Un tribunal de Santa Fé sentenció a prisión perpetua a Héctor Damián Barrero por “transfemicidio agravado por el vínculo y por violencia de género”, además de “abuso sexual con acceso carnal”
Se trata de un hito histórico porque fue la primera condena de este tipo en la provincia y la segunda a nivel nacional. Barrero había asesinado a la activista y referente santafesina Alejandra Ironici en agosto de 2022

Alejandra Ironici fue una referente del colectivo trans, impulsora de la mesa Ni una Menos en Santa Fe, luchadora por los derechos de todas y todes. Una mujer que hizo todo para escapar de ese destino de tantas mujeres, travestis y trans A pesar de lo difícil que es para quienes se alejan de la heteronorma y de los estereotipos de género Alejandra fue consiguiendo logros, no sin luchar y sin sufrir. Como muchas fue echada de su casa a los 18 años, por trans, y desde su Vera natal llegó a Santa Fe capital en busca de oportunidades. Luego de perder un trabajo comenzó a pujar por que le reconocieran su identidad y en 2010, dos meses antes de que se sancionara la ley de identidad de género ella, en la Casa de Gobierno de Santa Fe recibió de manos de Antonio Bonfatti, el entonces gobernador su partida de nacimiento y su DNI rectificados.

Ella ese día dijo “Empieza mi nueva vida. Voy a salir con la frente en alto, orgullosa de lo que soy. Sin tener que esconderme, porque no cometí ningún delito. Lo único que hice fue elegir una vida diferente. Eso implicó que se me nieguen un montón de derechos”
Por lo histórico de ese día realizó muchas notas de prensa en donde contó que quería conseguir trabajo y realizarse una vaginoplastía. Al año siguiente ya había cumplido las dos metas. Pero siempre desde la lucha de hecho fue la primera mujer trans en realizarse ese procedimiento quirúrgico a través de la obra social en un hospital de Buenos Aires.
Alejandra sabía, que todo eso que iba consiguiendo era el camino para las que venían atrás y eso la llenaba de satisfacción y orgullo Tuvo varios trabajos, un paso por la Subsecretaría de Diversidad Sexual de la provincia y trabajó en los hospitales Iturraspe y Sayago.
A la par impulsó desde su activismo el cupo trans travesti en distintos niveles del Estado y organismos nacionales y cursaba la carrera de abogacía en la Universidad Nacional del Litoral, donde también impulsó el cupo trans en el ámbito universitario.
Es que la inclusión educativa y la presencia de personas del colectivo en la educación para ella era primordial porque consideraba que esa inclusión iba a ir haciendo que la sociedad las fuese aceptando cada vez más. De hecho ella y Lucy Giménez fueron las primeras docentes trans en escuelas secundarias de la ciudad
También Alejandra fue encargada de organizar la mesa Ni una Menos en Santa Fe y coordinar el Movimiento por la Integración Social, Étnica y Religiosa (MISER), una organización no gubernamental que pregona los derechos de las personas indistintamente cual sea su religión, etnia o sexualidad.







