En medio de una alarmante escalada de violencia de género a nivel nacional, organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos declararon el estado de alerta ante la amenaza inminente de cierre y desalojo de Casa Sandra, el espacio de acompañamiento y asistencia a mujeres y disidencias que funciona en la región.
Bajo la consigna «¡Casa Sandra no se toca!», se lanzó una convocatoria de urgencia para el próximo miércoles 28 de octubre a las 12:00 hs, invitando a toda la comunidad a sumarse a la movilización para defender un espacio que consideran una red de contención indispensable y vital que salva vidas diariamente.
Un octubre sangriento que exige respuestas, no cierres
La urgencia de la medida se da en un contexto crítico. Según denunciaron desde la organización, el país atraviesa una situación de extrema gravedad con más de 15 femicidios registrados en apenas 15 días. En la región, el reclamo también se unifica bajo el grito de justicia por los casos de Lucy y Gabriela.
«En un octubre sangriento, cerrar un espacio que salva vidas es complicidad», manifestaron con dureza en el comunicado que circuló por redes sociales. Quienes defienden el lugar remarcan que Casa Sandra no es un sitio que forme parte del pasado o la memoria estática, sino que representa un presente de lucha activa: todos los días se sostienen allí tareas de escucha, asesoramiento y acompañamiento directo para quienes atraviesan situaciones de violencia por razones de género.
Sandra Ayala Gamboa: Del crimen de Estado a la construcción de un refugio de lucha
El 16 de febrero de 2007, Sandra Ayala Gamboa, una joven peruana de 21 años que había llegado a La Plata para estudiar Medicina, ingresó al edificio del Ministerio de Economía bonaerense (en calle 7 entre 45 y 46) tras haber concertado una supuesta entrevista laboral. En ese edificio público, Sandra fue retenida, violada y asesinada. Su cuerpo fue hallado recién una semana después, el 22 de febrero, en un sector en refacción de la dependencia estatal.
La trama de desidia institucional, encubrimiento y abandono pericial obligó a su madre, Nélida «Nelly» Gamboa, a ponerse al hombro una batalla titánica. Acompañada por las organizaciones feministas, sociales y las disidencias de la región, Nelly transformó el desgarro individual en un grito colectivo bajo la consigna «Sandra somos todas». Tras años de marchas y de quebrar los silencios del poder, en 2012 la justicia platense condenó a prisión perpetua al único imputado, Diego Cadícamo.
La conquista de la Casa Sandra Ayala Gamboa
Lejos de detenerse con la sentencia, la militancia comunitaria exigió la expropiación del sitio donde ocurrió el femicidio. Gracias a esa persistencia callejera, en el año 2021 se inauguró formalmente la Casa Sandra Ayala Gamboa en el mismo edificio de la calle 7.
Este lugar fue conquistado con un doble propósito:
- Espacio de memoria: Un recordatorio permanente para que ningún estamento estatal vuelva a ser cómplice ni escenario de la violencia machista.
- Centro de atención y articulación: Un refugio interdisciplinario enfocado en el acompañamiento, la contención y la asesoría integral a mujeres y diversidades en situación de vulnerabilidad y violencias de género.
Hoy, la defensa de este espacio autogestivo y de memoria se vuelve vital frente a cualquier intento de vaciamiento, desmantelamiento o cierre institucional.
Si cierran Casa Sandra, nos dejan sin red
El peligro de un desalojo vaciaría de herramientas un territorio ya golpeado por la violencia machista. Desde el portal Las Brujas que Salem replicamos la convocatoria e invitamos a participar activamente de la jornada para exigir de forma unánime el cese de cualquier medida de desalojo y avanzar firmemente hacia la restitución plena del espacio.
Detalles de la convocatoria:
- 📅 Día: Miércoles 28 de octubre
- 🕛 Hora: 12:00 hs
- 📣 Consignas: #NoAlDesalojo #SiALaRestitucion #TodxsSomosSandra







