Tres vidas, de Gertrude Stein

Tres vidas narra las historias de tres criadas de principios del siglo XX con un estilo modernista.

En su primera novela, publicada originalmente en 1909, Gertrude Stein plasma con ironía las promesas de libertad del nuevo siglo en los Estados Unidos.

Publicada por Palmeras Salvajes, editorial dedicada a obras de ficción y no ficción de literatura angloamericana e inglesa.

Tres vidas, de Gertrude Stein, obra publicada por la editorial Palmeras Salvajes, relata las historias de tres criadas de principios del siglo XX, incapaces de reflexionar sobre la miseria de sus vidas definidas por la pobreza, la obediencia y el trabajo a destajo.

Con un estilo narrativo moderno, recursivo y claustrofóbico, sus personajes manifiestan el deseo femenino en balbuceos maníacos que hacen eco en el cubismo y los lenguajes vanguardistas de la época.

Las historias de Anna, Lena y Melancta reflejan un universo femenino sofocado por los patrones decimonónicos de la buena conducta, el olvido de sí y el sacrificio, propios de las mitologías puritanas impuestas sobre el cuerpo de la mujer. En estos relatos, Stein desafía el espíritu antierótico norteamericano y arroja al mundo una imagen sensual, un deseo palpitante que puja por ser visto, aunque termine condenado al fracaso.

A través de un nuevo lenguaje, Stein plasma con ironía las promesas de libertad del nuevo siglo en los Estados Unidos, donde aún se reproducen fábulas clásicas de marginalidad y represión femeninas. Y en un homenaje magistral a Flaubert, la autora conjura a la abnegada sirvienta de Un corazón sencillo; al igual que Félicité, este trino de criaturas invisibles para el mundo se rinde finalmente a su propio agotamiento físico y espiritual.

Palmeras Salvajes inauguró su catálogo con Risa negra (Dark Laughter), de Sherwood Anderson, con traducción de Márgara Averbach, y publicada originalmente en 1925. Tres vidas de Gertrude Stein es su segundo libro.

Sobre Gertrude Stein

Nació en 1874, en Pensilvania, Estados Unidos, y murió en 1946 en Neuilly-sur-Seine, Francia. Novelista, poeta y dramaturga, se erigió en figura fundamental para el arte moderno. A principios del siglo XX se radicó en París, donde se convirtió en una gran coleccionista de arte.

También, ofició de mecenas para la llamada Generación perdida, un grupo de escritores norteamericanos que decidió instalarse en París tras la Primera Guerra Mundial, entre los que se encontraban Ernest Hemingway, Sherwood Anderson y F. Scott Fitzgerald. Influenciada por el cubismo de Picasso y las técnicas vanguardistas de la época, Stein se convirtió en una precursora de la escritura modernista.

Sus trabajos más destacados son La autobiografía de Alice B. Toklas (1933), The Making of Americans: Being a History of a Family’s Progress (1925) y su primera novela, Tres vidas, publicada en 1909.

Sobre la editorial

Palmeras Salvajes es una editorial fundada en Buenos Aires, que publica textos de ficción y no ficción de impronta angloamericana e inglesa. Su catálogo abarca traducciones nuevas y actualizadas de autores clásicos y contemporáneos, a partir de una cuidadosa curaduría y un diseño editorial de calidad.

Busca abordar una pluralidad de voces narrativas que permitan repensar la relación entre pasado y presente, y el vínculo que se establece entre las literaturas nacionales y regionales del mundo literario.

Frases del libro

“Melancta necesitaba que Rose le permitiera aferrarse a ella. Rose era una negra sencilla, huraña y egoísta, pero era fuerte. Rose se comportaba de manera decente, sabía cómo lograr una tranquilidad decente. Rose sabía muy bien lo que quería, y sabía muy bien cuál era el camino correcto para conseguir lo que quería, y nunca tuvo ningún tipo de problemas que la desconcertaran. Y así fue como Melancta Herbert, sutil, inteligente y medio blanca, quiso, ayudó y se desvivió por servir a Rose, tosca, decente, ordinaria, hosca, infantil y negra. Y ahora Rose, inmoral, promiscua y perezosa, iba a casarse con un buen negro mientras que Melancta, con su sangre blanca, su atractivo y su deseo por una buena posición quizás nunca lograría casarse de manera legal. A veces, cuando pensaba en cómo estaba hecho su mundo, Melancta, compleja y deseante, se llenaba de desesperación. Con frecuencia se preguntaba cómo podía seguir viviendo estando tan triste. A veces Melancta pensaba en el suicidio, porque creía que era lo mejor que podía hacer».

“Las niñas que se crían con cuidado y vigilancia siempre encuentran momentos para escaparse al mundo, donde aprenden qué caminos conducen a la sabiduría. Para una niña criada como Melancta Herbert, escaparse resultaba mucho más fácil. Muchas veces andaba sola, a veces con alguna compañera de búsqueda, y vagaba y se detenía, a veces en las playas de maniobras del ferrocarril, a veces en los muelles o alrededor de los edificios nuevos donde trabajaban muchos hombres. En ese momento, cuando la oscuridad lo cubría todo, ella empezaba a reconocer a tal hombre o a tal otro. Melancta avanzaba, ellos respondían, después ella un poco se arrepentía, débilmente, y nunca sabía qué era lo que la retenía realmente. A veces casi llegaba hasta el final y, entonces, la fuerza que había en ella de no saber lo que quería de verdad detenía al hombre común en su intento. Era una experiencia rara, llena de ignorancia, poder y deseo. Melancta no sabía qué era lo que quería con tanto empeño. Tenía miedo y, sin embargo, no comprendía que en este asunto era realmente una cobarde”.

IG: https://www.instagram.com/palmeras.salvajes/

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí