Griselda Guillén, directora de Políticas Públicas de Comunicación del Ministerio de Comunicación Pública de la Provincia de Buenos Aires, dialogó con el programa «Las Brujas que Salem» sobre el crecimiento de la publicación mensual.
Destacó el valor de la comunicación pública para combatir la soledad no deseada, la necesidad de visibilizar la diversidad y la firme decisión política de sostener estos espacios en un contexto de fuerte ajuste nacional hacia la población mayor.
«Pretendemos recuperar las propias voces de las personas mayores; son quienes tienen que hablar por ellas mismas», afirmó.
El programa «Cosa de Grandes» se consolidó como una herramienta clave de acompañamiento, información y entretenimiento para las personas mayores en la provincia de Buenos Aires. Lo que comenzó en el aislamiento de la pandemia como una vía de contingencia digital, hoy se transformó en una publicación con formato de revista que apuesta fuertemente por el envejecimiento activo, la cultura local, la estimulación cognitiva y la defensa irrestricta de los derechos humanos.
En una extensa entrevista realizada en «Las Brujas que Salem», Griselda Guillén repasó la transformación del proyecto, la respuesta a problemáticas estructurales como la feminización de la vejez y los cuidados, y el rol protector del Estado provincial.
De la urgencia de la pandemia a la consolidación mensual
«Cosa de Grandes nació en pandemia frente a la necesidad de haber detectado que en el aislamiento la Provincia pensó en las personas mayores», recordó Guillén. Aquel canal inicial buscaba fundamentalmente «construir un canal de comunicación para que esas personas mayores no se sientan tan solas y, sobre todo, para que les llegue información directa del gobierno de la provincia».
Con el regreso a la presencialidad, el equipo de la Dirección de Políticas Públicas de Comunicación decidió redoblar la apuesta: «Tomamos la decisión de darle continuidad porque creímos que ese canal de comunicación que se había abierto seguía teniendo una demanda y una necesidad».
A partir de allí, el proyecto inició una profunda transformación estética y de contenidos. «Tratamos de que el proyecto vaya creciendo; primero fue en los contenidos, segundo en su diseño y en cómo reflejábamos también esas vejeces dentro de la publicación», explicó la funcionaria. En la actualidad, el material cuenta con regularidad mensual y está diseñado bajo estrictas claves de perspectiva de género y accesibilidad.
El desafío de la diversidad: «No hay una sola forma de ser viejo o vieja»
Uno de los puntos centrales que remarcó Guillén es el rechazo a la homogeneización de la población adulta mayor. Al ser Buenos Aires una provincia con una extensión y una riqueza demográfica inmensas, el enfoque comunicacional debe ser necesariamente plural.
«La provincia además de ser gigante es muy rica en su diversidad de composición. También así concebimos la vejez: es que no hay una sola forma de ser viejo o vieja, hay muchísimas formas. En esa multiplicidad nosotros tratamos de nunca homogeneizar».
Para la funcionaria, esto representa un constante esfuerzo de producción: «Es un gran desafío porque cuando hablamos a las personas mayores, no le hablamos a una sola persona mayor. Tratamos de hablarle a las mujeres, a los varones, a las diversidades, a las comunidades que viven en zonas rurales, en los conurbanos».
Para lograrlo, el programa apela a un «lenguaje llano, sencillo, lo más claro posible» y a la construcción de agendas que reflejen los intereses reales de los lectores, más allá de los actos institucionales del gobierno.
Feminización, cuidados y la visibilización de las diversidades
Consultada por las conductoras sobre el fenómeno de la feminización de la vejez, Guillén aportó una mirada estadística y social: «En los espacios la participación siempre sigue habiendo muchas mujeres. Las mujeres son las que, estadísticamente hablando, viven más tiempo, y también son las que participan más de los espacios». Sin embargo, advirtió sobre las barreras invisibles que persisten: «También son las que se encargan de los cuidados, y eso también las limita un montón, porque en este período de la vida también son quienes se encargan de los cuidados».
Respecto a las diversidades sexuales e identidades de género en la vejez, la funcionaria reconoció que «cuesta un montón disparar la palabra y los ámbitos de participación, porque históricamente han sido relegadas». Al respecto, enfatizó: «Siempre se piensa como, bueno, si sos viejo o vieja no tenés una elección sexual o una identidad de género libremente elegida, entonces es bastante difícil. Nosotros tratamos de abrir un poco eso».

La escritura como sanación: el éxito del libro «50 Voces»
El programa no trabaja de forma aislada. Forma parte de una Mesa Interinstitucional donde articulan agendas unos ocho organismos de la provincia y una red de áreas municipales. En ese marco, se impulsó un concurso literario que derivó en la reciente publicación del libro «50 Voces».
«El libro nace de un concurso que se hace en toda la provincia que fue fascinante porque nos desbordó la cantidad de material que nos mandaron. Más de 260 personas mayores escribieron un relato o un cuento corto», detalló Guillén con emoción. «Elegirlo fue dificilísimo porque era uno mejor que el otro. No solamente por el valor de lo que estaban escribiendo, sino el pensar la escritura como sanadora de sus propias historias».
La directora rescató una de las tantas historias que conmovieron al equipo: «Néstor, un señor de Tandil, escribió un cuento que se llama Caballo Pinto. Él vino a La Plata a recibir su certificado con su hija y con su maestra porque está haciendo la escuela primaria. Tras sufrir pérdidas familiares muy duras, decidió volver a la escuela porque se había olvidado de escribir directamente. Su maestra, que además es bibliotecaria, le acercó el concurso, él se animó con su apoyo, lo mandó y salió seleccionado. Es hermoso».
Comunicación pública y derechos frente al ajuste
Hacia el cierre de la entrevista, Guillén enmarcó la existencia de «Cosa de Grandes» como un acto de resistencia y una prioridad de la gestión provincial: «Que exista Cosa de Grandes es una decisión política de nuestro gobernador y de nuestra ministra de darnos el espacio para poder hacer esto».
La funcionaria contrastó esta política pública con la compleja realidad socioeconómica nacional: «En un momento donde a las personas mayores se las está apaleando en la plaza todos los miércoles, sistemáticamente se los ajusta, se les recorta con medicamentos, con obra social, con una jubilación que realmente es de hambre… En ese contexto, que existan políticas mirando a las personas mayores es realmente importante».
Finalmente, reivindicó el rol de la publicación como trinchera discursiva: «Peleamos nosotros mismos desde la revista para defender todos esos derechos que son tan necesarios. Vamos retrocediendo con discursos de odio que estigmatizan, que dejan afuera, que limitan, y otra vez estamos teniendo que salir a hablar fuertemente para ir derribando esas cuestiones que tienen que ver con estigmatizar a las personas que reclaman por sus derechos».
📥 ¿Cómo colaborar y dónde descargar el material?
- Para participar: Las personas mayores que deseen enviar poesías, cuentos, experiencias o producciones artísticas pueden escribir al correo oficial del programa: cosasdegrandes@gba.gob.ar.
- Para descarga: Todos los fascículos publicados desde el inicio del programa están disponibles de forma 100% gratuita. Se pueden encontrar buscando en Google «Cosas de Grandes PBA» o ingresando a la web del Ministerio de Comunicación Pública de la Provincia de Buenos Aires (sección «Cosa de Grandes»). Además de lecturas y agendas culturales, cada número incluye secciones fijas de salud, entretenimiento con pueblos de la provincia y ejercicios de estimulación cognitiva.
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