Un informe histórico del Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires dimensionó por primera vez el valor económico de las tareas domésticas y de cuidado no remuneradas (TNR). Los datos son contundentes: representan el 29,3% del PBG provincial, superando a la industria manufacturera y al comercio.
Mientras el Gobierno Nacional desmantela las políticas de género y la seguridad social de las trabajadoras del hogar, la Provincia consolida una medición que transforma una demanda histórica del feminismo en una herramienta de gestión y soberanía estadística.
La frontera invisible de la riqueza: más de 16.000 millones de horas de trabajo femenino
Durante décadas, la economía clásica y androcéntrica trazó una línea arbitraria: trabajo es solo aquello que pasa por el mercado y recibe un salario. Sin embargo, el informe de la Dirección Provincial de Estadística y la Unidad de Género del Ministerio de Economía bonaerense rompe con ese sesgo macroeconómico. Utilizando los datos de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), se estimó que el valor económico del TNR en la provincia asciende a $4.799.162 millones, lo que equivale al 29,3% del Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial.

La asimetría en el uso del tiempo y la riqueza generada expone la vigencia de la división sexual del trabajo:
- El sesgo de género: Las mujeres aportan el 69,7% del valor económico total del TNR en la Provincia, lo que se traduce de forma directa en el 20,4% de todo el PBG.
- El volumen de las tareas: Bajo la medición con simultaneidad de tareas, las mujeres bonaerenses aportan más de 000 millones de horas anuales de trabajo invisible, doblando el tiempo que destinan los varones a las mismas actividades.
- El cimiento del sistema: El valor de sostener la vida (limpiar, cocinar, cuidar a infancias, personas mayores o con discapacidad) es mayor al peso que tienen en la economía local los sectores tradicionalmente considerados más dinámicos, como la Industria Manufacturera y el Comercio. Sin este soporte diario, el resto de las actividades productivas formales colapsaría.
La trampa de la simultaneidad y la carga mental de las jefas de hogar
El estudio profundiza en las metodologías de medición y destaca el impacto de la simultaneidad de tareas y la carga mental de organización y planificación. En la provincia de Buenos Aires, el 91,9% de las mujeres participa activamente en el TNR, con un promedio diario de 6 horas y 34 minutos.
Esta realidad se recrudece al analizar las estructuras familiares: las mujeres jefas de hogar duplican su tiempo de trabajo no remunerado ante la presencia de hijos o hijas, saltando de 4 horas y 58 minutos a casi 11 horas diarias de dedicación exclusiva (10 h 59 min). En contraste, los varones jefes de hogar en la misma situación apenas aumentan su participación en una hora y media.
El dato macroeconómico que mejor ilustra la desvalorización del tiempo femenino es alarmante: el 67,6% del tiempo total de trabajo de las mujeres bonaerenses queda completamente invisibilizado para el Sistema de Cuentas Nacionales tradicional. Solo un tercio de su esfuerzo diario es reconocido formalmente por el mercado.

Dos modelos de país: institucionalidad provincial vs. desmantelamiento nacional
La publicación de esta Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado no es un mero ejercicio técnico aislado; es una acción política con base empírica que se inscribe en un proceso de institucionalización de la perspectiva de género sostenido por la gestión provincial. Buenos Aires sostiene hoy el único Ministerio de las Mujeres y Diversidad operativo en la Argentina, una trinchera estatal indispensable frente al vaciamiento integral de las políticas de género llevado a cabo por la administración del Gobierno Nacional.
El contraste entre ambos modelos de gestión es absoluto:
- A nivel provincial: Se avanza en el reconocimiento estadístico territorial, el Presupuesto con Perspectiva de Género, el Sistema de Indicadores (SIPG-PBA) y la aplicación de metodologías híbridas recomendadas por organismos internacionales (como CEPAL y OIT) para diseñar infraestructuras de cuidado públicas y esquemas de corresponsabilidad real.
- A nivel nacional: El escenario actual se caracteriza por la asfixia presupuestaria a las agendas de igualdad y un ataque directo a la autonomía económica de las mujeres más vulnerables. El Gobierno Nacional no solo da la espalda a estas mediciones, sino que avanzó en el desmantelamiento de las moratorias previsionales y las jubilaciones para amas de casa, desreconociendo el estatus de trabajadoras a quienes sostuvieron el tejido social del país durante toda su vida y condenándolas a la desprotección en la vejez.

Medir el aporte económico de los cuidados es el primer paso para disputar la redistribución de la riqueza. Mientras la gestión nacional insiste en invisibilizar la base material que sostiene al país, los datos oficiales de la provincia de Buenos Aires demuestran que el capital tiene una deuda estructural con el tiempo y los cuerpos de las mujeres trabajadoras
El respaldo internacional: el fallo de la Corte IDH y el cuidado como derecho humano autónomo
La decisión de la provincia de Buenos Aires de medir y publicar el valor económico de las tareas de cuidado no solo responde a una demanda histórica de los movimientos feministas locales, sino que ahora cuenta con un blindaje jurídico internacional sin precedentes. El informe de Hacienda incorpora el impacto de la Opinión Consultiva OC-31/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), notificada formalmente el 7 de agosto de 2025.

Este pronunciamiento modificó el paradigma jurídico de la región al establecer las siguientes directrices:
- Derecho humano autónomo: La Corte IDH dictaminó que el cuidado es un derecho humano en sí mismo. Este derecho integral abarca tres dimensiones interconectadas: el derecho a cuidar, a ser cuidada/o y al autocuidado.
- Interrelación macroeconómica: El fallo determinó que el derecho al cuidado está indisolublemente ligado a otros derechos humanos fundamentales como el trabajo, la salud, la educación y la seguridad social.
- Obligación de los Estados: La resolución obliga a los Estados parte de la Convención Americana a adoptar medidas legislativas, presupuestarias y estadísticas orientadas a garantizar este derecho. La creación de la Cuenta Satélite de la Provincia se alinea directamente con este mandato.
La paradoja jurídica: el incumplimiento del Estado Nacional frente al modelo provincial
El nacimiento de la Opinión Consultiva OC-31/25 encierra una profunda paradoja política. La solicitud original ante la Corte IDH fue presentada por la propia República Argentina en enero de 2023, buscando definir el alcance de las obligaciones estatales en materia de cuidados. Sin embargo, el pronunciamiento final del tribunal llegó en agosto de 2025, en un contexto nacional completamente opuesto al que impulsó la presentación.
Esta situación profundiza la brecha entre los dos modelos de gestión que conviven en el país:
La incorporación de la jurisprudencia internacional funciona como un espejo que expone la contradicción de dos modelos políticos contrapuestos dentro del territorio nacional. La solicitud original ante la Corte IDH fue presentada por la propia República Argentina en enero de 2023, buscando definir el alcance de las obligaciones estatales en materia de cuidados. Sin embargo, el pronunciamiento final del tribunal llegó en agosto de 2025, en un contexto nacional completamente opuesto al que impulsó la presentación.
Por un lado, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires asume el fallo de la Corte IDH como una guía para la política pública activa. Al crear herramientas como esta Cuenta Satélite, el Estado provincial traduce el concepto abstracto del derecho al cuidado en datos macroeconómicos concretos, demostrando que ese 29,3% del PBG es el cimiento sobre el cual se deben planificar escuelas, jardines, centros de salud y redes de corresponsabilidad comunitaria.
Por el otro, el Gobierno Nacional camina en el sentido opuesto al mandato de la Opinión Consultiva. Al desmantelar las moratorias previsionales que garantizaban la jubilación de las amas de casa, la administración nacional desconoce abiertamente el valor de este trabajo y desprotege de forma directa la vejez de las mujeres. Mientras la Nación borra la base material que sostiene la vida, la Provincia utiliza la soberanía estadística como una trinchera institucional, demostrando que el reconocimiento del TNR es una obligación de derechos humanos indispensable para combatir la pobreza del tiempo y la desigualdad estructural en territorio bonaerense.
Mientras el Gobierno Nacional incumple los compromisos internacionales y desprotege a las trabajadoras del hogar al eliminar la jubilación para amas de casa, la provincia de Buenos Aires utiliza esta Cuenta Satélite como una herramienta de resistencia institucional. Medir el valor de los cuidados permite pasar de la retórica legal a la asignación real de recursos. Los datos oficiales demuestran que el reconocimiento del TNR es una obligación de derechos humanos que la Provincia decide sostener para combatir la pobreza del tiempo y la desigualdad estructural de las mujeres bonaerenses.
Nota de la Redacción: Los datos macroeconómicos presentados en este artículo corresponden al informe oficial de la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de la Provincia de Buenos Aires elaborado sobre la base metodológica de la ENUT y el Censo Nacional de Población de INDEC.







