El informe «Candidatas», elaborado por Data Género, en conjunto con Ojo Paritario, luego de las últimas elecciones legislativas de octubre, además de delinear un escenario caracterizado por la fragmentación y una baja participación del electorado, evidenció también una tendencia preocupante; la disminución de la representación femenina en el Congreso.
En el año 2017 se sancionó la Ley 27.412 de Paridad de Género, pero a varios años de esa normativa, una vez más no se alcanzó el 50% femenino en las bancas e incluso se registraron retrocesos.
Sobre estos hechos, sobre la forma distintiva de hacer política cuando una mujer ejerce un cargo legislativo y sobre la coyuntura política y social actual, Las Brujas que Salem charlamos con la diputada nacional Victoria Tolosa Paz del espacio Unión por la Patria
-Victoria como mujer encarnás lo que algunos creen sería el estereotipo de lo que está bien, bonita, heterosexual, con una carrera universitaria… ¿Alguna vez, este prejuicio te jugó en contra en el trato con la gente para la que trabajás o con tus pares?
-Mirá, tengo 52 años y desde muy joven, desde los 20 y pico- o sea ya hace más de 30 años- que hago esto que es mi pasión que es la política. Siempre tuve una mirada puesta en las mujeres, en la familia, en los niños y en los barrios populares y tengo que decir que jamás me trajo ningún tipo de dolor ni de prejuicio en términos personales. Yo creo que la gente, en el contacto percibe quién hace esto con vocación y quien tiende una mano y atiende utilizando la política como servicio. Justo esta semana se fue un hombre que sabía mucho de esto, a mi me encantaba hablar con él, escucharlo, tomar un mate con Juan José Mussi, un medico destinado a su pueblo de Berazategui que durante 38 años lo respaldó con el voto popular. Creo que quienes hacemos política con estos fundamentos, bajo estas consignas, nos resulta fácil estar al lado de la gente.

Así que jamás me sucedió eso, sí me ha pasado mucho, que me han pedido disculpas en la Cámara de Diputados. Hoy sin ir más lejos viví momentos muy lindos despidiendo a legisladoras de distintos partidos que terminan sus mandatos, y se siente bien cuando mujeres legisladoras que vienen del antiperonismo, del radicalismo o de partidos muy opositores a nuestro movimiento se acercan y te piden perdón por haber tenido ciertos prejuicios sobre tu persona. Me han dicho ‘yo te juzqué y te pegaba sin conocerte y conocí una gran legisladora, una mujer empática’ y la verdad que a mí eso me da mucho orgullo; porque quiere decir que las mujeres tenemos una capacidad también de hacer política de otra manera que los hombres. Yo siempre pongo en valor esto. Por ejemplo, hoy estamos terminando un ciclo donde mujeres de distintos espacios políticos sacamos adelante la Comisión Bicameral de Niñez y Adolescencia, donde era un proceso de selección de concurso público y lo hicimos con mujeres del peronismo, del pro y del radicalismo.
También somos tres mujeres de distintos partidos Mónica Fein del Socialismo, Silvina Giudici del Pro -de la Libertad Avanza ahora-, y yo, quienes llevamos adelante la Comisión Investigadora de fentanilo para poder trabajar las causas y las consecuencias, de muertes, en esta tragedia, esta masacre sanitaria que nace en la ciudad de La Plata, en el Hospital Italiano. Todos los familiares de las víctimas y los miembros de esta comisión hemos puesto en valor la búsqueda de consenso y diálogo que se dio entre estas tres mujeres, me incluyo, que tenemos posiciones muy opuestas, pero que pusimos por delante el interés de sancionar en la Argentina leyes para que nunca más alguien, que tiene por ejemplo antecedentes penales, pueda comprar certificado de habilitaciones para producir medicamentos e introducir en el mercado en este caso fentanilo adulterado y contaminado matando a más de 126 víctimas. Por todo esto creo que es un valor cuando la mujer se compromete en política y nuestro rol es diferente a la hora de hacer política. Poder ver esto, en momentos donde vamos retrocediendo en la agenda de género, también me ha dado una perspectiva de dónde podemos avanzar.

creo que es un valor cuando la mujer se compromete en política y nuestro rol es diferente a la hora de hacer política. Poder ver esto, en momentos donde vamos retrocediendo en la agenda de género, también me ha dado una perspectiva de dónde podemos avanzar.
-Los adeptos al gobierno de Javier Milei festejan, y hasta alientan los desencuentros dentro del peronismo. Quienes son opositores al gobierno nacional ven con muchísima preocupación las rencillas internas, peleas de egos, y eso realmente decepciona en medio de un presente que es realmente catastrófico.
Vos sos cercana a Axel Kicillof, a su vez te has encontrado con Cristina ¿Creés que en este camino que queda de gobierno libertario el peronismo reflexione sobre la unidad y tome real dimensión que lo que se tiene enfrente es realmente peligroso?
-Hay que reflexionar y mirar para atrás. Venimos de de una derrota; es la primera vez en la historia del peronismo que un presidente peronista- un mismo espacio político- no puede reelegir. Porque si bien había cambio con Sergio Massa, es la primera vez que no nos toca reelegir el mandato. Esto es producto obviamente de un desgaste que sufrió nuestro último gobierno, que para muchos arranca ese desgaste incluso un poco antes. Si bien recuperamos la presidencia, la realidad es que no ganamos porque éramos unos genios sino por el fracaso de Macri, ya que su plan económico la pifió de punta a punta, con este mismo Ministro de Economía. Siento que vamos por un camino de mucha decepción en materia económica. Asi mismo creo que estamos en una crisis de nuestro movimiento como nunca antes, porque tenemos obviamente poquísima capacidad de volver a tener el típico electorado del peronismo que era el conjunto del sujeto del trabajador, de las juventudes, de aquellos que necesitaban obviamente mirar el peronismo en la carrera del ascenso social, de la mejora de la calidad de vida y esto ya no se ve tan claro. Ya no nos votan los que efectivamente veían en el peronismo la única salida a la mejora en la calidad de vida y nunca tuvimos tan baja representación.

Tenemos muy pocos gobernadores que han ganado con la boleta del Partido Justicialista como herramienta electoral, pueden aplicar políticas peronistas pero ya eligen sellos provinciales. Me gusta esto que dice Ricardo Quintela, que somos una confederación de partidos provinciales en donde uno puede mirar ciertos rasgos de peronismo a la hora de gobernar, es el caso de Rolando Figueroa que es un hombre que tiene una base peronista en su armado, lo mismo pasa con Gustavo Saenz, lo mismo le pasa a Hugo Passalacqua… son frentes provinciales que tienen una pata peronista pero ampliaron un poco más y tienen una clara concepción de mirar su provincia y luego pueden hacer acuerdos nacionales pero no hay un gran programa y un gran proyecto nacional de país atrás, como ocurrió históricamente en el Partido Justicialista con una identidad propia y una conducción bien marcada; eso no está pasando. Con mucho respeto digo que hay quienes creen que la conductora es Cristina, hay quienes creen que el conductor es Axel, hay otros que creen que el conductor es su gobernador… le puede pasar a los que viven en la rioja con Quintela o los que viven en Formosa con Gildo o los pampeanos con Zilotto o con Verna… digo… hay tantos peronismos como cada militante encuentre en ese líder, que muchas veces es provincial su conducción pero no hay hoy un proyecto nacional que abrace al conjunto de estos frentes provinciales
Entonces creo que lo que viene en el peronismo tiene que ver con esto, en cómo podemos poner por delante un el proyecto de país que me acerca a la visión que puede tener el Rolo Figueroa en Neuquén o que puede tener Martín Llaryora en Córdoba o que puede tener el peronismo de Catamarca y yo creo que en las ideas hay más posibilidades de lograr consensos que en la disputa del nombre si me gusta tal o no este gobernador o cómo votó este gobernador, porque si de contar costillas se trata seguramente todos hemos cometido algunos errores políticos a lo largo de la historia.
Entonces creo que viene una etapa de reconfigurar el peronismo, como dice Quintela que es un gran gobernador, que ganó en una elección muy ajustada pero sigue siendo un referente que expresa federalismo, valentía y coraje y que junto con Axel son dos figuras a las que Milei a castigado. Todo esto no es casualidad, porque sabe que han sido dos fervientes militantes de decir que -con esta política económica- no hay destino para la industria nacional, para la producción, para el desarrollo de nuestro país y nuestro pueblo va a vivir todos los días un poco peor y entonces la devolución por esas declaraciones, de esas posiciones ha sido sistemáticamente cortar los fondos. Pero también tengo que decir que a los que han ido a firmar el Pacto de Mayo no les ha ido mejor que a estos gobernadores, Me parece que viene una etapa de reconfigurar el poder del peronismo, en la representación de las Cámaras de Diputados y del Senado, creo que tenemos que ser capaces de volver a representar ese interior que, hoy siento muchas veces, está atrapado en la disputa, en la pelea y en la discusión de nuestra querida y amada Provincia de Buenos Aires, pero la Argentina es mucho más grande que la Provincia de Buenos Aires y sin duda necesitamos empezar también a recomponer lo que fuimos perdiendo.
Por primera vez desde la recuperación de la democracia, no tenemos diputados nacionales peronistas por la provincia de Jujuy, no los tenemos por Salta, no los tenemos por Misiones, o sea puede haber peronistas como Oscar Herrera Ahuad que es misionero, pero entra por el Frente Renovador de la Concordia.
El sello del Partido Justicialista está realmente enflaquecido y casi al borde de la extinción en muchas provincias y esto invita a que nosotros podamos empezar a soñar en que hay una herramienta que es el Partido Justicialista que Juan Domingo Perón creó con el objetivo de ser un partido amplio, participativo, donde el debate sea propiciado por las conducciones. Esto no está sucediendo en la Argentina y la demostración de que eso no esta sucediendo es que a nadie le importa ya estar en el PJ y usan el sello que los lleve a construir legitimidad popular. Esto es un problema, porque entonces ahí empieza la confederación de partidos provinciales, dejamos de ser obviamente un Estado Nacional con un proyecto de país atrás y nos cuesta mucho recomponer estas ideas para volver a ser gobierno nacional en el 2027.
Estimo que a partir de esta ultima elección, que fue dura porque imaginábamos ganarla en la Provincia de Buenos Aires, sobre todo después de esa maravillosa elección del 7 de setiembre, y no ganamos, y eso nos invita a reflexionar cómo tenemos que ser capaces de poner las ideas por delante de las personas. Me animo a decir que algunos tenemos capacidades para buscar ese diálogo con los que no pretendemos pensar igual, pero si pretendemos construir un frente que ponga por delante un proyecto de país y que sea bien diferente, bien, bien, bien diferente al que nos propone Javier Milei todos los días y es donde vamos a buscar el consenso y volver a construir una mayoría.
tenemos que ser capaces de volver a representar ese interior que, hoy siento muchas veces, está atrapado en la disputa, en la pelea y en la discusión de nuestra querida y amada Provincia de Buenos Aires, pero la Argentina es mucho más grande que la Provincia de Buenos Aires y sin duda necesitamos empezar también a recomponer lo que fuimos perdiendo.
-A la par de reconfigurar, refortalecer ese peronismo o ese justicialismo, te tocan dos años más de tarea legislativa, que, por lo que sucedió en estos dos pasados uno tiene la sensación que sólo se pudo “tratar de frenar” las terribles leyes que pretendía Milei. ¿Cómo te preparás para el período 2026/27?
–La estrategia de frenar a Milei termina teniendo sabor a poco; porque el frenar a Milei implica decir ‘no estoy de acuerdo con la reforma laboral de Milei pero estoy de acuerdo en que la reforma hay que hacerla’ en tanto ya hay una reforma de hecho. Hay ocho millones de trabajadores no registrados en la República Argentina, es el récord más importante de la historia de nuestro país. Nunca tuvimos ocho millones de laburantes que no tienen derecho a nada porque cuando les hablás de la Ley del Contrato de Trabajo es restrictiva, genera condiciones desiguales, no existe eso porque nunca esos laburantes tuvieron algún contrato de trabajo o alguna registración, no saben ni siquiera que si están registrados. Entonces hay una situación de reforma de hecho, que es que hay laburantes todos los días que el Estado no tenía la capacidad de poder registrarlos, de brindarles una herramienta impositiva que permita un incentivo y aliente a la registración, no que sea un desaliento y diga ‘¿para que me voy a registrar? entro en la AFIP, me agarra los punitivos, las multas, me atraso dos meses porque mi laburo fluctúa bajo la economía de un país que es inestable’ … Todo eso es lo que yo creo que el peronismo se tiene que animar a poder debatir frontalmente de cara a la sociedad; queremos resolver el tema de una masa crítica de ocho millones de trabajadores que no tienen derechos y cómo hacemos un marco legal para eso teniendo en cuenta, que además cambió, acá y en el mundo el trabajo. El mundo laboral es distinto a cuando yo tenía 20 años. Yo me crié en un hogar donde mi mamá trabajó toda la vida en el mismo lugar también y yo no trabajé toda mi vida en el mismo lugar pero a mis hijos les parece igual que mi forma de trabajo es una forma que se aleja muchísimo del ideal de las formas de trabajo a los que ellos hoy están siendo empujados y llevados obviamente y atraídos a llevar adelante una vida mucho más autónoma, mucho más con el manejo del tiempo, mucho más con las posibilidades de acomodar una vida diferente a cómo la pensamos nosotros. Eso está pasando en la Argentina y en el mundo, con lo cual debemos tener la capacidad para resolver legislativamente problemas que la Argentina no dio en el medio de una transformación, que yo digo, es la cuarta revolución industrial, con la inteligencia artificial y todos los cambios en materia de producción que está teniendo el mundo.

Por eso se requiere, primero, el desafío de querer decir no solamente vamos a frenar el proyecto de Milei, que seguramente viniendo de quien viene me animo a decir que debe ser muy malo, porque no trae leyes buenas, ojalá tuviésemos un presidente que trae buenas leyes, leyes que mejoren las condiciones de los trabajadores que haga fácil la registración.
Ayer tuve una reunión muy interesante con “Barbechando” que es una organización que nuclea a vastos sectores del agro, de la industria y del campo y hablábamos sobre la necesidad de trabajar una ley dentro de la reforma laboral vinculado a los trabajadores temporarios rurales. Necesitamos mejorar las condiciones de registración que costó siempre porque es un sector sumamente informal. El Estado tiene que tratar de mejorar los indicadores, poder saber cuántos trabajadores tiene un campo que se dedica al pistacho, al kiwi, a la manzana, la cereza, la fruta del carozo… cuántos trabajadores necesitás por hectáreas intensivas o sea hoy también el cálculo de la presunción de registración es algo que nos juega a favor para saber que 300.000 -que es lo que marca el INDEC- es pobrísimo en función de la capacidad que hoy tiene el agro… cuando el sector empresarial ven a la política con ganas de escuchar y de tomar nota y de querer transformar es más fácil…
Me van a encontrar siempre dispuesta a hacerme cargo de los problemas que tiene la Argentina, con leyes no solo que dependan de este bloque, sino con leyes consensuadas debatidas, buscando mayorías necesarias; porque es la vocación política que tengo y porque creo que a esta altura del partido pensar que negarnos a resolver los problemas y achicar esta fuerza política y no trabajar en una línea que implique mejoras en las condiciones de esta realidad que nos angustia a todos, es es un camino que yo no quiero transitar. Está el camino de la búsqueda de soluciones reales y concretas que no las veo en el espíritu de este gobierno en ninguna de las leyes que nos tocó discutir el año pasado, te diría que todo lo contrario, hay una vocación muy grande de este gobierno de destruir lo que se podría corregir o mejorar y de hacernos creer a todos que el mercado va a resolver todo, desde un puente hasta una ruta, pasando por un hospital, por una escuela, ya sabemos muchos de nosotros que es un invento que no se aplica en ningún país que tenga la calidad de vida que nosotros aspiramos tener para nuestro pueblo, no pasa en ningún lugar del mundo, no le pasa a Nueva Zelanda ni a Australia, en Canadá, ni en los países nórdicos, ni siquiera en el enorme socio comercial que es Brasil.
Sin el Estado no hay desarrollo posible y eso lo sabemos, lo tenemos muy presente a la hora de construir una agenda parlamentaria que sea creíble, que impacte en la vida cotidiana de nuestro pueblo.
Sin el Estado no hay desarrollo posible y eso lo sabemos, lo tenemos muy presente a la hora de construir una agenda parlamentaria que sea creíble, que impacte en la vida cotidiana de nuestro pueblo.
-Gracias Victoria por estas reflexiones sobre el presente político y legislativo y ojalá sean cada vez más las mujeres que se sumen a hacer política con las ideas feministas de cerrar brechas de desigualdad.
-Confío mucho en la fuerza de las mujeres en la política, soy también militante feminista y aspiro a tener representación en esta Argentina donde nos quedamos sin gobernadoras y donde las mujeres que hacemos política les debemos a las que vinieron atrás nuestro, a las que sacaron la ley de cupo en el ’91, las que sancionaron la ley de paridad en el ’17, la posibilidad de ocupar una banca a ella. Nos debemos todo eso y esa agenda de género, aunque no sean los tiempos de moda para este Ejecutivo nacional, va a seguir estando presente, porque necesitamos garantizar más mujeres en política para transformar la vida, con nuestra fuerza, a nuestra manera. Los varones han encargado de decir que donde hay dos mujeres hay tres problemas, pero nosotras les demostramos todos los días, que la capacidad de trabajo, de búsqueda de acuerdos y de resolución de los problemas, es realmente muy alta. Los hechos en la Cámara lo demuestran todos los días. Cuando hay mujeres en la conducción de Comisiones somos las que trabajamos, las que llevamos adelante, las que no nos detenemos, así que con esa vocación invito a aquellas que todavía no arrancaron por el camino de política que se dediquen a esto. Para quienes dudan, pero tienen ganas de militar arranquen por donde tengan ganas pero participen ya sea de una cooperativa, una escuela de un club de barrio, de la junta vecinal o de simplemente soñar con que podemos en red y colectivamente transformar nuestro país
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