Los gobiernos de derecha en el mundo, y particularmente en nuestra región tienen como enemigos acérrimos las mujeres y las diversidades sexuales. Así como el vocero presidencial de Milei, Manuel Adorni no puede pronunciar la palabra “lesbianas” y evita calificar el crimen de Barracas como un ataque lesboodiante, en el limítrofe país de Perú su presidenta Dina Boluarte califica a las personas trans como “enfermos mentales”
A pesar de que ya hace 17 años la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades Perú acaba de publicar un decreto que hace retroceder a ese país al medioevo.
El decreto supremo N° 009-2024-SA, que lleva la firma de la presidenta Dina Boluarte, consiste en una actualización del Plan Esencial de Aseguramiento en Salud (PEAS), documento que contiene una lista detallada de las condiciones, intervenciones y atenciones que son financiadas a todos los asegurados y que rige en los centros de salud públicos y privados de Perú.
El dato es que el Ministerio de Salud incorporó nuevos diagnósticos en la categoría de trastornos mentales y del comportamiento.
El transexualismo, el transvestismo de rol dual, el trastorno de la identidad de género en la niñez, otros trastornos de la identidad de género, el transvestismo fetichista y la orientación sexual egodistónica fueron consignados ahora en ese capítulo que los considera problemas de salud mental.
La decisión fue repudiada por distintos activistas y grupos defensores de derechos humanos, entre ellos el colectivo Más igualdad Perú, que empezó a recolectar firmas para enviarle una carta al ministro de Salud, César Vásquez, exigiéndole la derogación del decreto.










