el Congreso para penalizar las supuestas falsas denuncias de violencia de género, la legisladora aportó datos oficiales e identificó con crudeza quiénes son las corporaciones que mueven los hilos detrás de la iniciativa.
«El sustento de las falsas denuncias es cero. Hay mujeres que mienten, dicen, pero norman sobre excepcionalidades muy marginales que son el cero coma cero. Tienen un lobby muy fuerte atrás… Es un lobby armado por gente que está múltiples veces denunciada. El que menos denuncias tiene, tiene cinco denuncias. En Diputados no capilarizó todavía porque hemos dado una pelea atroz las diputadas, muy heavy».
López opuso la realidad de las estadísticas judiciales frente a la retórica gubernamental y acuñó una frase que resume la situación del interior del país: «Falsas denuncias no, lo que faltan son denuncias».
«Yo vengo del interior de la provincia de Buenos Aires. Todas las provincias tenemos diferencias culturales muy marcadas. ¿Me hablan de falsas denuncias? Pregúntenle a cualquier mujer que tiene limitaciones geográficas para llegar a una comisaría, o a una mujer cuyo marido tiene cierto nivel de prestigio, si se va a animar a denunciarlo. Capaz que hace años que se banca maltrato físico, económico y sexual por parte de su marido».
Asimismo, denunció que la escasez de recursos monetarios ha dejado a las dependencias de asistencia en un estado de abandono absoluto: «Faltan operadores y operadoras que nos atiendan al momento de denunciar por un tema de recursos. Yo laburé muchos años con las compañeras de la Comisaría de la Mujer acá, y hacen un laburo de verdad con dos piedritas. Rearmamos la casa que tenían como comisaría… los cables eran guirnaldas, si llegabas y levantabas la mano te quedabas pegada. No tenían ni calefactor, las trabajadoras no podían ni ir al baño. ¿De verdad vamos a decir que las falsas denuncias existen? Miremos todo el sistema que le ofrecemos a las víctimas para que realmente puedan sentirse protegidas».
A pesar de la tensión, López se mostró optimista respecto a trabar la ley en la Cámara Alta, señalando que la crudeza de la ola de femicidios (como los casos de Agostina, Dulce y Noelia ocurridos en menos de 24 horas antes de la marcha) destruye cualquier relato oficial.
«Yo no creo ni siquiera que pase por el Senado, porque logramos romper muchas cosas, de meternos, meternos y hablar, hablar, hablar. Y también es cierto que la realidad mata cualquier relato que puedas armar. Tres compañeritas en muy poca diferencia de horas, abusadas, descuartizadas… hay una violencia tan grande que no alcanza con matarnos. Nuestras muertes son sumamente violentas sobre nuestro cuerpo. Cuando vos ves la trazabilidad de un femicidio, a ese femicida alguien lo dejó suelto, y no es la primera vez».
Pantallas en la mira: Control al algoritmo y tasa a las Big Tech
Un punto central de la agenda legislativa de la diputada es un proyecto de ley con fuerte consenso que busca regular el uso responsable de las redes sociales en las infancias, prohibiendo la creación de perfiles a menores de 13 años.
«Planteamos que no se pueda dar el alta en menores de 13 años por un tema de captación, de situaciones de abuso y de utilización de juegos de red. Está comprobado que Roblox tiene un altísimo índice de captación con fines de explotación sexual y pedofilia. Es una prohibición en términos de protección y anticipación para evitar cuestiones como la que vimos en Mica Ortega en Bahía Blanca, donde su captación fue a través de las redes con un perfil falso».

Para el rango de 13 a 16 años, la normativa introduce la validación biométrica obligatoria y el control parental estricto, tomando como espejo los sistemas de trazabilidad que ya aplican las aplicaciones financieras.
«Queremos que cada persona menor de 16 años tenga una biometría, como se hace en determinada billetera virtual de color amarillo. Yo soy madre de un adolescente que la utiliza y todos los meses recibo la trazabilidad de los gastos que hace mi hijo. Si esa billetera lo pudo hacer, Meta, que es un grupo global, le tiene que poder informar a quienes figuran en el control parental un informe de los sitios o los otros titulares de redes con los que ha tenido contacto tu hijo».
López compartió un desgarrador dato judicial para graficar cómo los algoritmos de recomendación encierran a los menores en contenidos destructivos sin ningún tipo de control adulto.
«Donde vos entrás a uno, el algoritmo te hace creer que es lo que vos querés y te manda a todos. Una de las situaciones que más me llegó fue una nena que decide suicidarse. El suicidio en adolescentes es un indicador de abuso. Cuando perician su computadora, ella había visitado más de 22.000 sitios de autolesiones en redes sociales. Planteamos la regulación del algoritmo como tienen otros países en esto de tener que mandar información preventiva sobre cada determinado momento. En el algoritmo nosotros no nos cruzamos nunca información que diga: ‘Che, vos sabés que acá te puede encontrar un pedófilo'».
Para mitigar este impacto, la ley propone una cláusula económica que promete abrir un fuerte debate con los gigantes tecnológicos: «Queremos que las empresas pongan un porcentaje de su facturación, llamémoslo responsabilidad reparatoria o social, para coparticipar en términos de salud mental infantil o juvenil a las provincias, que es una de las grandes problemáticas que estamos teniendo con autolesiones y suicidios generados por el bullying digital. Reemplazamos el sonajero por el celular. No tenemos medición del impacto que va a generar en la corporalidad de una manito de un año sosteniendo algo tan pesado y usando solamente el dedito. Siendo un poco más conspiranoide, nos quieren idiotas: nos hacen consumir lo que alguien decide que tenemos que consumir».
Tarifazo en la «Zona Fría» y cumbre de presión en el Congreso
El frente económico y habitacional también forma parte de la resistencia parlamentaria de López.
Tras la media sanción en la Cámara de Diputados (que obtuvo 135 votos) del proyecto oficialista que busca derogar el subsidio de «Zona Fría» para las tarifas de gas, su equipo diseñó un simulador online que encendió las alarmas en toda la Quinta Sección Electoral bonaerense.
«Con el equipo hicimos un simulador con datos técnicos y científicos bajados de la Secretaría de Energía y de Camuzzi, cruzando datos del Censo y de usuarios de gas natural. En Necochea, una casa promedio de trabajadores va a recibir facturas de arriba de 100 o 110 mil pesos por mes. Es una locura. Es mucha plata cuando hoy cualquier persona que llegue al millón y medio no pasa los 15 días del mes; ni hablemos si estamos hablando de jubilados o personas con discapacidad».
La diputada denunció además la crueldad explícita plasmada en el texto del proyecto oficialista contra los sectores más vulnerables: «Pusieron explícitamente que no alcanzaba con contener el CUD (Certificado Único de Discapacidad), sino que igual iban a ser evaluados. Es un nivel de crueldad salvaje».
Ante este escenario, López adelantó una cumbre de alta tensión política para frenar la quita en el Senado.
«Este martes a las 2 de la tarde la idea es que haya al menos un representante, intendente, concejal o referente comunitario de peso de los lugares donde perdemos la Zona Fría en el Congreso de la Nación, para juntarnos con los senadores nacionales Eduardo ‘Wado’ de Pedro, Juliana di Tullio y Maximiliano Abad para ejercer una forma de presión. Que sepan que nosotras no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Vamos a hacer lo mismo que hicimos hace 14 años, que fue un amparo colectivo, y nos vamos a mover con las comunidades».
Batalla contrahegemónica y esperanza transfeminista
Sobre el final de la entrevista, la legisladora llamó a ocupar masivamente las plataformas digitales para disputar el sentido común y frenar el avance de la violencia simbólica, reivindicando un movimiento de mujeres y diversidades de carácter transversal e inclusivo.
«Lo digital sirve en estos casos porque a ellos y a ellas les da mucha vergüenza la exposición en los medios digitales. Tenemos que batallar el campo de lo digital y meternos ahí: cada vez que digan la huevada de las falsas denuncias, salir y meterles la realidad de que son el 0,0…%, que no representan absolutamente nada y que la falsa denuncia ya está tipificada en el Código Penal, no necesitamos agravarla».
«Como nosotras somos todas históricamente guerreras —y cuando digo mujeres incluyo a todas las personas que se autoperciban mujeres, porque también tengo compañeras trans que tienen la misma sangre que nosotras— yo no voy a abandonar la esperanza de que nos toque a nosotras, a nuestras hijas, a nuestras nietas, a quien quiera vivir una vida diferente y elija algo por fuera de lo que se espera… que podamos habitar mundos mucho más igualitarios, más justos y también más pacíficos», concluyó.
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