Marta Montero sobre el jury: “El Estado no estuvo a la altura de las circunstancias de darle la justicia que ella necesitaba”

 

Esta  semana se llevó a cabo en el Anexo de la Cámara de Senadores de La Plata el jury contra los dos jueces que absolvieron a los asesinos de Lucía Pérez en el primer juicio. Se trata de Pablo Viñas y Facundo Gómez Urso, que, junto a Aldo Carnevale (jubilado en la actualidad) presidieron el Tribunal Oral en lo Criminal Nro 1 de Mar del Plata.

En el primer juicio desarrollado ante los jueces Gómez Urso, Viñas y Aldo Carnevale (quien no está en el jury por haberse jubilado) se retiró la acusación de encubrimiento contra Maciel y solo se condenó a Farías y Offidani por la venta de estupefacientes. Se desechó así la figura de femicidio al atribuirse consentimiento en las relaciones sexuales mantenidas entre Farías y la menor, y al no poder comprobarse la causa de la muerte.

El fallo fue apelado y además se denunció a los jueces por no haber tenido un criterio o visión de género, tanto por la conclusión jurídica como por las formas utilizadas en varios pasajes de la sentencia.

Tiempo después la cámara de casación ordenó un nuevo fallo y en marzo de 2023 los jueces Gustavo Fissore, Alexis Simaz y Roberto Falcone entendieron, por unanimidad, que estaba acreditado el abuso sexual con acceso carnal agravado por el suministro de estupefacientes del que fue víctima Lucía Pérez.

Tras 6 años llega este momento clave de jury

Las Brujas que Salem charlamos con Marta Montero, la mamá de Lucía Pérez quien se encuentra a la espera de la  resolución de este juicio.

¿Cómo transitaste estas dos jornadas del jury de  enjuiciamiento?

“Fueron jornadas difíciles porque es volver de nuevo hacia atrás. Hace 8 años que mataron a Lucía, tuvimos un juicio a los dos años, después de ese ese juicio pasó lo que pasó que ellos dejaron absueltos a los culpables por el femicidio de Lucía. Dejaron libres a los tres, a uno de ellos ni siquiera lo dejaron absuelto, lo dejaron libre sin culpa ni cargo y murió hace un tiempo sin haber pagado por lo que hizo.   Luego se realizó el juicio y ahora estamos atravesando el jury contra estos dos jueces.

Es realmente muy largo…

Sí, es muy difícil. Porque la justicia te lleva a esto.  En algún momento alguien me preguntó por qué hiciste esto Marta y yo les dije, no solo somos Marta y Guillermo, son también los 23 legisladores que leyeron esta sentencia y vieron que era un espanto, que Lucía jamás tuvo tutela judicial. El Estado no estuvo a la altura de las circunstancias de darle la justicia que ella necesitaba. Es terrible lo que hicieron.

Si, eso es lo que dejó muy claro el fiscal General de San Martín Marcelo Lapargo que representa la Procuración General

Tal cual es simple, cualquiera que trabaje en una repartición sea pública, sea privada, cualquiera de nosotros si hace algo mal vamos a tener un apercibimiento, algo nos va a pasar. Nos van a echar o algo nos va a ocurrir.

Esta gente hizo todo mal. Uno se jubiló en ese momento (Aldo Carnevale), que nunca debería haberse jubilado, porque ni la edad tenía, pero es tal la impunidad que tiene esta gente. Y además se lo permiten, porque la gobernadora María Eugenia Vidal nunca tendría que haber permitido que se jubile. Y estos otros (Pablo Viñas y Facundo Gómez Urso) como son tan impunes pensaron que no les iba a pasar nunca nada, pensaron que esto ya estaba terminado.

Se mueven en un círculo, en una elite que creen que pueden hacer lo que quien con “las negras”, con “los pobres, como lo dijo el fiscal muy claro. El dijo que si hubieran dicho de Lucía que era negra o que era judía, los hubieran condenado, pero como hablaron de su conducta sexual no pasó nada, como si hubiera derecho a hablar sobre la conducta menor de una menor, de una mujer.

Esta gente hizo todo mal. Uno se jubiló en ese momento (Aldo Carnevale), que nunca debería haberse jubilado, porque ni la edad tenía, pero es tal la impunidad que tiene esta gente. Y además se lo permiten, porque la gobernadora María Eugenia Vidal nunca tendría que haber permitido que se jubile.

 

Un momento más de lucha, un momento más difícil para atravesar pero que es necesario para ustedes como familia y para todos como sociedad ¿no? ¿Cómo te sentiste el segundo día cuando se leyeron los alegatos?

Me sentí tan acompañada, tan regocijada, familiarmente estamos todos unidos. Cuando nosotros hablamos todo iba concatenado. Yo no sabía lo que iba a declarar mi esposo o mi hijo pero es tan grande la comunión que tenemos que todo está en armonía con lo que nos pasa, desde la verdad más manifiesta y más genuina que existe, porque lo que decimos y expresamos es  desde lo que nos pasó.

Del otro lado uno veía como mentía el otro abogado que habíamos tenido, como mentían la defensa de Farías y Ofidani, como el primo de uno de ellos vino a declarar y no había leído ni la sentencia. Cuando uno ve toda esa hipocresía y toda esa perversión de esa gente tan oscura y del otro lado lo que nosotros declaramos que era ni más ni menos que lo que estaba en la sentencia las cosas quedan más que claras.

Yo quiero hablarles a todos y a mí misma. Quiero decirles que nosotros no tenemos que tener miedo, no tenemos que tener vergüenza. Cuando nos pasan estas cosas, no nos tenemos que callar y tampoco tenemos que callar cuando esta gente habla de la manera que habla de nuestros hijos, de nuestras mujeres, de nuestra hermana, de nuestra madre.  No nos tenemos que callar, porque si nosotros nos callamos ellos dicen “ la señora no se quejó” o sea, estaba de acuerdo con todo. Y la verdad es que uno, a veces, no se queja en el momento porque uno tiene miedo porque uno tiene respeto. Yo creía que en el primer juicio nosotros íbamos a tener justicia, y después te das cuenta que es todo un circo, un circo romano, que es una sinvergüenzada que acomodan las cosas como ellos quieren.

Por eso tenemos que aprender, ayudarnos entre nosotros. Saber que “nadie es menos que nadie”. Usted puede ser el juez pero yo soy la madre y tengo todo el derecho y la potestad que el propio Estado me da, y desde el respeto puedo decir, o el abogado o el fiscal puede ser mi voz para decir “hasta acá se llegó”, “esto no se puede decir”.

Quiero decirles que nosotros no tenemos que tener miedo, no tenemos que tener verguenza. Cuando nos pasan estas cosas, no nos tenemos que callar y tampoco tenemos que callar cuando esta gente habla de la manera que habla de nuestros hijos, de nuestras mujeres, de nuestra hermana, de nuestra madre. 

 

¿Después de los dos juicios que tuvieron que atravesar y ahora este jury creés que como familia van a poder hacer un cierre de lo que pasó?

Yo creo que es muy importante que estos dos jueces sean destituidos del Poder Judicial, que sean dos ciudadanos más, sin ningún privilegio. Ahí vamos a sentir que es un alivio porque nadie más va a correr el riesgo de tener una sentencia como la de Lucía, ninguna familia más va a penar esto.

Creo que eso es lo que va marcando el camino y también diciendo, “hasta acá se llega”, “acá no se puede hacer lo que se quiera y decir lo que se quiera” ellos son personas igual que un médico, una enfermera, un periodista. Cualquier persona si comete un acto mal en su trabajo tiene que ser sancionado. Y ellos hicieron todo mal, y lo hicieron a propósito y eso tiene que tener su consecuencia. Hay que destituirlos para que a nadie le ocurra lo que nos pasó a nosotros. Tengo fe que esa depuración va a llegar y en algún momento vamos a tener una justicia como corresponde

Si hace seis años ese juicio fue un escándalo, ahora, con todo lo que hemos aprendido, incluso en medio del dolor como la Ley Micaela, a partir de la muerte de Micaela García,  el fallo es tomado como un ejemplo de todo lo que está mal, de todo lo que no hay que hacer…

Claro, es que nosotros no vamos contra los jueces. A la Casa de Lucía vienen jueces fiscales que nos asesoran. Mucho de lo que nosotros sabemos, nos lo enseñaron ellos, hay muchos y muy buenos. Por eso vamos contra los jueces que no se ajustan al derecho, porque no pueden hacer lo que quieran con nuestros derechos, nuestra dignidad y nuestra vida. No lo vamos a permitir porque conocemos nuestros derechos y sabemos que no pueden ser alienados por nadie. Lucía era una criatura que tenía derecho, el Estado ha firmado por esos derechos, son leyes, pero a ellos no les importó nada.  Claro, pensaban si total “era una negra de mierda”, qué les importaba esa familia de mierda que nadie conoce. Para ellos nosotros éramos dos nadies que nos manifestábamos y pedíamos y estos dos nadies salieron debajo de la baldosa con una sociedad que nos acompañó siempre, no solo las mujeres y el feminismo, toda una sociedad, los movimientos sociales, todos nos acompañaron y siempre vamos a estar agradecidos.

Lucía era una criatura que tenía derecho, el Estado ha firmado por esos derechos, son leyes, pero a ellos no les importó nada.  Claro, pensaban si total “era una negra de mierda”, qué les importaba esa familia de mierda que nadie conoce. Para ellos nosotros eramos dos nadies que nos manifestábamos y pedíamos y estos dos nadies salieron debajo de la baldosa con una sociedad que nos acompañó siempre, no solo las mujeres y el feminismo, toda una sociedad, los movimientos sociales, todos nos acompañaron y siempre vamos a estar agradecidos.  

Es muy central lo que decís Marta y de hecho tanto tu abogad como el fiscal en el jury quisieron dejar muy claro que todo lo que pasó en el proceso no fue un error sino que fue una decisión.

Es que fue así, porque ellos jamás se arrepintieron ni pidieron disculpas, no hubo ni un poco de humildad, al contrario.

Deben ser destituidos como corresponde con los derechos de la ley. Lucía tenía derechos y se los vulneraron todos.  Se le negó la justicia desde el propio Estado. Esto no puede pasar, no se los podemos permitir, los legisladores no pueden permitir esto ni tampoco el pueblo lo puede permitir.

En 1920 se juzgaba a quienes no aplicaban la perspectiva de género y el Estado hoy está negando la existencia de la violencia por motivos de género. ¿Qué le pasa a esta gente tan retrógrada y tan perversa?

Yo creo que es muy importante que estos dos jueces sean destituidos del Poder Judicial, que sean dos ciudadanos más, sin ningun privilegio. Ahí vamos a sentir que es un alivio porque nadie más va a correr el riesgo de tener una sentencia como la de Lucía, ninguna familia más va a penar esto.

En los alegatos y conclusiones finales varias situaciones quedaron claras:

  • Que en su sentencia los jueces discriminaron a Lucía
  • Que provocaron daños irreversibles
  • Que mancillaron el honor y la memoria de la niña de 16 años
  • Que lo fallado no fue un error sino una decisión

El fiscal Marcelo Lapargo aclaró : “Los jueces a la hora de dictar la primera sentencia -que terminó con Matías Farías y Juan Pablo Offidani condenados por venta de droga y absueltos por abuso sexual y femicidio- “han violado todas las normas disponibles y todos los valores que se tenían que tutelar”.

También dijo que “Declararon a Lucía no abusable”, lamentó al reseñar definiciones de los magistrados como que la adolescente “solo mantenía relaciones sexuales con quien ella quería”.

En su alocución fue tajante: “Si en vez de discriminar por la conducta sexual previa de Lucía lo hubieran hecho porque Lucía fuera negra, judía o evangélica estaría clarísimo, no estaríamos ni discutiendo, pero pareciera que la conducta sexual es algo en lo que estamos autorizados a meternos”

Asimismo cargó también contra la “teoría de la romantización de la relación” entre Lucía y Farías ensayada por la defensa a lo largo del caso, y ratificada durante el jury, lo cual calificó como “un absurdo en una relación de 24 horas”.

Por eso, entendió que los efectos que produjo la “discriminación” llevada a cabo por los jueces “fueron irreversibles” y que “no hay ninguna liturgia procesal que haya podido salvar el daño hecho” por lo que el caso debe analizarse en un jury y sancionar a sus responsables con la destitución.

“Es esencial que los jueces integrantes de nuestro Poder Judicial sepan que discriminar tiene un resultado adverso”, concluyó y lamentó que no haya existido a lo largo del proceso por parte de los jueces “reconocimiento del error, ni disculpas”.

Los jueces “despojaron a Lucía de tutela judicial efectiva”, que violaron lo normado en la Convención de Derechos del Niño al no contemplar que se trataba de una adolescente, mujer y menor de edad y que fueron “parciales”: “Dijeron que Lucía decidía cuándo y dónde tener relaciones y que este hombre (por Farías) es un buen hombre que quería tener una relación romántica. Lucía se quedó sin la tutela y el hombre quedó impune. Esto es parcialidad, esto es afectar la imparcialidad necesaria. Esto es negligencia e incumplimiento de los deberes a su cargo que dan cuenta del mal desempeño de su función”.

El jurado está integrado por el titular de la Corte Suprema bonaerense, Daniel Soria. También estarán presentes cinco legisladores: las diputadas Maite Alvado y Susana González, y senadores Ariel Martínez Bordaisco, Gustavo Soos, Gabriela Demaría. También estarán Lisandro Daniel Benito (Dpto. Judicial Junín), Carlos Fernando Valdez (Dpto. Judicial La Plata), Diana Graciela Fiorini (Dpto. Judicial San Isidro), Guillermo Ernesto Sagües (Dpto. Judicial San Isidro), Ramiro Ubaldo Alonso López (Dpto. Judicial San Martín).

Los jueces están acusados de «negligencia, incumplimiento de deberes inherentes del cargo y parcialidad manifiesta

Escuchá la entrevista completa en Radio Trinchera

 

 

 

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