Hace casi 16 años en La Plata nació el Proyecto Arbórea, no llevaba ese nombre en ese momento, pero sí la semilla de lo que se convirtió. Liderado por la artista visual y ambientalista Andrea Suárez Corica, esta propuesta se mueve por las veredas de las ciudades y dialoga con los vecinos con un tema en común: los árboles.
Con más de 40 expediciones realizadas y numerosos mapeos la experiencia llegó a escuelas y centros culturales, enriqueciéndose en su paso con poesía y música.

Andrea nos cuenta ese inicio en el tiempo que la tuvo como protagonista a ella y a su hijo Juan Manuel: “Nace de un muy hermoso malentendido con la señorita Silvia de la Escuela 10, ante el gran saber que tenía mi hijo Juan , en ese momento de 7 años, sobre los árboles” Y la anécdota continúa con el asombro de la “señorita” ante la respuesta de Juan sobre qué arboles conocía, cuando muy seguro y serio nombró la acacia Constantinopla, el parasol de la china y el crespon. Al explicar que su gran saber se debía a su mamá, la maestra creyéndola botánica, ingeniera agrónoma o forestal, le pidió dar una charla en la escuela. La invitación que fue aceptada, culminó con la creación de un “Bosque ambulante”, donde madre e hijo mostraron su colección de hojas, semillas y fotografías. Ese Bosque Ambulante no lo sabía todavía, pero ya era el Proyecto Arbórea.

Observar lo cercano y deconstruir la mirada hegemónica del paisaje urbano
Proyecto Arbórea fue creciendo y enriqueciéndose de experiencias con los años, como los propios árboles que observan e investigan.
Si bien nace en la vereda de la casa de Andrea cuando salieron por el pasillo, dónde ella y su hijo se preguntaron el nombre del árbol que veían siempre, se fue nutriendo con las charlas con los vecinos, los dueños de los invernaderos, los especialistas y horas y horas de lectura.
En estos años fue sumando distintos objetivos. El primero “observar lo próximo, lo más cercano que tenemos que son esos seres vivos que nos acompañan en todos nuestros trayectos diarios que son los árboles” asegura Andrea.
También se propone “deconstruir esa mirada hegemónica sobre el paisaje urbano”, no pensar que solo el otoño o una estación determinada es la ideal para observarlos y apreciar lo que ofrecen en cada etapa del año y de su crecimiento.

Andrea Suárez Corica nos cuenta también la importancia de, en cada expedición, mirar cada árbol en particular, con su historia de vida y su singularidad pero también su contexto tener una “mirada global y no fragmentada de la situación” y asegura: “Es una conversación sobre los árboles pero para pensarnos nosotros mismos como habitantes de la ciudad, como construimos nuestro habitar en la ciudad y de qué manera convivimos con las otras especies”
Proyecto de vida, de amor y de aprendizaje
Del diálogo de una madre y un hijo, de la curiosidad de ambos, de la complicidad de hacer algo a la par y del amor por nuestro medio ambiente Proyecto Arbórea es un proyecto para todas las edades.
“Participan niñeces, participan personas de mucha mucha edad, se va armando el ritmo entre todos y se va entramando una conversación muy curiosa sobre esos seres” nos cuenta y agrega “Cada expedición es distinta y cada ejemplar es como un ser humano: va cambiando”

Y nos explica los cambios profundos que una misma especie puede sufrir a través del año, con situaciones como el cambio de clima, los cuidados y/o los ataques- siempre de los seres humanos- las sombras, el accionar de los insectos y otros condicionamientos que sufren los ejemplares. Todo esto hace que la investigación que se hace sobre ellos, sea infinita y que siempre se tenga que mirar 360 grados a su alrededor para entender sus particularidades.
“El Proyecto Arbórea tiene su Comunidad Arbórea. Son los reincidentes arbóreas que son las personas que van a casi todas las caminatas, me escriben permanentemente y me comentan de una manera muy interesada y comprometida No podría decir que estoy sola en el proyecto de ninguna manera, estoy acompañada por la gente que vuelve, que recomienda el proyecto y también por los profesionales que me han asesorado y lo siguen haciendo”- subraya Andrea.
Las Narradoras Orales, poetas y músicxs se han sumado a las expediciones apostando a todos los sentidos para dialogar con la naturaleza y para construir una relación sana con nuestro entorno, entendiendo que no es lo mismo tener un árbol que no tenerlo y, como nos dice Andrea “tener un árbol, también es un derecho a tener un ambiente sano y sombra”.
“Es una conversación sobre los árboles pero para pensarnos nosotros mismos como habitantes de la ciudad, como construimos nuestro habitar en la ciudad y de qué manera convivimos con las otras especies”
Expedición a la vista
Este domingo Proyecto Arbórea realiza una nueva expedición urbana a las 16 horas y el lugar de encuentro es Radio Futura ubicada en la calle 5 y 75.
Desde allí junto al equipo del programa radial “De pueblos y caminantes” recorrerán la manzana para conocer los árboles, entrenar la mirada con intervenciones y relatos y música durante toda la travesía.

La actividad culminará en la radio con un recital y es libre y gratuita.
Proyecto Arbórea
@proyectorarborea
@andreasuarezcorica








