La violencia hacia las mujeres y disidencias sexo-genéricas sigue siendo una problemática grave y urgente que requiere políticas efectivas del Estado. En sólo este año nuestro Observatorio relevó 89 femicidios, uno cada 40 horas.

Asimismo, fueron 216 los intentos de femicidios registrados en 2024, lo que significa un posible femicidio cada 17 horas. Crecen los discursos de odio desde el gobierno nacional, que alientan ataques con víctimas fatales como fueron los lesbicidios perpetrados en Barracas.

Desde la primera movilización masiva exigiendo #NiUnaMenos en 2015 hasta mayo de 2024, registramos 2348 femicidios, femicidios vinculados y trans/travesticidios en nuestro país.

El negacionismo del gobierno de Milei sobre la violencia machista, el recorte de las herramientas del Estado para su abordaje, la falta de sensibilidad social para atender las múltiples desigualdades por razones de género, multiplicarán las violencias y sus víctimas.

“La situación es crítica, la violencia machista crecerá si se niegan los recursos del Estado para la prevención y la asistencia.

En un marco de crecimiento de la pobreza, con aumento de la desocupación, sin alimento en los espacios comunitarios, sin herramientas que promuevan la autonomía, aumentan las vulnerabilidades y las violencias” expresó la directora ejecutiva de Mumalá.











