El Hospital Garrahan, principal centro pediátrico de alta complejidad del país informó que Salud de Nación decidió no asignar vacantes para la Residencia de Trabajo Social en 2025.
La noticia fue comunicada internamente el pasado 25 de abril y generó un fuerte rechazo en el sector.
Desde el Servicio Social del hospital explicaron que la residencia, vigente desde 2023, es la única en su tipo dentro de un nosocomio nacional dedicado a la salud infantil. El recorte no fue anunciado oficialmente, pero fue confirmado por directivos del hospital y replicado en redes sociales por profesionales del área.
“Esta decisión desvaloriza la profesión y su incidencia en procesos interdisciplinarios de salud pública pediátrica”, afirmaron en una carta pública. La medida también es vista como parte de un proceso de desmantelamiento de especialidades que no se enmarcan en el enfoque médico tradicional que impulsa la nueva gestión nacional encabezada por Mario Lugones.

La preocupación por el futuro de las residencias no se limita al Garrahan. A principios de abril, el Hospital Nacional en Red Laura Bonaparte fue el primero en encender las alarmas: allí tampoco se renovaron los cupos para la Residencia Interdisciplinaria en Salud Mental (RISaM), que incluye formaciones en terapia ocupacional, trabajo social, enfermería, musicoterapia, psicología y psiquiatría.
La decisión, afirmaron los trabajadores del Hospital, no responde únicamente a una lógica presupuestaria: mientras se recortan disciplinas como trabajo social, terapia ocupacional y musicoterapia, otras especialidades médicas incluso vieron incrementados sus cupos.










