Un pormenorizado estudio elaborado por el Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (CERA), perteneciente a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), encendió las alarmas sobre el mercado laboral. El informe, que analizó el impacto de la gestión del presidente Javier Milei desde diciembre de 2023, reveló un profundo desacople macroeconómico: ocho de los diez sectores de la economía que registraron mayor crecimiento y expansión en su actividad terminaron destruyendo puestos de trabajo formales.
Mientras el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumuló un incremento global del 5,6% desde noviembre de 2023, se destruyeron 329.667 puestos de trabajo asalariados registrados en el sector privado. Hacia marzo de 2026, el empleo privado formal sufrió una contracción interanual neta del 1,5%.
Los sectores que crecen, pero expulsan personal
Las ramas más dinámicas corresponden a actividades agroexportadoras, financieras y extractivas con baja generación masiva de empleo:
El Agro: Creció un 40% tras la sequía, pero apenas sumó 1.700 empleados interanuales.
Intermediación Financiera: Subió un 19%, pero perdió 8.600 puestos formales.
Minería y Canteras: Avanzó un 16%, con una caída de 5.200 trabajadores.
Hoteles y Restaurantes: Creció un 13%, pero redujo su dotación en 22.900 puestos registrados.
La crisis en el mercado interno
El derrumbe afecta a los grandes empleadores dependientes del consumo masivo: la industria manufacturera acumula una caída del 8% y perdió más de 80.000 puestos desde noviembre de 2023, mientras el comercio retrocedió un 4% en su actividad. Especialistas advierten sobre el riesgo de un modelo de crecimiento concentrado e inequitativo.







