“Pequeñas cosas hermosas” de Liz Tigeelar

 

De las series que uno puede ver por la plataforma de Disney + Las Brujas que Salem les recomendamos una de una temporada de 8 episodios, que se estrenó hace muy poco y se llama PEQUEÑAS COSAS HERMOSAS

Está escrita y dirigida por una mujer, la estadounidense Liz Tigeelaar y protagonizada también por otra mujer, cuyo personaje es una especie de antiheroína.

La serie se presenta como una propuesta para utilizar como escape diario de nuestra rutina y es ideal además, si lo que tenemos ganas de ver pasa por un buen guión, donde hechos bastantes dramáticos están tamizados con una suculenta  dosis de humor, absurdo y exageración.  

La actriz protagonista es una mujer de cuarenta y tantos que la vamos a reconocer al instante porque era la amiga que se hizo pasar por psicóloga de la protagonista de “Cómo perder a un hombre en diez días”( película protagonizada por Kate Hudson y Matthew McConaughey,  Se trata de Kathryn Hahn. Ha estado en el  reparto de muchísimas películas y series y los protagónicos se le han dado ya con el correr de los años, ya sea por esta serie PEQUEÑAS COSAS HERMOSAS, como por otra que es, de hecho mucho más exitosa, que se llama “Agatha ¿quién si no?”, una   propuesta de Marvel que traducida llegó al país  como Agatha en todas partes, que se estrenó  el año pasado y toma un personaje de otra serie también protagonizada por Kathryn que es  WandaVisión , donde de una vecina entrometida se  convierte en una bruja con grandes poderes llamada Agatha Harkness

Pequeñas cosas hermosas trata sobre la vida de Clare Pirce, una mujer que podríamos calificar  a primera vista como infumable: Grita, es neurótica- demasiado intensa diríamos acá en Argentina- pero a su vez no vamos a poder odiarla porque, tiene buenas intenciones  (aunque  todo lo que ella hace le va a complicar la vida a los demás y sobre todo a los que más ama.)

Ella aparece al principio de la serie peleada con su marido Danny quien está enojado con su mujer, porque le acaba de dar el dinero que estaba destinado a  la Universidad de la hija de ambos,  a su hermano (Lucas). Ya nos vamos a ir enterando porqué Clare más que hermana, es una madre para ese hermano.

La relación con su hija adolescente, Rae tampoco pasa por su mejor momento y como su marido la echó de la casa, la protagonista duerme – escondida- en una habitación con una anciana, en el geriátrico donde trabaja.

El trabajo por supuesto le va a durar poco y entre terapias de pareja e intentar ver de qué vive y sobre todo qué hace con esta crisis que la atraviesa por completo, aparece todo el tiempo su infancia y su adolescencia y un hecho que la marcó y que es un antes y un después en su vida: la muerte repentina de su madre Frankie,  por un cáncer fulminante, interpretada maravillosamente por Merritt Wever

Pasado y presente se van a entrelazar todo el tiempo sin problemas para el espectador porque muchas de las piezas del presente van a encajar cuando conocemos qué le pasó a Clare en su pasado y también porque  todo esto va a estar unido, hilvanado, capítulo a capítulo a través de un elemento externo pero que le da sostén a toda la historia. Es que Clare, va a comenzar a trabajar, sin quererlo al principio, contestando una columna en una publicación on line. En medio de su crisis ella se encuentra con un amigo que cursó con ella la carrera de Letras y que le dice que el es “Sugar”, la famosa mujer detrás de las respuestas de cartas de lectores que consultan sobre la vida misma y sobre cosas que le pasan. Al principio ella se ofende al enterarse que Sugar es un “hombre” pero él le propone que sea ella la quién se haga cargo de este trabajo. La primer respuesta es un rotundo no, ella no se siente capacitada para hacerlo  ya que  su vida es un caos y le parece hasta irónico ponerse a “dar consejos”, pero la insistencia del amigo y las ganas de volver a escribir cambian la decisión.  Capítulo a capítulo comienza a contestar las cartas. Para hacerlo apela a sus recuerdos, a sus propios problemas, y de alguna forma nos hace ver, a todos que estamos en el mismo barco, que quizás los problemas que tenemos no son los mismos pero que las emociones por las que atravesamos nos hacen humanos y nos igualan y que no hay respuesta para todo pero sí formas, caminos, herramientas para hacer frente a lo que nos pasa.

Es definitivamente una serie que habla de oportunidades, de que siempre se puede comenzar otra vez, torcer el rumbo, cambiar la dirección

Pequeñas cosas hermosas, al igual que Grandes pequeñas mentiras, o Pequeños incendios por todas partes son series que tienen similitudes en sus títulos y esto no es por casualidad, todas ellas la tienen de productora a la genial Reese Whiterspoon quien se dedicó luego de hacerse famosa con Legalmente rubia a producir lo que quiere actuar y a elegir a las mujeres que la rodean. Sus producciones siempre incluyen flashbacks, esto de cruzar escenas del pasado y del presente para mostrar cómo los temas que nos acontecen en el presente muchas veces están relacionados con ciertos traumas del pasado que nos persiguen y que tenemos que solucionarlos para poder continuar.

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