El libro es el resultado -provisorio, contingente, siempre abierto-, de un trabajo colectivo, de diálogos cruzados y de una polifonía de materiales que pretende sexualizar esos relatos del pasado reciente de la última dictadura cívico, eclesiástica, empresarial y militar en Argentina.
Memorias invertidas es un aporte para dejar de repetir la historia binaria y cis heterosexual que levanta la bandera de 30,400 compañeros presentes.







