El cuerpo en resistencia: «Una nariz, levánteme torcida» llega a la UNLP para desarmar los mandatos de la carne

 

La obra teatral se estrena este 4 de septiembre en la casa de estudios platense. A través de la sátira, el grotesco y una profunda perspectiva transfeminista, la pieza desmonta la construcción histórica de los estereotipos de las disidencias y las «hechiceras» modernas.

El teatro independiente vuelve a tomar las aulas y las tablas universitarias para transformarlas en un espacio de debate político, corporal y cultural. El próximo viernes 4 de septiembre, la Universidad Nacional de La Plata recibirá el estreno de «Una nariz, levánteme torcida», una obra que utiliza la farsa y la corporalidad disidente para escupirle en la cara a los manuales de la belleza hegemónica.

La obra se mete de lleno con uno de los mitos fundacionales del control patriarcal sobre los cuerpos de las mujeres y las identidades disidentes: el arquetipo de la bruja «fea, vieja y deforme». Esa misma nariz torcida, que históricamente los tribunales inquisitoriales usaron para etiquetar la maldad, el deseo indócil y la exclusión social, hoy es recuperada por la dramaturgia platense como un símbolo de soberanía estética, orgullo político y resistencia colectiva.

Deconstruir el bisturí y la mirada inquisidora

«Una nariz, levánteme torcida» no busca la comodidad del espectador. La puesta en escena transita por un universo grotesco donde se cruzan las exigencias contemporáneas de las cirugías estéticas —esas que exigen narices perfectas, rectas y simétricas para encajar en el libreto del consumo— con las persecuciones del pasado. El guion plantea una analogía brillante: el quirófano moderno funciona como la nueva hoguera donde las corporalidades que no se alinean con la norma cis-hegemónica son recortadas, disciplinadas y castigadas.

La llegada de esta obra es una celebración de nuestra propia agenda. La propuesta resignifica la fealdad impuesta por el sistema y la convierte en una herramienta de contraataque. No hay sumisión en los rostros de sus personajes; hay una apropiación feroz de los rasgos que el patriarcado intentó usar como castigo o burla.

Una cita obligada con la memoria de los cuerpos

Que este estreno ocurra en el marco cultural de la UNLP reafirma la importancia de sostener los espacios públicos como refugios para la experimentación artística de mujeres, disidencias y otres creadores sin representación comercial. En tiempos de crueldad y homogeneización discursiva, el teatro se planta como un ritual colectivo para mirarnos de frente, abrazar nuestras asimetrías y torcerle el brazo a la normalidad.

La función se llevará a cabo el 4 de septiembre con entrada libre y gratuita (hasta agotar la capacidad de la sala). No te quedes afuera de este aquelarre teatral.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí