Desde el viernes pasado sus fotos, los datos de contacto y el pedido desesperado de la familia circula por medios y redes.
En los medios hegemónicos el espacio dedicado a su desaparición no fue tanto, era más interesante y medía más hablar de Milei, de los 29 millones conseguidos para seguir con la timba financiera, de la foto con Trump y del robo de la caja de seguridad a la casa de Pampita.
Pero en el mundo real, en la calle, en el barrio el clima cada vez se tensaba más y más.
Mientras algunos medios sin perspectiva de género ponían énfasis en la forma en que las chicas se ganaban la vida y las culpaban de haberse subido por sus propios medios a una camioneta e ir a una fiesta, la familia rogaba que investiguen, contaban que había un niño de un año que pedía por su madre, insistían que algo raro había pasado.
Hace unas horas la espera terminó. De la peor manera: “Aparecieron los cuerpos de las chicas buscadas” adelantaron la mayoría de los portales. No aparecieron muertas, las asesinaron. Y las asesinaron con saña, con asco, con bronca, con odio, con una violencia que es propiciada desde el mismo Estado y multiplicada por los trolls y reidores tan bien pagos…. con la nuestra.
Y la seguidilla de datos morbosos: perros rastreando, manchas lavadas con lavandina y las “bolsas con sus restos”. Esas bolsas tan parecidas a esos chistes espantosos ante los que nos indignamos las feministas estos días atrás, creados en escenarios de estaciones de servicio. Hace horas apenas tuvimos que salir a explicar que no, que no dan gracias, que a las mujeres nos matan, nos descuartizan y nos meten en bolsas en nuestro país y que hay sobrados casos de eso. Ahora no se ríen, ahora se dan cuenta tal vez, lo desubicado de sus videos.
Mientras algunos medios sin perspectiva de género ponían énfasis en la forma en que las chicas se ganaban la vida y las culpaban de haberse subido por sus propios medios a una camioneta e ir a una fiesta, la familia rogaba que investiguen, contaban que había un niño de un año que pedía por su madre, insistían que algo raro había pasado.
Mientras los familiares de Morena Verri (20), Brenda Loreley Del Castillo (20), y Lara Morena Gutiérrez (15) se descompensan, gritan piden justicia y toman las calles, quienes nos gobiernan siguen negando la violencia de género. Siguen insistiendo que a las mujeres no nos matan simplemente por ser mujeres, porque pueden, porque nos consideran objetos desechables, que esa, es una locura de las feministas que nos pasamos tres pueblos.
Y entonces tiran abajo el Ministerio de las Mujeres, desfinancian todas las leyes y los programas de ayuda y de prevención de las violencias y esa plata se la fugan, para mantener el dólar estable y el déficit cero. Ese plan económico maravilloso para unos pocos ricos y que no tiene un correlato en la gente, que cada vez pasa más hambre, que compra comida en cuotas, que ya no tiene trabajo y si tiene no le alcanza, y en ese caldo espeso los “narcos” hacen su fiesta, una fiesta propiciada por este gobierno que hambrea, violenta y profundiza desigualdades.
Hace unas horas la espera terminó. De la peor manera: “Aparecieron los cuerpos de las chicas buscadas” adelantaron la mayoría de los portales. No aparecieron muertas, las asesinaron. Y las asesinaron con saña, con asco, con bronca, con odio, con una violencia que es propiciada desde el mismo Estado y multiplicada por los trolls y reidores tan bien pagos…. con la nuestra.
“No nos dejen solas” piden las mujeres familiares de las chicas y nosotras, las feministas, las que militamos las desigualdades, las que denunciamos las violencias organizamos marchas en cada plaza, porque estamos hartas, porque ya no queremos explicar y explicar y volver a explicar solo queremos que no nos maten más. Hoy son Brenda, Morena y Lara pero cada 8 horas hay un intento de femicidio y cada 36 un femicidio. Todos los días la historia se repite; hijos que se quedan sin madre, familias destrozadas, asesinos que se matan por la culpa, son detenidos o simplemente “se escapan”.
No se trata de casos aislados, los femicidios son sistemáticos e históricos

No se trata de casos aislados, los femicidios son sistemáticos e históricos
Los datos que se manejan hasta ahora
Morena Verri, Brenda Loreley Del Castillo, y Lara Morena Gutiérrez eran intensamente buscadas desde el viernes. Hace apenas unas horas se confirmó que fueron víctimas de triple femicidio.
Distintas marchas convocadas por familiares y organizaciones se están realizando esta misma tarde. La central es en La Tablada.
Los cuerpos sin vida fueron hallados en la madrugada de este miércoles en una vivienda de la localidad de Villa Vatteone. Las cuatro personas detenidas en el maco de las investigaciones están acusadas del delito de «homicidio agravado».
La autopsia se está realizando y en breve se sabrá como las mataron
El ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, brindó este miércoles una conferencia de prensa con detalles del triple femicidio en Florencio Varela. Según afirmó el funcionario, las jóvenes fueron engañadas por una organización transnacional de narcotráfico que opera en la Ciudad de Buenos Aires y que, por motivos que son materia de investigación, perpetró una estrategia para asesinarlas.
«Convocamos a esta conferencia de prensa para comunicar que hemos encontrado lamentablemente sin vida los cuerpos de Morena, de Brenda y de Lara, las tres chicas que estábamos buscando desde el día sábado, cuando nos enteramos a las 21.30 que las habían visto por última vez con vida el viernes a las 21.30, cuando ellas subieron por sus propios medios y su voluntad a una camioneta en la rotonda de La Tablada», informó Alonso al comienzo de la conferencia de prensa.
Las jóvenes, aseguró el ministro bonaerense, se subieron al vehículo con intenciones de «participar de un evento al que las habían invitado, sin saber que estaban cayendo en una trampa organizada por una organización transnacional de narcotráfico que había perpetrado una estrategia para asesinarlas».
Los cuerpos de las víctimas fueron hallados en la madrugada de este miércoles, alrededor de las 2 de la mañana. «Tuvimos que hacer un trabajo minucioso porque estaban enterrados en un jardín. Recién en horas de la mañana pudimos encontrar señas particulares, tatuajes y vestimenta de cada uno que nos permitió a las familias presentárselos», detalló Alonso, al tiempo que confirmó que las familias ya reconocieron los cuerpos en la morgue judicial de Lomas de Zamora.
Actualmente, la causa está con secreto de sumario, por lo que hay detalles que todavía no pueden darse a conocer. «La investigación sigue, estamos muy avanzados en la trama de esta red», comunicó Alonso sobre la causa, en la que interviene la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR).
«Lamentablemente lo que vemos es lo que hace el narcotráfico. La droga como lo dijimos muchas veces recorre 2000 kilómetros para entrar en la provincia de Buenos Aires. En este caso, es una organización que tiene su comando operacional en CABA, en uno de los barrios de emergencia de la ciudad. Desde allí opera y tiene diferentes puntos de venta en el conurbano sur de la provincia», añadió el funcionario.
De a cuerdo a fuentes policiales, los cuatro detenidos en el marco de la investigación van a declarar ante las autoridades este jueves. Por el momento, permanecen recluidos en celdas separadas, para evitar la elaboración coordinada de una coartada para encubrir los hechos.
«Nosotros llegamos a esa casa a partir de tener la información de los teléfonos celulares (de las víctimas). Pudimos identificar el recorrido de Matanza, pasó por Lomas de Zamora, llegó a Florencio Varela (…). Hubo equipos de la DDI en CABA, en Berazategui, en Quilmes, en Lomas de Zamora, en Florencio de Varela, también en el peaje Hudson, que estuvieron revisando durante horas cámaras hasta poder dar con esta camioneta tracker que estaba adulterada», repasó Alonso.
En el curso de la investigación, la policía pudo determinar que «la camioneta original era una y esta era una camioneta adulterada, lo que nos permitía saber que había una estrategia premeditada con una serie de actos que buscaba lograr la impunidad de este asesinato».
A partir de un trabajo coordinado entre distintas localidades, un centro de monitoreo de Lomas de Zamora logró identificar la patente, lo que permitió, junto al análisis de cámaras de seguridad de Florencio Varela, «saber en qué barrio estaba la camioneta» y luego dar con «la casa donde la camioneta había dejado a las chicas».
Durante el allanamiento a la vivienda, «encontramos manchas hepáticas y un olor muy fuerte a cloro. Eso fue notificado por los investigadores al fiscal, quien ordenó sellar la casa y mandar a los mejores investigadores nuestros, el equipo de casos especiales junto con la brigada de perros, de droga, de restos humanos y de personas vivas, y allí se encontró en el fondo la tierra removida», donde estaban los cuerpos.
El móvil del crimen
La camioneta a la que se subieron las jóvenes en la noche del viernes, según informó Alonso, apareció incinerada a 100 metros la vivienda el día sábado. «Nosotros por diferentes hechos de la investigación estamos convencidos de que las chicas fueron asesinadas el propio viernes, entre las 11 y las 12 de la noche, y ahora estamos muy avanzados en escalar en la organización narco para dar con los autores intelectuales y materiales», manifestó el ministro.
«Sabemos que las chicas se desenvolvían y habitualmente paseaban y recorrían la zona de Flores en CABA. En ese contexto habrían dado con algunos integrantes de esta organización narcocriminal y por algunos detalles que estamos estableciendo, algún hecho que ocurrió derivó en esta venganza de esta organización que terminó asesinándolas», añadió Alonso, y lamentó: «Fueron engañadas para participar de este evento y en ese evento encontraron su muerte».
«Todo da cuenta de una venganza narco. Tres chicas de 20 años, de 15 años, que hayan sido asesinadas como han sido asesinadas… lo podemos llamar un ajuste de cuentas, una venganza por algún hecho. Sabemos que estas chicas estuvieron relacionadas con algunos integrantes de la estructura del comando de esta organización criminal. No tenemos los detalles de por qué pasó, lo que tenemos son las consecuencias», aclaró.
E insistió: «El móvil en nuestra hipótesis es ese: pasó algo, vieron algo, ocurrió algo, fueron utilizadas por otros para hacer determinada cosa. No lo sabemos todavía, lo tenemos que esclarecer porque es reciente. Lo que digo es que no fue una fiesta en la que pasó un homicidio, que se fue de las manos. No, desde el primero momento hubo una estrategia planificada minuciosamente con un ardid criminal para engañarlas y llevarlas a un lugar donde las mataron».
Durante el allanamiento a la vivienda que permitió dar con los cuerpos de las víctimas, la policía identificó a un hombre y una mujer, que quedaron detenidos. «Ellos dicen que fueron encargados de limpiar la casa», explicó Alonso.
Posteriormente, «a partir del trabajo de campo se pudo dar con los dueños de la casa, los que tenían la tenencia de esa propiedad, que serían los que están relacionados con la organización narco».
«Se intervinieron los teléfonos y a partir de un trabajo de redes se pudo dar con ellos. Se los detuvo y están los cuatro detenidos por homicidio agravado», señaló Alonso, al tiempo que aclaró que «hay más personas involucradas» que actualmente están siendo buscadas.
«Hay una trama que tiene que seguir investigándose porque tenemos mucha más información que no estamos brindando todavía», concluyó el ministro.







