Las Leonas volvieron a hacer historia en Países Bajos, consagrándose campeonas del mundo de forma invicta. Pero al pisar suelo argentino, el festejo dio paso a la urgencia.
Con la medalla dorada en el pecho, la capitana Majo Granatto disparó una verdad incómoda que desarmó el relato oficial en segundos: «Necesitamos mucha más inversión en el deporte. Si esto lo hicimos con lo que tenemos, imaginate con más apoyo».
En sintonía, Victoria Granatto desmitificó la meritocracia libertaria al advertir que el alto rendimiento no es un logro aislado, sino el resultado de un entramado indispensable del Estado, clubes y privados.
La postura colectiva de la plantilla fue unánime y demoledora: «Sin el Estado no podría representar a mi país».
Mientras el presidente Javier Milei intenta capitalizar políticamente el éxito en redes sociales, la realidad detrás de los podios expone un vaciamiento sin precedentes.
El triunfo de Las Leonas es un milagro de resistencia frente a la motosierra.
El Deporte en la Pistas del Ajuste: Los Números del Desguace
El ataque a la comunidad deportiva no es una percepción; se mide en números fríos que asfixian el presente y anulan el recambio generacional:
-66% de presupuesto real: La inversión en materia deportiva sufrió una caída real acumulada del 66% en comparación con 2023.
$320.671 millones menos: Mediante reestructuraciones directas, el Gobierno recortó este fondo destinado a la «Infraestructura para el Desarrollo del Deporte».
Hachazo al Alto Rendimiento: Las becas del ENARD se redujeron drásticamente, pasando de más de 1.200 a menos de 900 coberturas, dejando a cientos de atletas a la deriva y cobrando montos por debajo de la línea de la pobreza.
-87% para clubes de barrio: Los fondos para infraestructura social cayeron casi a cero, destruyendo el primer eslabón de contención social y deportiva del país.
El Patrón del Vaciamiento: Salud, Educación y Cultura por el Suelo
El ensañamiento con el deporte no es un hecho aislado; responde a una matriz sistemática de desmantelamiento de lo público. El Gobierno aplica la misma receta de miseria planificada en todas las áreas esenciales para el desarrollo humano:
- Salud en terapia intensiva: Hospitales nacionales sin insumos, parálisis de programas de alta complejidad y el congelamiento en la entrega de medicamentos oncológicos esenciales.
- Educación en pie de guerra: Universidades públicas desfinanciadas que operan al límite, salarios docentes licuados por la inflación y el veto al financiamiento educativo que sacó a millones a las calles.
- Cultura bajo ataque: El cierre de facto de institutos de fomento, el desfinanciamiento del cine, el teatro y las bibliotecas populares, en un intento explícito por apagar la identidad nacional.
El «Modo Isla» y la Falacia de la Irlanda del Siglo XXI
El presidente Milei repite como un mantra que sus políticas nos convertirán en la «Irlanda de América Latina» en un par de décadas. Lo que omite en su discurso es que ningún país alcanzó el desarrollo transformando a su Estado en una planilla de Excel deshumanizada.
Milei gobierna en «modo isla». Su mirada está recluida en un búnker de números financieros, superávits ficticios y cuentas fiscales que cierran únicamente porque se deja afuera a la gente. En su universo matemático no entran las personas, no entran las infancias que se quedan sin los Juegos Evita, ni los pacientes sin tratamiento, ni los estudiantes sin futuro, ni las diversidades sistemáticamente ignoradas y vulneradas por su agenda ideológica.
Para el presidente, el deporte, la salud, la cultura y la educación son considerados «gastos» prescindibles y no inversiones estratégicas o derechos humanos fundamentales. Es imposible construir una potencia económica sobre una población desnutrida, sin educación, sin acceso a la salud y despojada de su tejido cultural y deportivo. No se llega a ser Irlanda destruyendo los cimientos de la sociedad; se llega, en cambio, a un paisaje de exclusión y sálvese quien pueda. Las Leonas ganaron por su garra y su historia, pero el futuro del deporte argentino está en jaque mientras el Gobierno siga jugando un partido donde el pueblo siempre pierde.









