Tras una ola de allanamientos en CABA y Quilmes, la Justicia Federal detuvo a cuatro nuevos sospechosos de la segunda línea de la banda narco. El expediente expone la ferocidad del castigo machista utilizado como mensaje mafioso, mientras avanza la investigación por las muertes de Morena, Brenda y Lara.
A casi un año de un crimen que conmovió al conurbano bonaerense, la causa por el triple femicidio de Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15) sumó un capítulo clave en la desarticulación de la estructura que garantizó la impunidad de los asesinos.
Nueve allanamientos simultáneos ordenados por la Justicia Federal terminaron con la detención de tres mujeres y un hombre de nacionalidad peruana, señalados como la red de soporte logístico, financiero y de encubrimiento de una violenta organización criminal con base en el Bajo Flores.
Los operativos, ejecutados por la DDI de La Matanza en la Ciudad de Buenos Aires y en la localidad de Ezpeleta (Quilmes), apuntaron directo a quienes sostuvieron los hilos de la banda tras el horror ocurrido entre la noche del 19 y la madrugada del 20 de septiembre de 2025.
Los roles de la complicidad
Según la investigación liderada por el juez federal Jorge Ernesto Rodríguez, ninguno de los últimos cuatro detenidos estuvo físicamente en la casa de la calle Chañar al 700, en Florencio Varela, donde las tres jóvenes fueron retenidas, torturadas y asesinadas. Sin embargo, sus aportes resultaron fundamentales para la operatoria delictiva:
Mansur (52), alias «NN Ramiro»: Identificado como el eslabón logístico que proveyó los vehículos para los traslados y que, de forma inmediata tras las ejecuciones, entregó ropa limpia a los asesinos materiales para facilitar su huida y borrar rastros de material genético.
Quispe Gallardo (19): Expareja del líder de la banda. Acusada del acopio y transporte de drogas, y de utilizar su propio domicilio como refugio de la organización.
Olivera (70): Apuntada por la justicia como presunta testaferro y prestanombre de la red criminal, abriendo el foco de la causa hacia el lavado de activos.
Chieto (36): Imputada por coordinar la cobertura de la fuga de «El Loco David», otro de los eslabones clave ya tras las rejas.
Durante los procedimientos se incautó una pistola Taurus 9 milímetros con la numeración limada, municiones, equipos de radiocomunicación y 22 teléfonos celulares que serán peritados.
El hallazgo más simbólico fue una carta manuscrita de Quispe Gallardo dirigida al líder de la banda, «Pequeño J», donde le reprochaba la falta de apoyo de su entorno con una frase elocuente: «Todos te dieron la espalda y no los entiendo sabiendo que le mataste el hambre a todos».
Disciplinamiento narco-machista: los cuerpos como territorio
El traspaso de la causa del fuero provincial al fuero federal a finales del año pasado confirmó la hipótesis más oscura: el triple femicidio fue cometido como una represalia mafiosa por el presunto robo de un cargamento de cocaína perteneciente a la organización.
Las tres jóvenes subieron a una camioneta blanca cerca de la rotonda de La Tablada bajo engaños, creyendo que asistirían a una fiesta. En lugar de eso, cayeron en una emboscada prostibularia y de privación ilegítima de la libertad. Los investigadores sostienen que el líder de la organización criminal, Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como «Pequeño J» —quien fue capturado en Lima y extraditado desde Perú—, ordenó torturarlas y ejecutarlas. Incluso se investiga si los homicidas transmitieron las agresiones en vivo a modo de demostración de poder hacia otras bandas. Los cuerpos de Morena, Brenda y Lara aparecieron días después, enterrados en un pozo en el patio trasero de la vivienda de Florencio Varela.
Un expediente blindado
Con las nuevas detenciones, ya son 14 las personas procesadas en una causa compleja que unifica el triple homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y violencia de género con los delitos federales de narcotráfico internacional y trata de personas.
Tras el impacto de los últimos operativos, el Juzgado Federal N°2 de Morón dictó el secreto de sumario por diez días para resguardar las próximas medidas de prueba, mientras se planifican las declaraciones indagatorias de los nuevos implicados bajo estrictas medidas de seguridad.
En paralelo, las fuerzas de seguridad continúan con la búsqueda de dos prófugos clave: Manuel Valverde (tío del jefe de la banda) y Alex Castillo, sindicado como el dueño original de la droga robada que desencadenó la masacre. El reclamo de justicia de los familiares y las organizaciones feministas sigue firme, exigiendo que caiga hasta el último responsable de una trama donde el negocio narco y la violencia machista más extrema se cobraron la vida de tres jóvenes.
Herramientas y canales de asistencia
Si estás atravesando una situación de violencia de género, o conocés a alguien que necesite ayuda, existen canales de orientación, contención y asesoramiento gratuitos que funcionan en todo el país las 24 horas, los 365 días del año:
- Línea 144: Atención telefónica especializada para mujeres y LGTBIQ+ en situaciones de violencia.
- WhatsApp de asistencia: Podés comunicarte de manera escrita o enviar mensajes de voz al (+54) 11 2771-6463.
- Emergencia inmediata: Para casos donde corra peligro la integridad física, comunícate con los servicios de emergencia.







