Había denunciado a su ex pareja por violencia de género en noviembre del año pasado, pero nada impidió que él éste sábado la matara para luego suicidarse, dejando a dos hijos huérfanos de 5 y 7 años.
“Llamen a la policía, los niños están solos”, ese fue el “detalle”, el cartel, que el femicida de Florencia Guiñazú (39) dejó antes de suicidarse y luego de matar a su ex mujer para alertar a los vecinos y que uno de sus hijos, que se encontraba en la casa fuera encontrado a salvo.
Agustín Notto (33) es el nombre del asesino. Seguramente recordaremos más el de su víctima junto a la foto de ella con sus hijos, jugando al fútbol en el Club Atlético Argentino, o en sus redes promocionando marcas en su trabajo como modelo. Agustín Notto no soportó ser más la pareja de Florencia y la solución a su sentir fue matarla y luego suicidarse.

Florencia Guiñazú pasó entonces a ser un número más que será relevado por los Observatorios de Género el mes que viene. Se sumará a los 62 femicidios y transfemicidios que contabilizó MuMaLa (Mujeres de la Matria Latinoamericana) y sus dos hijos a los 72 niñxs huérfanxs de los tres primeros meses de este año.
Las políticas de género seguirán sufriendo el ajuste brutal desatado desde la asunción del gobierno de Javier Milei y lxs trabajadorxs que diseñaban políticas para prevenir estos hechos sangrientos seguirán siendo echados porque seguirán siendo un “gasto”
Pero su historia será contada en varios medios porque ella hasta el sábado existía. Vivía en Guaymallén, Mendoza, trabajaba de tatuadora y jugaba al fútbol. Era la madre de dos niños a quienes llevaba al colegio y había tomado la decisión de separarse de su pareja el año pasado.
El sábado a la noche su hija menor se encontraba en la casa de una de sus abuela pero su hijo mayor de 7 años estaba en una habitación jugando a la play station. Los vecinos escucharon ruidos y voces fuertes consistentes con una pelea y luego el silencio que anticipó el dramático final.
Notto estaba en la casa, en un lugar en el cual no tenía permitido estar porque sobre él pesaba una perimetral. Allí la asfixió con sus manos y luego se encerró en un armario y se quitó la vida con un cable coaxil. Los peritos forenses que llegaron al lugar alertados por los vecinos respecto del cartel que había quedado a la vista de todos en la puerta de la casa así lo determinaron.
El dirigente del Club Atlético Argentino, Alfredo Arias, donde jugaba Florencia expresó en los medios locales

«La verdad es que esta terrible noticia nos ha dejado totalmente devastados. Lo importante es no cerrar los ojos o mirar para otro lado. Tomando como antecedente este y otros casos similares, debemos tener una mirada más atenta a este tipo de situaciones y acompañar a todas aquellas mujeres que padecen en silencio situaciones de violencia que terminan en un final tan triste y desolador como este, que terminó con la vida de Florencia»,










