Estudios indican que en la Corte Suprema de EE. UU., las juezas y abogadas son interrumpidas con mayor frecuencia que sus pares masculinos, principalmente por hombres.
Analizando más de 3,500 audiencias, se encontró que las mujeres enfrentan un sesgo de género que resulta en interrupciones frecuentes durante sus intervenciones orales.
Las juezas son interrumpidas hasta 4 veces más que sus colegas hombres, ocurriendo la mayoría ( el 96 %) de estas interrupciones por parte de otros jueces.
Las abogadas que litigan ante la Corte Suprema también experimentan interrupciones desproporcionadas en comparación con los abogados hombres, lo que afecta su tiempo de intervención.
Este fenómeno refleja sesgos de género arraigados en instituciones políticas y judiciales, donde la autoridad de las mujeres a menudo se ve cuestionada o minimizada en el debate.
Este análisis se centra en la dinámica de comunicación de los miembros de la corte, no en la interrupción de embarazos (que fue el tema del fallo Roe v. Wade revocado en 2022).
Es importante entender que esto no es solo simbólico. Si una mujer no puede terminar de explicar lo que hace, lo que genera o lo que vale, es más difícil que le paguen por eso. Menos palabra, menos visibilidad. Menos visibilidad, menos oportunidades.








