Un fallo vergonzoso en consonancia con un presente de vacío de justicia

Una burla.

Una provocación

Una vergüenza más

El 19 de noviembre, un día antes que se cumplan 35 años de la Convención sobre los Derechos de los Niños y a días del 25 N, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer el representante de un supuesto tribunal de «expertos juristas» leyó el fallo vía streaming  que absolvió a los jueces Juan Facundo Gómez Urso y Pablo Viñas. Ambos, junto a otro juez, Aldo Carnevale- que fue jubilado por María Eugenia Vidal sin tener siquiera la edad para hacerlo-  en noviembre del 2018 dejaron libres por el crimen de Lucía Pérez a Matías Gabriel Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Alberto Maciel ( quien murió el año pasado)

Estos jueces, en esta primera sentencia- que luego, gracias a la lucha de la familia de Lucía fue declarada nula- discriminaron a Lucía, ofendieron a la familia, les hicieron vivir un calvario, no le dieron la tutela y protección del estado a la víctima y ejercitaron punto por punto todo lo que no debe hacerse con una víctima mujer y niña. Se centraron en su vida, en sus costumbres, en su modo de vestir, de caminar, de actuar para determinar que en realidad había muerto sí, pero por una sobredosis y porque que había tenido “relaciones sexuales consensuadas” con dos varones, mayores de edad, que además de ser sus dealers  lavaron, junto a un tercero el cuerpo y lo plantaron en un lugar lejos de los hechos.

Todo esto hicieron estos jueces pero para la JUSTICIA de Argentina-y sobre todo,  en estos tiempos que corren donde el propio presidente  Javier Milei niega no solo las diferencias de género, sino también desfinancia todas las acciones que se realizaban  en territorios para  prevenir, erradicar y sancionar la  violencia por motivos de género,- estos jueces actuaron amparados  por la ley. No sólo no van a ser removidos de sus cargos, sino que van a volver  a los Tribunales de Mar del Plata y seguramente juzguen algún otro  femicidio defendiendo a los asesinos como hicieron en el caso de Lucía. De perspectiva de género… ni hablar…De Ley Micaela, tampoco, es un gasto, no hay plata grita Milei a viva voz.

La connivencia de los “expertos juristas” es vomitiva, la falta de empatía a la niña de 16 años que fue asesinada, hecho que fue comprobado en el segundo juicio no significa nada para ellos. Sí, para ellos, para los legisladores y los representantes de la justicia es importante cuidar a los suyos, proteger a los colegas, que no pierdan ningún privilegio.

Estos son los nombres del jury, es bueno escribirlos, recordarlos y guardarlos en la memoria son el el abogado Lisandro Benito, el presidente de la Suprema Corte Daniel Fernando Soria, el abogado Guillermo Sagues, la senadora Gabriela Demaría, los abogados Ramiro Alonso López, Carlos Valdez y Diana Fiorini, y los senadores Ariel Martínez Bordaisco y Gustavo Soos. Dos diputadas, Maite Alvado y Susana González, no intervinieron en la definición.

Es triste, es tremendo pero tenemos que recordar los hechos de los que hablamos :Lucía tenía 16 años e iba a la Escuela Media 3 de Mar del Plata. Los acusados en la causa fueron Matías Gabriel Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Alberto Maciel, quien murió el año pasado. Según la hipótesis de la causa, Lucía y Farías se habían conocido el 7 de octubre de 2016, cuando Farías fue a venderle marihuana a Lucía a la escuela, y la adolescente le habría quedado debiendo 100 pesos. Quedaron en verse al día siguiente.

Lo que pasó ese 8 de octubre de 2016 es lo que se investigó en la Justicia. Matías Farías (que en ese momento tenía 23 años) y Juan Pablo Offidani (entonces de 41) fueron a buscarla. La llevaron hasta la casa de Farías en el barrio Alfar. En el camino compraron facturas y cigarrillos. Al llegar a la casa, Offidani se fue. La fiscalía sostuvo que allí la joven fue drogada y abusada hasta la muerte, y que el cuerpo fue llevado a un centro asistencial de Playa Serena, luego de haber sido lavado y acondicionado con la ayuda del tercer acusado.

Las defensas negaron esas acusaciones. Afirmaron que las relaciones sexuales con Farías fueron consentidas y que la chica sufrió una asfixia tóxica producto del consumo de drogas que derivó en su muerte. Admitieron la venta de estupefacientes, pero pidieron la pena mínima.

El Tribunal Oral de Mar del Plata dio su veredicto en 2018. A dos de ellos los condenaron a ocho años de prisión, pero por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”. Por unanimidad se absolvió a los tres imputados por el abuso sexual y femicidio de Lucía Pérez.

El segundo juicio se llevó adelante en 2023. El tribunal condenó en este a Matías Gabriel Farías y Juan Pablo Offidani. Farías recibió prisión perpetua como autor del abuso sexual con acceso carnal agravado por el suministro de estupefacientes en concurso real con femicidio. Offidani recibió 15 años como partícipe necesario.

El fallo ordenó además investigar la presencia de “terceras personas” en virtud de lo que surgió de la pericia forense hecha en la escena del crimen, donde se encontraron rastros genéticos humanos no atribuidos a los involucrados en este juicio.

Los jueces impunes protegidos por el aparato cómplice

 

Desde noviembre de 2021, los integrantes del tribunal oral que llevaron adelante el juicio se encontraban suspendidos, con el 40 por ciento del sueldo embargado. Uno de ellos decidió renunciar para jubilarse. Los otros dos enfrentaron desde la semana pasada un jury acusados de mal desempeño. Sin embargo por unanimidad y a lo largo de 79 páginas se sostuvo que los jueces no podían ser removidos y se les devolvió a su puesto, reintegrándoles el 40 por ciento de su sueldo.

Durante el jury  el fiscal general de San Martín, Marcelo Lapargo, a cargo de representar a la Procuración General, como el abogado de la familia, Martín Olari Ugrotte, afirmaron que en la primera sentencia existió una “discriminación” hacia Lucía Pérez que provocó “daños irreversibles”, que “mancillaron el honor y la memoria de una niña” y que lo fallado por los magistrados “no fue un error, sino una decisión”.

Conocida la decisión respecto del  jury Marta Montero y Guillermo Pérez, padres de Lucía, expresaron su profundo dolor e indignación:. «Una vez más dejaron sin justicia a Lucía y a tantas otras Lucías que tampoco la tendrán», afirmó Marta Montero, visiblemente conmovida y aseguró “El fallo fue una decisión mafiosa. Es una vergüenza lo que hicieron. Ni siquiera tuvieron el decoro de mirarnos a la cara; lo comunicaron a través de una pantalla y ni siquiera nos permitieron ingresar al enlace. Este poder judicial corrupto seguirá tomando decisiones de esta índole porque saben que están protegidos», afirmó

Por su padre Guillermo aseguró:  «Seguiremos luchando, por Lucía y por todas las hijas que este sistema les ha arrebatado. No nos rendiremos ante esta mafia judicial. Vamos a recurrir a todo lo que esté a nuestro alcance porque esto no puede quedar así»

«Este fallo es un mensaje terrorífico para la sociedad. ¿Qué le decimos a las mujeres que salen a reclamar sus derechos, sabiendo que estos jueces volverán a dictar fallos con total impunidad?», se preguntó Marta.

Este jury había sido una gran oportunidad para el sistema democrático, un verdadero precedente histórico sobre el control social y político al Poder Judicial que en nuestro país viene dando muestras de una impunidad absoluta. Imposible no recordar la lista extensa de jueces que juegan al tenis en la Casa Rosada  con Macri o  los viajes  de jueces fiscales y funcionarios a  Lago Escondido, propiedad de Joe Lewis que por supuesto meses después terminaron absueltos por…oh casualidad…. la misma justicia cómplice.

El final del jury fue una tristeza incluso administrativamente. Los funcionarios no tuvieron ni la valentía de dar la cara, el secretario del jury Ulises Giménez leyó el comunicado en forma virtual informando la decisión unánime. Eso sí, para aplacar ánimos se aseguró  que se iba a solicitar a la Suprema Corte “la posibilidad de optimizar la capacitación en materia de género” ( sin apuro y solo si hay plata para esa nimiedad)

Para que todo resulte aún más paradójico y contradictorio este año la Corte Suprema bonaerense aprobó una Guía Práctica para que jueces y juezas apliquen la perspectiva de género que justamente cita ese fallo. La guía señala: “La estereotipación debe ser desarticulada” porque “trae como consecuencia la negación de un derecho, la imposición de una carga mayor o degradación, provocando de ese modo la perpetuación de prácticas que entrañan violencia y discriminación desde el Poder Judicial, pudiendo caer en violencia institucional”.

Una noticia más lamentablemente, otro hecho para nuestra hoguera, otro hito en nuestro país de una justicia que no solo no es justa  sino que se autoprotege, es cómplice con los irresponsables y no cumple el  deber  de eso por lo que tanto juran sobre una biblia cuando  son nombrados.

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