Derechos de las mujeres ante la OEA: la Coalición de las Américas exigió justicia económica y el fin de los retrocesos en la región

En el marco de la 40° Asamblea de Delegadas de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM/OEA), la Coalición Derechos Humanos de las Mujeres de las Américas consolidó una agenda de alta incidencia política en los Estados Unidos. Las representantes regionales alertaron sobre el debilitamiento de las políticas de igualdad y exigieron frenar los discursos antidemocráticos en el continente.
Una guía contra el retroceso de derechos
La comitiva, integrada por delegadas de Argentina y Ecuador que viajaron pese a las severas crisis de financiamiento del sector, abrió su agenda con la presentación de la publicación “Compromisos Interamericanos e Internacionales de los países sobre los Derechos Humanos de las Mujeres”.
Este documento técnico recopila los tratados, resoluciones y estándares ya asumidos por los Estados ante el Sistema Interamericano y las Naciones Unidas en materia de género, violencias, diversidad y derechos sexuales y reproductivos. La publicación busca transformarse en una herramienta clave para:
  • Organizaciones sociales y academia: Como insumo de consulta técnica.
  • Delegaciones gubernamentales: Para agilizar referencias en mesas de negociación.
  • Organismos internacionales: Como respaldo para garantizar el principio de no regresividad de los derechos humanos.
Diálogo político y debate con ministras
La actividad de la Coalición sumó dos hitos centrales dentro del cronograma oficial de la OEA:
  • Foro de la Sociedad Civil: Las activistas mantuvieron un encuentro directo con las candidatas a integrar el Comité Directivo de la CIM.
  • Plenaria de la Asamblea: Acompañaron los debates donde ministras y altas autoridades de género americanas discutieron las prioridades de la región.
El reclamo central: «Sin justicia económica no hay democracia»
Desde la Coalición enfatizaron que los derechos económicos de las mujeres deben ocupar el centro de las políticas públicas. Señalaron que discutir justicia económica en una región profundamente desigual implica abordar de manera urgente:
  • Tareas de cuidado: Modificar la carga de trabajo doméstico no remunerado que recae estructuralmente en las mujeres.
  • Empleo digno: Garantizar el acceso a puestos laborales de calidad y con salarios equitativos.
  • Protección social: Mitigar los impactos del empobrecimiento y asegurar el financiamiento para el desarrollo.
«Sin justicia económica, justicia reproductiva, justicia ambiental y social no hay democracia», sostuvieron desde la organización. Las representantes recordaron que las decisiones tomadas en Washington impactarán de forma directa en las legislaciones locales, por lo que instaron a los medios de comunicación y periodistas de la región a mantener la cobertura activa de estos debates.

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