Verraca, de Julieta Dal Verme

 

Un pacto con el diablo como eje narrativo, que enlaza amor, el deseo de ser y la esperanza de un mañana mejor

Roxana, una artista frustrada, decide hacer un pacto con el diablo para obtener talento y habilidades, y de una vez por todas dejar atrás el fracaso personal y triunfar en la vida. Resuelta a dar este paso, agenda una cita, que marcará el puntapié inicial de una obra cuya trama se vuelve cada vez más oscura al desnudar las ambiciones de éxito y los peligros a los que se puede sucumbir, en un acuerdo donde no sólo el alma está en juego. Así comienza esta ópera prima de Julieta Dal Verme, que es la novedad de abril de La Flor Azul.

“El pacto con el diablo es un tema caro a la literatura porque pone en escena el peor negocio posible entre dos partes desiguales”, dice del libro el autor Daniel Guebel. “En vez de recurrir a los ejemplos que nos ofrece la realidad más urgente, Julieta Dal Verme combina los antecedentes del Mefistófeles clásico con la conmovedora historia de amor entre una mujer de espíritu perturbado y su chancha favorita, probando que sabe teclear sin caer en los abismos de la perversión y ofreciendo una prueba altamente satisfactoria de que el arte es siempre arte de defraudación de expectativas y apuesta a la magia de la transfiguración”.

Sobre la autora:

Julieta Dal Verme (Buenos Aires, 1971) es narradora, poeta y diseñadora. Es gestora de proyectos relacionados con el diseño y el arte. Tiene una formación académica heterogénea, que se nutre de la UBA y de talleres literarios. Publicó el libro de poesía Geometrías incompletas, además de poemas en diversas plaquetas. Verraca es su primera novela.

Frases:

“El diablo la citó en un bar pintoresco ubicado en San Telmo. Dos horas hubieran bastado para presentarse al encuentro en horario, e incluso un poco antes. Sin embargo, Roxana salió con tres horas de anticipación. Su plan era llegar tranquila, darse una vuelta por el baño, elegir mesa, pedir un café sin apuro y, sobre todo, asegurarse de que se disiparan los efectos del porro que había fumado antes del desayuno. En un principio iba a ser una seca nada más, y al final, de tan nerviosa que estaba, terminó fumándolo entero.

Flora, su chancha, la acompañó hasta la salida. Roxana le estampó un beso en el morro. Deseame suerte, le dijo. Esperó el colectivo bajo un sol oblicuo, que alejaba a varios metros de su cabeza la sombra del techito de la parada. Al cabo de media hora le transpiraban la frente y la nuca. Bajo la pollera larga, le resbalaban gotas de sudor que nacían a la altura de la cintura, se abrían camino por las piernas y bajaban hasta los tobillos metiéndose en las zapatillas que, como todo el resto de su ropa, eran de color negro”.

“Como es sabido, o en todo caso, según sospechaba Roxana, el demonio puede presentarse bajo diferentes formas, que elige según el contexto en el que le toque aparecer. Es posible que ahora se manifestara con un aspecto común y corriente para no llamar la atención. La preocupaba, entre otras cosas, cómo iba a hacer para reconocerlo. Quién sabe si se le daba por aparecer como una mujer, un niño, un viejo, un perro, una medialuna; podía esperarse cualquier cosa de este tipo. ¿Y si la dejaba plantada? Con el fangote que le había costado el ritual satánico. Para colmo, en el momento en que la médium logró hacer contacto le duplicó el valor acordado inicialmente. Qué pilla.

Una posibilidad era que se le apareciera un galancete, estilo Don Johnson, una representación del demonio que se había puesto de moda en las series yanquis. Roxana lo imaginaba lánguido y silencioso. Como un Gustavo Adolfo Bécquer. O más turbio, tipo Vlad Tepes. En cambio, si se parecía al Lucifer de Cabanel, sería joven, pelirrojo y de mirada torva. Era obvio que no iba a caer un mamarracho con cuernos, cola bífida o pezuñas de cabra”.

Sobre la editorial

La Flor Azul es una editorial autogestiva de Argentina. Edita desde 2020, tiene casi veinte libros en su catálogo y está compuesta por cuatro personas que trabajan en conjunto y se distribuyen las tareas de edición, corrección, relación con las imprentas, distribución y promoción, entre otras.

El catálogo tiene varias líneas: novela contemporánea, no ficción, crónica, ensayo histórico, muchos de estos últimos referidos a la Patagonia y a los pueblos originarios, y está integrado por autores de renombre, como Márgara Averbach, David Viñas, Juan Forn, Dalmiro Sáenz, Alejandro Winograd; y también por autores noveles, en especial de novela.

IG: @laflorazuleditorial

FB: @laflorazuleditorial

 

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