Hasta la monarquía de Arabia Saudita suscribió el documento que los jefes de Estado de la Cumbre del G 20- que se realizará en noviembre en Río de Janeiro- elevarán sobre tema de género.
De hecho Argentina fue el único país que no firmó en las reuniones previas que se hicieron en Brasil días atrás donde secretarias de Mujeres de Igualdad de los países miembros consensuaron los temas generales.
La representante de temas de género del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, Vanessa Dolce de Faria, escribió en X tras la firma del documento: «Cuando la extrema derecha avanza, las mujeres pierden. Argentina es el único país del G20 que no se suma al consenso sobre igualdad de género»
El documento liderado por el equipo de género del presidente brasileño Lula Da Silva propone «promover la igualdad de género, la autonomía económica y la economía y los sistemas de cuidado del cuidado; eliminar la misoginia y prevenir y poner fin a la violencia de género; e impulsar acciones climáticas sensibles al género».
«Se trata de un texto importante porque es la primera vez que el G20 crea un grupo específico para abordar directamente la equidad de género y que concluye con importantes recomendaciones», valoró la ministra brasileña de Mujeres, Cida Gonçalves, en la rueda de prensa posterior a la firma del documento.
La ministra indicó que hubo diferencias en el debate por el documento, pero resaltó que el acuerdo general de los países –a excepción de la Argentina– fue que «no es posible que en pleno siglo XXI haya cualquier retroceso en las conquistas de los derechos de las mujeres, como el derecho a trabajar, a un salario igual y a la dignidad».
Mientras que la viceministra de Mujeres de Brasil y coordinadora del Grupo de Trabajo del G20 sobre el asunto, Maria Helena Guarezi, resumió el documento al indicar que el acuerdo común entre las principales potencias del mundo fue que la igualdad de género beneficia las economías, ayuda a elevar el PIB y mejora la calidad de vida de las personas. «El G20 coincide en que no es posible un mundo sustentable, un mundo con una economía justa, sin la participación igualitaria de hombres y mujeres», sostuvo Guarezi.










