Una nena de 13 años tiene derecho a jugar, a educarse, a andar en bicicleta. Tiene derecho a jugar con sus amigxs, pasear, conocer, curiosear, preguntar, reír. Pero entre todos sus derechos, entre todo lo que puede o debe hacer una niña de13 años no está, con seguridad ir a un hospital con un “ dolor de panza” y terminar pariendo un bebé, sin haber imaginado siquiera que estaba embarazada.
El caso sacude Saladillo. Los vecinos indignados al conocerse la historia, fueron contra todo los que creen pueden haber sido causantes o cómplices de este aberrante abuso infantil que cambió la vida de esta niña.
Los hechos se conocieron la semana pasada cuando la menor, con su madre llegó al Hospital Posadas por un “dolor estomacal”
El director del Hospital que atendió a la niña y al parto, Pablo Moscatello advirtió que existen «un montón de pautas de alarma» pero que, al negarle los padres cualquier tipo de atención médica, no se pudieron detectar.
La niña llegó al hospital con un embarazo de 35 semanas y con trabajo de parto. Luego de atenderla a ella y a su bebé se realizó la denuncia correspondiente y la menor está siendo asistida por el gabinete psiquiátrico del hospital y de la Defensoría de Niñez y Adolescencia de Saladillo.

No tiene permitido ver ni a su mamá ni a su padrastro hasta que la Justicia no determine por qué nunca hubo un control, consulta o denuncia y, sobre todo, quien abusó de la pequeña.
El director informó además que tanto la nena como la bebé «están bien» y «en observación continua», con «visitas restringidas» para resguardar su privacidad. «Hoy están en guarda en el Hospital por una actuación judicial, hasta que definan en qué situación van a seguir», sostuvo.
«Realmente es algo que nos pega fuerte como padres y seres humanos. Estamos hablando de una criatura de 13 años que evidentemente ha sido vulnerada en todos sus derechos y sufrió una transformación en su vida que lamentablemente no va a tener retorno en un montón de cuestiones», concluyó.
Pueblada en Saladillo
Al conocerse esta noticias los vecinos acusaron a la propia familia de otros episodios de abusos previos contra la nena y sus hermanos.
El sábado pasado una protesta para reclamar el arresto de los supuestos responsables del abuso terminó en incidentes y un intento de linchamiento que dejó varios heridos.
Algunos de los vecinos de la nena abusada, aseguraron que la pareja habría obligado a la menor a ejercer la prostitución en la vivienda familiar, otros apuntan al padrastro como su abusador.
El caso quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°2 Saladillo, a cargo de Roberto Javier Berlingeri que determinó que la madre y su pareja sean investigados por presunto abuso sexual.
Los hechos indignantes llevaron a los vecinos a hacerse presente en distintos lugares exigiendo respuestas y justicia. Un grupo intentó, incluso prender fuego la casa de otra fiscal. Se trata de Patricia Hortel, que no es la que investiga el caso, ya que es la titular de la UFI Nro. 1, pero que cobró popularidad por sus polémicos dichos cuando Saladillo vivió el espantoso femicidio de Rocío González en junio de 2023. La víctima fue asesinada a balazos por su compañero de trabajo que la acosaba hacía más de un año y al cual había denunciado a la justicia en dos oportunidades.

Patricia Hortel, la fiscal a cargo, en declaraciones a la prensa culpó a la propia víctima de su femicidio: dijo que no se hizo respetar ni se defendió. La propia Ministra de las Mujeres y las organizaciones feministas salieron a repudiar las declaraciones de la funcionaria, que, cada vez que intentó explicar más lo que quiso decir, dejó más en claro los estereotipos que acarreaba respecto de las mujeres que “ se dejaban ser violadas o asesinadas”.
Comunicado de la Municipalidad de Saladillo
El municipio por su parte aseguró que «no existían denuncias previas de vecinos, del sistema educativo, ni del sistema de salud que hubieran alertado sobre esta situación» y calificó el hecho como un «aberrante abuso sexual infantil».
También expusieron en el comunicado que : «Es importante destacar que previamente a este hecho no se habían registrado denuncias formales, de vecinos, ni del sistema educativo, ni del sistema de salud que hubieran alertado sobre esta situación, lo cual impidió la intervención previa de los organismos correspondientes».
«Desde el momento en que se presentó la denuncia formal, la joven se encuentra bajo el resguardo y la protección integral de los organismos de Niñez del Estado Municipal, garantizando su seguridad y brindándole un acompañamiento profesional y humano en esta compleja situación», remarcaron.
Lo cierto es que a días que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires levantó todos los contenidos de la ESI y que el propio gobierno nacional en su cruzada antifeminista puso en “revisión” esas mismas herramientas, incluso sacando la canción de Canticuénticos «Hay Secretos» y otras de María Elena Walsh, con la cual los docentes trabajaban los abusos intrafamiliares- esta semana otra niña es madre, una niña que debería estar en una hamaca, que debería estar disfrutando de sus vacaciones, que ha tenido un pasado de abusos que nadie, ningún organismo logró ver, prevenir, intervenir, y que hoy es noticia, hoy que ya es tarde, definitivamente muy tarde para ella y su futuro.










