La lista de los nominados dejó ver a la única argentina que estará presente en la premiación. Se trata de la inmensa Nathy Peluso por su álbum GRASA como Mejor Álbum Latino de Rock o Alternativo.
Que sea una artista mujer en una categoría muy masculinizada es un logro en sí mismo. La potencia y el profesionalismo de Peluso logró que llegue a este lugar y permite que otras mujeres sientan que pueden hacerlo también.
La cantante y compositora ha sabido mezclar géneros que van desde el hip hop hasta el soul y el jazz, aunque ahora incluyó el rock. Peluso desafía estereotipos y reclama un espacio que pocas mujeres han ocupado en la música alternativa.
La premiación de los Grammy 2024 será el 4 de febrero, y el nombre de la artista de Luján estará entre los artistas más destacados como Taylor Swift, Beyoncé y Billie Eilish, entre otros. Si bien muchos artistas latinos son reconocidos en los Latin Grammy, que premian exclusivamente a músicos de habla hispana y portuguesa, ser considerado en los Grammy tradicionales es un logro significativo que resalta la capacidad de un artista para trascender a otros países.
La nominación de Peluso pone en evidencia una de las principales críticas hacia los Grammys, la limitada diversidad en sus elecciones, ya sea de género, nacionalidad o estilo. La industria musical argentina en los Estados Unidos aún es selectiva en su reconocimiento, y esto se traduce en que artistas femeninas internacionales tienen menos probabilidades de alcanzar una nominación.
Los Latin Grammy, que se llevan a cabo desde 2000, destacan a artistas latinos en categorías propias, mientras que los Grammy tradicionales, creados en 1959, abarcan a músicos de todos los rincones del mundo, convirtiéndose en uno de los eventos musicales de mayor renombre, pero es necesario que, como otras premiaciones, revisen sus criterios de selección y consideren un abanico más amplio de artistas. Esto no sólo implicaría una mayor representación femenina, sino también un apoyo a artistas de diferentes estilos y de países que suelen quedar fuera del radar de los grandes premios.







